Marruecos prorroga hasta finales de agosto de 2026 el arancel del 170 % al trigo blando
Marruecos mantendrá hasta el 31 de agosto de 2026 el arancel del 170 % al trigo blando extranjero y sus derivados. Los productores nacionales dispondrán de un mes adicional para vender la cosecha antes de que se restablezca la suspensión arancelaria el 1 de septiembre.
La protección se amplía durante la venta de la cosecha nacional
Marruecos ha prorrogado hasta el 31 de agosto de 2026 su arancel extraordinario del 170 % al trigo blando extranjero y sus derivados, según Afrik.com. El Decreto n.º 2.26.583, publicado en el Boletín Oficial el 27 de julio, traslada el vencimiento de la medida del 31 de julio a finales de agosto. El Gobierno prevé restablecer desde el 1 de septiembre la suspensión de los derechos aduaneros para esta categoría, lo que permitirá a los operadores reanudar las compras internacionales con condiciones arancelarias más favorables.
La prórroga pretende dar a los agricultores marroquíes más tiempo para comercializar la cosecha nacional. Al encarecer de forma considerable el trigo importado durante agosto, las autoridades incentivan a los molinos harineros y a los organismos almacenistas a comprar a productores locales durante el periodo de recogida. La medida incluye tanto el trigo blando como sus derivados, por lo que su efecto inmediato se extiende a distintos eslabones de la cadena molinera.
La lentitud de las ventas motiva nuevas ayudas
Afrik.com informó de que la comercialización de la cosecha avanzaba más despacio de lo previsto. Las autoridades también han ampliado por ello el periodo de recogida del trigo blando. Los organismos almacenistas seguirán recibiendo hasta el 31 de agosto una prima de almacenamiento de 2,50 dírhams marroquíes por quintal y quincena cuando compren grano a productores nacionales. La combinación de protección arancelaria y apoyo al almacenamiento busca evitar que los agricultores afronten competencia importadora antes de vender una mayor parte de su cosecha.
El arancel del 170 % se aplica desde el 1 de junio de 2026 y responde a la mejora de la campaña cerealista 2025-2026 respecto a la anterior. La producción marroquí de cereales se había debilitado durante varios años por condiciones meteorológicas adversas, incluida la sequía. La oferta nacional sigue siendo muy sensible al clima, de modo que los ajustes periódicos de la política de importación son una herramienta central para equilibrar el apoyo agrario y el abastecimiento fiable de consumidores y procesadores.
La reapertura de septiembre devolverá el foco a las importaciones
La política actual revierte temporalmente el régimen introducido en noviembre de 2021, cuando Marruecos suspendió los aranceles al trigo blando importado para facilitar el suministro interno ante la sequía y el descenso de la producción cerealista. La mejora de la cosecha ha permitido al Gobierno proteger las ventas locales durante la recogida de 2026. Sin embargo, el retorno previsto a la suspensión arancelaria demuestra que el acceso a las importaciones sigue siendo importante para el sistema alimentario del país.
El trigo blando es uno de los principales cereales consumidos en Marruecos y se utiliza para producir harina destinada al pan, un alimento básico. La prórroga aumenta a corto plazo el incentivo de molinos y almacenistas para asegurar grano nacional, mientras que la apertura prevista en septiembre devolverá competitividad al abastecimiento internacional. Los productores cuentan con un mes más para colocar su cosecha y los importadores deben prepararse para un cambio brusco de los costes fronterizos al terminar la protección temporal.
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