Letonia asegura energía para el invierno, pero afronta mayores costes de gas y biomasa
Letonia no prevé escasez de gas, biomasa o electricidad durante la próxima temporada de calefacción, aunque el precio sigue siendo el principal riesgo. Inčukalns almacena 11,4 TWh de gas, mientras que las reservas europeas estaban al 66,9 % el 7 de septiembre.
El suministro físico se considera suficiente
Letonia no espera escasez de gas natural, biomasa o electricidad durante la próxima temporada de calefacción, según autoridades y empresas energéticas citadas por Delfi y nra.lv. El riesgo central no es la disponibilidad física, sino el precio, debido al nivel relativamente bajo de las reservas europeas de gas y a la incertidumbre geopolítica que sigue condicionando los mercados energéticos.
La secretaria de Estado del Ministerio de Clima y Energía, Līga Kurevska, declaró ante una subcomisión parlamentaria que proveedores, comercializadores de gas y empresas de calefacción urbana no habían comunicado dificultades para contratar los volúmenes necesarios. El almacenamiento subterráneo de Inčukalns contiene 11,4 teravatios hora de gas, incluidos 1,8 TWh de reservas estatales. Esas reservas podrían cubrir aproximadamente entre uno y un mes y medio de consumo invernal, y más tiempo si las temperaturas son moderadas.
Las bajas reservas europeas y el riesgo para el GNL sostienen los precios
Latvenergo señaló que los almacenamientos de la Unión Europea estaban al 66,9 % el 7 de septiembre, según datos de GIE, el nivel más bajo desde 2021. La directora de Gestión de Cartera, Rodika Prohorova, explicó que las tensiones en Oriente Medio, los riesgos en el estrecho de Ormuz y posibles interrupciones del gas natural licuado habían dificultado la reposición de inventarios europeos. Latvenergo considera muy probable que el gas siga por encima de la temporada de calefacción anterior y que los precios elevados puedan persistir hasta el final de la campaña 2026/2027.
Los datos ministeriales muestran que el precio del gas TTF se multiplicó por 2,3 entre el 27 de febrero y el 7 de septiembre, desde 32,34 € hasta 74,15 € por megavatio hora. Latvenergo indicó que el contrato del mes siguiente promedió unos 67 €/MWh en la semana 35 y cerca de 76 €/MWh en la semana 37, con un máximo diario de 78 €/MWh. El presidente de Conexus Baltic Grid, Uldis Bariss, señaló que el gas inmediato era más caro que las entregas a varios meses. Los precios actuales apuntan a que el gas de marzo y abril podría costar unos 20 €/MWh menos, lo que elimina el incentivo para comprar ahora y almacenar hasta la primavera.
La infraestructura regional reduce el riesgo de escasez
Letonia puede recurrir a Inčukalns, la terminal de GNL de Klaipėda en Lituania, la terminal de Inkoo en Finlandia y el interconector GIPL entre Polonia y Lituania. Latvenergo dispone de derechos para recibir 6 TWh anuales en Klaipėda entre 2023 y 2032 y ha contratado otros 4 TWh al año para 2033-2044. La empresa afirma haber cubierto las necesidades de generación eléctrica y térmica, clientes minoristas y la temporada 2026/2027. Enero y febrero pueden ser más tensos por el mayor retiro habitual de los almacenamientos, pero Conexus no prevé una situación crítica sin condiciones meteorológicas excepcionales.
La biomasa y las facturas de calefacción también suben
El precio de la astilla de madera ha aumentado desde unos 19,5 €/MWh hasta 30 €/MWh, mientras que los pellets cuestan 300-375 € por tonelada, equivalentes a 62-78 €/MWh, según Delfi. La infraestructura de suministro se considera suficiente, pero los precios reflejan los costes de producción y transporte, la demanda de Lituania y otros mercados europeos, y el incentivo para que los productores letones exporten pellets. El Consejo de Competencia analiza si la subida está justificada.
Los costes de la calefacción urbana aumentarán de media alrededor de un 10-15 %, según cuándo se firmaron los contratos de suministro. En octubre, las tarifas de las mayores ciudades letonas se situarán principalmente entre 75 y 93 €/MWh, aunque algunos sistemas pequeños se acercan a 150 €/MWh. El encarecimiento del gas llegará a los hogares con retraso porque el 97 % de los contratos domésticos de gas y el 85 % de los eléctricos tienen precio fijo. La capacidad eléctrica es suficiente, pero el gas caro y los bajos recursos hidroeléctricos de Escandinavia podrían provocar picos de precios en invierno.