Kazajistán planea 7,6 GW de nueva capacidad de carbón mientras diversifica su energía
Kazajistán prepara unos 7,6 GW de nueva generación con carbón mientras amplía el gas, la energía nuclear y las renovables. El país prevé reducir el peso del carbón solo cuando opere suficiente capacidad de sustitución, dentro de su objetivo de neutralidad de carbono para 2060.
El carbón mantiene su papel en la seguridad energética
Kazajistán persigue dos objetivos que marcarán su sector eléctrico durante décadas: garantizar la seguridad energética y alcanzar la neutralidad de carbono para 2060. El carbón sigue siendo esencial para equilibrarlos. Según Kazinform, el país figura entre los 10 principales del mundo por reservas y producción de carbón. Indicadores internos del Ministerio de Energía sitúan sus reservas confirmadas en unos 33.600 millones de toneladas, suficientes para varios cientos de años al ritmo actual de consumo.
La demanda eléctrica crece con la apertura de nuevas plantas industriales, el desarrollo de infraestructura digital y la expansión de los centros de datos. Asel Serikpayeva, asesora del ministro de Energía, dijo a Kazinform que estos consumidores necesitan suministro ininterrumpido y obligan a planificar nueva capacidad con 10 a 15 años de antelación. Las centrales de carbón aportan generación de base independiente del clima, por lo que una retirada acelerada no resulta viable antes de disponer de alternativas fiables.
El Gobierno prepara 7,6 GW de proyectos de carbón
El Gobierno prioriza modernizar la generación a carbón en lugar de cerrarla de inmediato. Un proyecto nacional elaborado por el Ministerio de Energía contempla unos 7,6 GW de nueva capacidad. Los planes incluyen centrales de cogeneración en Kokshetau, Semey y Ust-Kamenogorsk, además de nuevas plantas eléctricas en Kurchatov y Ekibastuz. Los proyectos incorporarán sistemas avanzados para filtrar gases de combustión y capturar metales pesados. También continúan las mejoras de las centrales existentes.
La presión ambiental es considerable. El ministro de Ecología y Recursos Naturales, Yerlan Nyssanbayev, afirmó que el sector energético genera alrededor del 39 % de las emisiones contaminantes del país. El nivel más alto se registra en la región de Pavlodar, donde las centrales Ekibastuz GRES-1 y GRES-2 son señaladas como las principales fuentes. La calidad del aire también preocupa en Almaty. Por ello, las centrales CHP-2 y CHP-3 de la ciudad se están convirtiendo a gas, mientras las autoridades buscan aprovechar más cenizas y escorias en materiales de construcción, carreteras y otros usos.
El gas, la energía nuclear y las renovables crecerán gradualmente
El modelo previsto por Kazajistán combina centrales de carbón modernizadas con más generación a gas, energías renovables y energía nuclear. Zhakyp Khairushev, director gerente de la Cámara Nacional de Empresarios Atameken, indicó que la transición debe considerar el peso de las industrias intensivas en energía, la falta de gas en algunas regiones, la capacidad de respaldo que requieren las renovables y el largo ciclo inversor de los proyectos nucleares. Según Kazinform, la construcción de la primera central nuclear del país comenzará el próximo año.
Los expertos esperan una mayor diversificación durante la próxima década, aunque el carbón probablemente seguirá siendo una fuente importante de generación de base durante otros 10 a 15 años. Su participación disminuirá cuando las instalaciones de sustitución funcionen plenamente y se retiren las unidades obsoletas. Khairushev advirtió que recortar el carbón demasiado pronto podría encarecer la electricidad, aumentar la dependencia de las importaciones y reducir la competitividad industrial. Para productores y grandes consumidores, el ritmo de entrada de capacidad firme a gas, nuclear y renovable será tan relevante como la meta climática de 2060.