Islas Salomón amplía sus ventas de yuca a Australia, aunque desde una base reducida
Las importaciones australianas de yuca de Islas Salomón pasaron de 15.000 A$ y 13.910 kg en 2020 a 110.183 A$ y 82.810 kg en 2024. El país sigue lejos de Fiyi y Tonga, y su expansión dependerá de la mecanización, la bioseguridad y la cadena de frío.
Las ventas crecen con rapidez desde una base baja
Islas Salomón se ha convertido en uno de los proveedores de yuca del Pacífico con mayor crecimiento en Australia, según informó Solomon Star al citar un nuevo reporte regional de productos básicos. Los datos de importación recopilados por Pacific Trade Invest Australia muestran que el valor de los envíos aumentó de 15.000 A$ en 2020 a 110.183 A$ en 2024. El volumen pasó de 13.910 kg a 82.810 kg durante el mismo periodo.
La expansión no fue continua. Los embarques alcanzaron 122.295 A$ y 90.230 kg en 2023, antes de retroceder tanto en valor como en volumen en 2024. Aun con esa caída, el comercio de 2024 multiplicó por más de siete el valor de 2020 y por casi seis su volumen. El avance muestra la rapidez con que puede desarrollarse un canal pequeño cuando compradores australianos y procesadores locales establecen una ruta regular.
Sin embargo, Islas Salomón sigue siendo un proveedor menor frente a los líderes regionales. Fiyi entregó a Australia 521.880 kg de yuca por 1.505.732 A$ en 2024, mientras que Tonga suministró 1.146.185 kg por 1.286.037 A$. La participación salomonense fue, por tanto, reducida dentro de los envíos del Pacífico, que sumaron 1.752.375 kg y 2.903.601 A$.
Los proveedores del Pacífico ganan cuota en Australia
Pacific Trade Invest Australia señaló que los países del Pacífico representaron el 55 % del valor y el 61,5 % del volumen de las importaciones australianas de yuca en 2024. En 2020, esas cuotas eran del 37,6 % y del 52,4 %, respectivamente. Las compras totales de Australia alcanzaron 5.276.036 A$ y 2.849.944 kg en 2024. Islas Salomón participa así en una oferta regional creciente, pero compite con exportadores consolidados.
El interés comercial respalda nuevos proyectos. Island Sun informó en noviembre de 2024 que Sape Farm, en el norte de Guadalcanal, planeaba exportar dos contenedores iniciales de yuca amarilla durante el primer trimestre de 2025 y posteriormente alcanzar dos contenedores mensuales. Según el medio, un importador de Melbourne podía vender dos contenedores semanales de yuca amarilla salomonense.
Operaciones anteriores abrieron la ruta. Environment Media informó que Varivao Holdings exportó a Melbourne en marzo de 2022 un contenedor refrigerado de 20 pies con 14 toneladas de yuca congelada. La yuca amarilla procedía de una finca del noroeste de Guadalcanal. ABC había informado de un primer envío de 14 toneladas a Melbourne en 2020, abastecido por Sape Farm y otros agricultores de las llanuras de Guadalcanal.
El frío y los controles fijan el límite de crecimiento
La ampliación del negocio dependerá de la producción, el procesamiento y la logística refrigerada, no solo de la demanda. Environment Media indicó que la planta de empaque para exportación de Sape Farm dispone de almacenamiento a menos 18 grados Celsius y tiene un comprador australiano. La instalación preveía adquirir yuca a agricultores registrados por 3,50 dólares salomonenses por kg. Responsables agrícolas también destacaron la necesidad de motocultores y otros equipos, porque el trabajo principalmente manual eleva los costes y limita la escala.
La bioseguridad impone otro umbral operativo. Biosecurity Solomon Islands establece que la yuca destinada a Australia debe ir pelada, congelada y acompañada por un certificado fitosanitario. Las condiciones australianas exigen además una inspección o prueba de la autoridad de protección vegetal del país exportador y la certificación de ausencia de plagas cuarentenarias especificadas. Para agricultores, procesadores y comerciantes, crecer de forma sostenida requerirá abastecimiento regular, preparación conforme a las normas y transporte frigorífico fiable. El descenso de 2024 confirma que un fuerte crecimiento porcentual desde una base baja todavía no equivale a capacidad estable y de gran escala.