Lituania destina 7 millones de euros a maquinaria agrícola más limpia
Lituania abrió una línea de 7 millones de euros para adquirir maquinaria agrícola nueva propulsada por electricidad, biogás o biometano. La ayuda cubrirá hasta el 50 % del gasto subvencionable y permitirá que dos o más agricultores presenten una solicitud conjunta.
La convocatoria se centra en equipos de menores emisiones
La Agencia de Gestión de Proyectos Ambientales de Lituania, APVA, abrió el 22 de septiembre una nueva convocatoria para agricultores que quieran adquirir maquinaria agrícola menos contaminante. El programa, dotado con 7 millones de euros procedentes del Programa de Cambio Climático del país, respalda equipos nuevos propulsados por electricidad, biogás o biometano. Según Alkas.lt y Suvalkietis, la medida busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y acelerar la adopción de tecnologías más sostenibles en las explotaciones lituanas.
Pueden solicitar la ayuda los agricultores, las empresas agrícolas y las cooperativas agrarias micro, pequeñas y medianas dedicadas a la producción primaria. Cada solicitante individual o solicitud conjunta podrá recibir hasta 600.000 euros. La subvención cubrirá como máximo el 50 % de los gastos elegibles y no habrá límite para el número de máquinas que se adquieran.
Las solicitudes se aceptan desde el 22 de septiembre a través del sistema de autoservicio APVIS. El plazo seguirá abierto mientras haya fondos disponibles, aunque no podrá superar los 12 meses desde el inicio de la convocatoria. El orden y el momento de presentación serán relevantes, ya que el programa puede cerrarse en cuanto se comprometa el presupuesto de 7 millones de euros.
La compra conjunta se incorpora al programa
El principal cambio respecto de convocatorias anteriores es la posibilidad de ejecutar el proyecto mediante un acuerdo de actividad conjunta. Dos o más agricultores podrán firmar un acuerdo escrito, presentar una sola solicitud y comprar conjuntamente maquinaria agrícola subvencionable o una máquina autopropulsada. El límite de 600.000 euros se aplicará a la solicitud conjunta y no por separado a cada participante.
El modelo cooperativo pretende repartir la carga de inversión y elevar el uso de una máquina cuyo coste puede resultar excesivo para una sola explotación. La viceministra de Medio Ambiente, Aira Paliukėnaitė, señaló que las compras compartidas darán más flexibilidad a los agricultores, permitirán dividir los costes y aprovechar con mayor eficiencia los equipos menos contaminantes. La fórmula puede ser especialmente útil para máquinas que trabajan intensamente solo durante una parte limitada de la campaña agrícola.
Agnė Markauskienė, directora del Departamento de Transformación Verde de APVA, afirmó que el mercado lituano de maquinaria agrícola eléctrica y de biocombustibles empieza a desarrollarse. En esta fase inicial, la financiación pública puede reducir la barrera del coste de entrada para las explotaciones que valoran tecnologías todavía más caras que la maquinaria convencional. El programa también puede ofrecer a los proveedores una señal más clara sobre la demanda de modelos con sistemas de propulsión alternativos.
Maquinaria elegible y equipos excluidos
La financiación se limita a equipos nuevos, con la configuración básica exigida y aptos para inscribirse en el Registro de Maquinaria Agrícola de Lituania. Entre los ejemplos figuran tractores, cosechadoras, cargadoras, pulverizadores autopropulsados, segadoras, trituradoras, distribuidores de purín, distribuidores de pienso y cisternas de purín, además de otras máquinas utilizadas en la producción agrícola. Los equipos deberán funcionar con biogás, biometano o electricidad, lo que convierte el respaldo a los biocombustibles de segunda generación y a la electrificación en criterios concretos de compra.
El programa excluye las máquinas que no tengan uso agrícola. No serán subvencionables los cuadriciclos pesados, las motos de nieve, los tractores cortacésped de jardín, los remolques, los semirremolques ni diversos tipos de maquinaria forestal. Antes de cerrar una compra, los solicitantes deberán comprobar tanto el uso agrícola del equipo como su aptitud para ser registrado.
La agricultura genera una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de Lituania, según ambas publicaciones. Por ello, el Gobierno considera la tecnología agrícola de menores emisiones un componente de su política climática. El efecto comercial inmediato dependerá de la capacidad de las explotaciones para financiar la parte no subvencionada, pero la cobertura de hasta el 50 % y la compra conjunta reducen de forma sustancial el capital que debe aportar cada participante.