La industria papelera rumana pide alivio energético ante la caída de la producción
El mercado rumano de cartón ondulado creció alrededor de un 0,5% en el primer semestre de 2026, mientras la producción nacional de papel para ondular cayó más de un 6%. ROMPAP reclama costes energéticos previsibles, acceso prioritario al papel recuperado y medidas frente a la presión importadora.
La producción nacional pierde terreno
El mercado rumano de cartón ondulado creció alrededor de un 0,5% en el primer semestre de 2026, hasta 235.192 toneladas, mientras la producción nacional de papel para ondular descendió más de un 6%, a 240.277 toneladas. Los datos de ROMPAP, publicados por Forbes Romania, Ziua Cargo y Bursa, muestran que la demanda se estabiliza mientras las papeleras locales pierden cuota.
El presidente de ROMPAP, Paul-Henri Kohler, advirtió que Rumanía corre el riesgo de depender cada vez más de las importaciones pese a contar con capacidad industrial y abundantes materias primas reciclables. Según Ziua Cargo, la organización reúne a 19 miembros con más de 1.000 millones de euros de facturación anual y unos 5.000 empleados. Sus exportaciones equivalen aproximadamente al 25% de la cifra de negocio anual.
La energía y el papel recuperado limitan a las fábricas
La energía representa alrededor del 25%-30% del coste de producción del papel y puede llegar al 35%, según ROMPAP. La volatilidad de los precios afecta directamente a las operaciones y a la inversión. La asociación pide aplicar con rapidez un esquema CISAF para la electricidad, elevar del 15% al 25% la proporción de ingresos del ETS destinada a compensar costes indirectos y crear un mecanismo transitorio que estabilice el coste del gas.
El acceso a fibra recuperada es la segunda preocupación. Cerca del 94% de las materias primas utilizadas para fabricar papel para ondular procede de residuos de papel y cartón, y más del 95% de la fibra empleada por los productores rumanos es reciclada. Sin embargo, se exporta más del 30% del papel recuperado recogido en Rumanía. Los envíos aumentaron de unas 169.000 toneladas en 2022 a 250.000 toneladas en 2025.
El sector busca retener inversión y valor industrial
ROMPAP propone priorizar el uso nacional del papel recuperado y permitir controles sobre las exportaciones a países no pertenecientes a la UE cuando la demanda industrial local no esté cubierta. También plantea incorporar el papel y el cartón a mecanismos de compra preferente, premiar el contenido reciclado y ofrecer incentivos por los volúmenes realmente reciclados en Rumanía. El objetivo es que la política no se limite a la recogida y fomente también la transformación nacional.
El sector ha invertido más de 200 millones de euros durante los últimos dos o tres años en eficiencia energética, energía verde, biogás y reducción de emisiones. ROMPAP sostiene que unos costes previsibles y el acceso a materias primas son necesarios para proteger esas inversiones y mantener el gasto futuro.
La base productiva de los asociados incluye cuatro fábricas con capacidad anual para 520.000 toneladas de papel para cartón, cuatro plantas de papel tisú con 185.000 toneladas y 14 fábricas de embalajes de cartón ondulado con una producción anual de 450.000 toneladas. Según Ziua Cargo, estas últimas cubren más del 90% de la demanda rumana de embalajes. La cuestión inmediata no es si existe capacidad industrial, sino si puede operar competitivamente con energía cara, salida de fibra recuperada y presión del papel importado.
Análisis completo del mercado