La inversión comprometida en hidrógeno limpio supera los 130.000 millones de dólares
La inversión comprometida en proyectos de hidrógeno limpio supera los 130.000 millones de dólares y abarca más de 570 iniciativas con 6,9 millones de toneladas de capacidad anual. Sin embargo, persiste una brecha de cinco millones de toneladas entre la demanda potencial y la respaldada por políticas vigentes.
La inversión supera los 130.000 millones de dólares
La inversión mundial comprometida en hidrógeno limpio ha superado los 130.000 millones de dólares, equivalentes a 111.820 millones de euros al cambio actual, según informó El Español a partir del Global Hydrogen Compass 2026 del Hydrogen Council. Los compromisos abarcan más de 570 proyectos con una capacidad conjunta de producción de 6,9 millones de toneladas anuales. Alrededor del 90% de las iniciativas están en construcción o ya operativas, lo que indica que la mayor parte de la cartera identificada ha dejado atrás la fase de anuncio.
El informe fue elaborado por el Hydrogen Council junto con McKinsey & Company y recoge aportaciones de unos 70 consejeros delegados internacionales. La capacidad operativa de hidrógeno limpio casi se ha duplicado durante el último año y el estudio prevé que vuelva a duplicarse en 2027, cuando comiencen a producir proyectos actualmente en desarrollo. Las cifras reflejan una rápida expansión de la oferta física, pero no garantizan que las plantas encuentren compradores a precios capaces de cubrir los costes de capital y operación.
China lidera la capacidad de hidrógeno renovable
China sigue siendo el mayor mercado mundial de hidrógeno renovable, con más de la mitad de la capacidad comprometida global y el 90% de la nueva capacidad operativa incorporada desde 2025. Europa ocupa la segunda posición, lidera en número de proyectos y ha aumentado su inversión comprometida un 35% desde 2025. Estados Unidos, por su parte, representa aproximadamente el 75% de la capacidad mundial comprometida de hidrógeno y amoníaco bajos en carbono. Esta categoría difiere del hidrógeno renovable, por lo que las cifras regionales utilizan bases distintas y se solapan parcialmente.
La concentración sitúa a China, Europa y Estados Unidos en el centro de la demanda de equipos, la financiación de proyectos y la formación de futuras cadenas de suministro de hidrógeno y amoníaco. También implica que los cambios regulatorios en estos tres mercados pueden alterar el ritmo de entrada de capacidad mundial. El Hydrogen Council sostiene que las tensiones geopolíticas han añadido una dimensión estratégica al hidrógeno, ya que los gobiernos buscan reforzar la seguridad del suministro, la resiliencia económica y la competitividad industrial, además de avanzar en la descarbonización.
El apoyo a la demanda queda por detrás de los proyectos
La demanda constituye la principal limitación. Las políticas actuales podrían movilizar 11 millones de toneladas anuales de demanda potencial de hidrógeno limpio para 2030, pero solo unos seis millones de toneladas cuentan hoy con medidas aprobadas y en vigor. Quedan, por tanto, cerca de cinco millones de toneladas de demanda anual por consolidar. El sector reclama incentivos, obligaciones de consumo y mecanismos sólidos de tarificación del carbono que ofrezcan señales económicas claras a los compradores potenciales.
La brecha afecta a productores, entidades financieras y futuros compradores, porque una planta solo resulta financiable si puede demostrar ingresos previsibles. La infraestructura es otra condición para alcanzar escala comercial: el hidrógeno y sus derivados necesitan conexiones entre centros de producción y usuarios industriales, además de sistemas adecuados de almacenamiento y transporte. El informe advierte así que la expansión del mercado depende de la aplicación efectiva de las políticas públicas y del despliegue de la infraestructura necesaria, no solo de los compromisos de inversión.
Europa busca grandes proyectos y menor dependencia exterior
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, pidió una mayor ambición regulatoria europea para apoyar proyectos a gran escala. Afirmó que la transposición de la directiva RED III de la UE avanza en la dirección correcta para generar demanda, aunque resulta insuficiente para cumplir los objetivos de descarbonización y reforzar la independencia energética europea. Moeve prevé colocar el 17 de septiembre la primera piedra de una planta de hidrógeno renovable de 300 megavatios en Huelva, correspondiente a la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde.
Otro informe de Moeve y PwC estima que el hidrógeno renovable, los biocombustibles de segunda generación y el biometano podrían reducir la dependencia energética exterior de Europa desde el 57% de 2024 hasta el 28% en 2040. Estas moléculas verdes podrían cubrir hasta el 50% de la actual demanda europea de combustibles fósiles en 2050, representar casi un tercio de la matriz energética regional y recortar las emisiones de dióxido de carbono un 22%. El sobrecoste se reduciría a lo largo de la cadena de valor: transportar desde Asia hasta Europa unas zapatillas de 100 euros con combustibles renovables añadiría unos 0,50 euros al precio final. Ambos estudios consideran que acelerar la inversión, estabilizar la regulación y reforzar la colaboración público-privada son condiciones necesarias para convertir la capacidad anunciada en oferta comercialmente viable.