La industria pide convertir Malasia en un centro regional de combustible marino
Malasia podría captar más valor de las cargas petroleras mediante la mezcla, el almacenamiento y el suministro de VLSFO a buques. El experto R. Jeyenderan sostiene que la iniciativa requiere reglas claras para rastrear y procesar las cargas declaradas con el Formulario Aduanero n.º 8.
Más valor añadido para las cargas petroleras
Malasia cuenta con los recursos y la infraestructura necesarios para convertirse en un centro regional de combustible marino, según el experto del sector marítimo Datuk Seri R. Jeyenderan. La propuesta plantea aprovechar el petróleo y el aceite de palma del país, sus instalaciones de almacenamiento, sus puertos y su posición en las principales rutas marítimas internacionales para ampliar la mezcla de combustibles y el suministro a buques.
R. Jeyenderan, director ejecutivo de Maritime Network Sdn Bhd, afirmó que Malasia debería procesar más cargas petroleras dentro del país, en vez de limitarse a recibirlas, almacenarlas y transferirlas. Mezclar combustible, conservarlo en depósitos y venderlo a los buques permitiría retener más valor añadido y generar actividad para las empresas de toda la cadena marítima.
La propuesta se centra especialmente en producir y suministrar fueloil con muy bajo contenido de azufre, o VLSFO. R. Jeyenderan, con más de 30 años de experiencia en las industrias marítima y naviera, identificó la mezcla y el abastecimiento de buques como negocios que Malasia podría desarrollar junto con sus actuales capacidades de manipulación de carga.
Demanda asiática y materias primas regionales
Utusan Malaysia, Free Malaysia Today y Kosmo informaron que las interrupciones del suministro de petróleo han elevado la demanda de combustibles en Asia, abriendo una oportunidad para que Malasia amplíe sus ventas regionales de productos petroleros y combustibles marinos. No se ofrecieron previsiones de demanda ni cifras de capacidad o inversión, por lo que la posible dimensión del centro sigue sin definirse.
Las materias primas regionales también podrían sostener el proyecto. R. Jeyenderan señaló el petróleo y el aceite de palma de Indonesia, además del aceite de coco de Filipinas, como recursos que podrían explorarse para producir combustible marino. La propuesta va así más allá del suministro convencional de derivados del petróleo y podría incorporar insumos de palma y coco, aunque no se han anunciado formulaciones concretas ni acuerdos de compra.
Un centro malasio para mezclar y suministrar VLSFO podría impulsar el almacenamiento, el comercio, el transporte terrestre o marítimo, los servicios navieros y la venta directa de combustible a los buques. La ubicación de Malasia en un importante corredor marítimo internacional constituye la base del proyecto: los buques que ya atraviesan sus aguas podrían crear una demanda recurrente sin necesidad de generar nuevos flujos de navegación.
La claridad regulatoria será decisiva
R. Jeyenderan indicó que la oportunidad comercial dependerá de unas normas gubernamentales claras para el movimiento y el uso de las cargas petroleras, sobre todo las declaradas mediante el Formulario Aduanero n.º 8, conocido como K8. Cada carga debería quedar registrada y ser trazable durante su almacenamiento, su traslado entre instalaciones o su paso por un proceso de mezcla.
La cuestión regulatoria central es qué operaciones pueden realizarse con una carga una vez que entra en un tanque, especialmente cuando se combinan distintos productos petroleros. Un marco preciso daría certidumbre a operadores de depósitos, comerciantes, proveedores de combustible marino e inversores, además de ayudar al Estado a proteger los ingresos y evitar pérdidas.
Utusan Malaysia y Kosmo citaron a R. Jeyenderan diciendo que Malasia recaudó RM203.991 millones en impuestos directos el año pasado, frente a RM310.380 millones de un país vecino no identificado en las publicaciones. Las cifras se presentaron para mostrar que el país puede obtener más ingresos públicos de sus recursos e infraestructura actuales, no como una estimación del futuro aporte del sector de combustible marino. Por ahora es una recomendación de la industria: no se han comunicado un calendario oficial, inversiones comprometidas, capacidad prevista ni el puerto que alojaría el centro.
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