Una lavadora Candy de 100 euros eleva la presión sobre el mercado italiano
Euronics ofrece en Italia una lavadora Candy fabricada en Turquía por 100 euros, frente a un precio anterior de 400 euros. Il Foglio relaciona la promoción con la competencia agresiva de marcas bajo control chino, en un contexto de exceso de capacidad y débil demanda en China.
Una lavadora de 100 euros pone a prueba el mercado italiano
Una lavadora Candy ofrecida por Euronics a 100 euros se ha convertido en un ejemplo visible de la competencia de precios en el mercado italiano de electrodomésticos. Il Foglio informa de que el modelo se vendía antes por 400 euros y ahora puede comprarse por separado, sin adquirir otro producto a precio completo. El periódico califica la oferta como una promoción de reclamo, aunque admite que podría ser una iniciativa especial o puntual.
La máquina se fabrica en una gran planta de Eskisehir, Turquía. Candy, la histórica marca italiana que perteneció a la familia Fumagalli, es actualmente propiedad de la multinacional china Haier. Según Il Foglio, Haier cerró la planta de Candy en Brugherio, pero continúa compitiendo en el mercado italiano. Euronics también ofrece una lavadora Haier de 9 kilogramos por 199 euros.
Haier se distancia de la decisión sobre el precio
Haier Europe declaró a Il Foglio que no interviene en la fijación de los precios de venta al público, determinados con plena autonomía por cada distribuidor. Por este motivo, la empresa declinó comentar lo que definió como promociones aisladas de establecimientos concretos. Il Foglio sostiene, sin embargo, que iniciativas de esta magnitud suelen ser difíciles de ejecutar sin consultar al fabricante.
El precio de 100 euros queda muy por debajo de la referencia que el periódico aporta para un aparato europeo comparable. Según las cifras publicadas por Il Foglio, una lavadora Indesit del mismo segmento y fabricada en Europa tiene un coste industrial de 189 euros y normalmente se vende en promoción por 290 euros. La comparación no aclara cómo financió Euronics el descuento de Candy, pero muestra la magnitud de la diferencia que afrontan las marcas y los distribuidores rivales.
El exceso de capacidad se traslada a la competencia europea
Il Foglio vincula la ofensiva de precios con el exceso de capacidad industrial en China, que atribuye a inversiones subvencionadas y a una demanda interna insuficiente. El diario señala que el mercado chino se está contrayendo y cita una caída del 25%-30% en la construcción. Según su análisis, las grandes marcas chinas aceptan menores márgenes, reciben apoyo de las administraciones provinciales e intensifican sus esfuerzos para ganar posiciones en Europa.
Para los fabricantes europeos de electrodomésticos, el riesgo no se limita al volumen vendido durante una promoción. Un precio de referencia de 100 euros puede modificar las expectativas del consumidor en un mercado italiano que Il Foglio describe como estancado. Los productores que fabrican en Europa deben defender precios más altos frente a competidores que combinan propiedad china, producción fuera de Italia y ofertas comerciales agresivas. Los distribuidores pueden atraer tráfico y clientes sensibles al precio, pero la repetición de estas promociones podría reducir los márgenes de toda la categoría y dificultar la venta del inventario a precios habituales.
La cuestión central es si estas ofertas excepcionalmente bajas seguirán siendo casos aislados o se convertirán en una estrategia sostenida para captar cuota. Il Foglio argumenta que el apoyo estatal permite a las marcas asiáticas sacrificar margen mientras buscan clientes europeos y recuperar rentabilidad más adelante. El diario sitúa los electrodomésticos dentro de una secuencia que ya incluye acero, electrónica, paneles solares y automóviles. Productores, distribuidores e inversores deberán observar la frecuencia de las promociones, su expansión fuera de Italia y si los fabricantes europeos responden con descuentos, cambios de capacidad o peticiones de medidas comerciales.