Macedonia del Norte autoriza pimientos y uvas devueltos tras nuevos análisis
Macedonia del Norte autorizó la venta o el procesamiento de partidas devueltas de pimientos y uvas de mesa tras obtener resultados negativos en nuevos análisis. Bulgaria y Montenegro habían rechazado los productos por residuos de pesticidas supuestamente superiores a sus límites.
Los productos devueltos superan los controles nacionales
Macedonia del Norte ha autorizado la venta nacional o el procesamiento de varias partidas de pimientos y uvas de mesa rechazadas por mercados vecinos, después de que nuevos análisis de pesticidas arrojaran resultados negativos. Bulgaria y Montenegro habían devuelto los productos porque sus autoridades detectaron, según la información publicada, residuos superiores a los límites permitidos en esos países.
Sloboden Pečat, citando a la cadena Telma, informó de que 4 partidas destinadas a la exportación regresaron a Macedonia del Norte durante los últimos 3 meses. 3 contenían pimientos y una, uvas de mesa. La Agencia de Alimentos y Veterinaria, AHV, realizó controles adicionales tras la devolución y afirmó que los nuevos análisis no detectaron residuos de pesticidas.
Los laboratorios discrepan de los controles fronterizos
Dos partidas de pimientos devueltas por Bulgaria fueron analizadas en laboratorios acreditados. Muestras relacionadas con una de las partidas también pasaron por el Laboratorio Fitosanitario Estatal y un laboratorio de Strumica. Según la agencia, los resultados fueron negativos, por lo que los pimientos pudieron comercializarse en el país o destinarse a una transformación posterior.
La misma decisión se aplicó a 14 toneladas de uvas de mesa negras devueltas por Montenegro. Un análisis adicional permitió autorizar su venta o procesamiento en Macedonia del Norte. La información disponible no identifica los pesticidas señalados por las autoridades extranjeras, no publica las concentraciones medidas ni aclara si los laboratorios emplearon los mismos métodos de muestreo y análisis.
La AHV explicó a Telma que los niveles de sustancias químicas disminuyen en muchos productos agrícolas una vez transcurrido el plazo establecido entre la aplicación del pesticida, la cosecha y el transporte. La agencia sostuvo que las partidas eran seguras cuando regresaron a Macedonia del Norte y que los análisis lo confirmaron. La diferencia entre las fechas de las pruebas podría explicar los resultados contradictorios, aunque los datos publicados no permiten confirmarlo.
Una partida procedente de Croacia fue destruida
La AHV destruyó otra partida de pimientos rojos de la variedad Kurtovska Kapija que había sido devuelta por Croacia. Sloboden Pečat también informó de que la agencia recibió 4 notificaciones croatas mediante el sistema europeo de alerta rápida para alimentos. Las comunicaciones afectaban a unas 50 toneladas de frutas y hortalizas de Macedonia del Norte. Croacia destruyó una parte y rechazó el resto en la frontera, impidiendo su entrada al mercado.
Los distintos desenlaces plantean un problema práctico para productores, exportadores y procesadores: una carga puede incumplir un control en destino y superar después las pruebas en origen. Sin datos públicos sobre residuos, fechas de muestreo y métodos, los operadores no pueden saber si la diferencia se debe a la degradación química, a variaciones dentro de una partida o a procedimientos de laboratorio distintos. Además de los costes de devolución y transporte, los exportadores afrontan incertidumbre sobre la posibilidad de redirigir la mercancía al procesamiento o al comercio nacional.
La trazabilidad marcará la confianza del mercado
Las autoridades de seguridad alimentaria de Macedonia del Norte deben explicar por qué productos considerados no conformes en el extranjero fueron declarados seguros en el país. Publicar el pesticida, el límite máximo aplicable, el procedimiento de muestreo, las fechas de análisis y el destino final de cada partida permitiría comparar las evaluaciones. Los pimientos y las 14 toneladas de uvas fueron autorizados tras resultados nacionales negativos, mientras que la destrucción de la partida devuelta por Croacia demuestra que no existió una autorización automática para todos los productos retornados.