La industria maderera de Vietnam apunta a un mercado interno de US$5.000 millones
Los procesadores de madera vietnamitas buscan convertir el mercado interno en un segundo pilar junto con exportaciones de unos US$17.000-US$17.300 millones. El negocio nacional de madera y muebles ronda los US$5.000 millones y algunos estudios prevén que supere los US$7.300 millones en 2030.
La demanda interna se convierte en un segundo pilar
La industria vietnamita de procesamiento de madera está prestando más atención a la demanda nacional de vivienda e interiorismo, mientras la volatilidad del comercio mundial deja al descubierto los riesgos de una fuerte dependencia exportadora. En un seminario virtual celebrado el 6 de agosto por la Asociación de Madera y Productos Forestales de Vietnam (VIFOREST), la Asociación de Artesanía e Industria de la Madera de Ciudad Ho Chi Minh (HAWA), Forest Trends y la red forestal EUDR, representantes del sector defendieron que el mercado local sea un pilar de crecimiento independiente y no una salida de emergencia ante la caída de pedidos externos.
El giro parte de una sólida base internacional. Dân Việt informó que las exportaciones vietnamitas de madera alcanzaron unos US$17.300 millones en 2025 y llegaron a más de 160 países y territorios, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea y Japón. El Periódico Electrónico del Gobierno situó las ventas anuales al exterior en unos US$17.000 millones. Ese éxito ha fortalecido las capacidades de producción, diseño, gestión y sostenibilidad, aunque la distribución, las marcas y los datos del mercado local han recibido menos inversión.
Vietnam tiene más de 100 millones de habitantes, una urbanización rápida y una demanda creciente de vivienda y espacios de mayor calidad. La expansión de la clase media también aumenta el interés por el diseño, la funcionalidad, la calidad y los materiales sostenibles. Ngô Sỹ Hoài, secretario general de VIFOREST, estimó el gasto anual en madera y muebles en unos US$50 por persona, lo que sitúa el mercado interno cerca de US$5.000 millones.
El mercado podría superar los US$7.300 millones en 2030
Según Dân Việt, algunos estudios calculan que el tamaño real se aproxima a US$7.000 millones. Si mantiene una expansión anual del 7%-9%, podría superar los US$7.300 millones en 2030. Hoài señaló que esas cifras todavía no incluyen la demanda potencial de la contratación pública verde, los programas de vivienda social y el mercado energético de biomasa.
La oportunidad va más allá de la fabricación. Vũ Hải Bằng, director general de Woodsland, identificó el diseño, la distribución, la instalación y el servicio posventa como actividades de mayor valor añadido capaces de generar empleo local. Advirtió que las compañías extranjeras podrían ocupar esos segmentos si los procesadores vietnamitas no desarrollan las capacidades necesarias. Citó el caso de Malasia, donde las empresas nacionales afrontan presión porque los proveedores extranjeros han pasado de suministrar materiales a participar en el diseño, la construcción y la ejecución de proyectos.
Sin embargo, el negocio nacional tiene una economía distinta de la producción exportadora estandarizada. Los pedidos locales suelen ser pequeños y personalizados, la distribución está fragmentada, construir una marca resulta costoso y los cobros tardan más. La coordinación entre fabricantes, promotores inmobiliarios, arquitectos, diseñadores y consumidores también es deficiente. El sector necesita equipos comerciales propios, sistemas de servicio e inversión a largo plazo, no solo desviar inventario destinado a la exportación.
Los estándares y la trazabilidad siguen siendo obstáculos
Ambos medios señalaron como limitaciones principales las normas técnicas incompletas, el etiquetado inconsistente y la dispersión de los datos. Empresas y consumidores carecen de un sistema unificado para comprobar la calidad y el origen, mientras que los organismos públicos disponen de pocas bases para aplicar requisitos de producto en sus compras. HAWA propuso crear bases de datos de empresas y productos, plataformas de conexión comercial, centros de exposición e infraestructura de comercio electrónico, además de preferencias apropiadas para los productos vietnamitas en la contratación pública.
La trazabilidad también repercute en el acceso a mercados externos. El Periódico Electrónico del Gobierno recogió el análisis de Forest Trends sobre la investigación de la Sección 301 realizada por Estados Unidos en 2020-2021, originada por las importaciones vietnamitas de ciertas maderas tropicales de riesgo para consumo interno. Aunque los artículos exportados no utilizaban esa materia prima, el caso afectó la reputación de toda la industria. Por ello, los expertos consideran los controles nacionales una herramienta para proteger las exportaciones, no solo una política de consumo.
Algunos procesadores y pueblos artesanales ya sustituyen madera natural importada de mayor riesgo por madera laminada y tableros fabricados con plantaciones nacionales. También combinan esa madera con compuestos, telas y fibras para aumentar la durabilidad y ampliar la oferta. El Periódico Electrónico del Gobierno indicó que el uso de madera de riesgo ha disminuido considerablemente y que los costes de producción han mejorado. Lê Đức Nghĩa, presidente de An Cường, añadió que digitalizar toda la gestión de la empresa elevó el margen de beneficio entre 2 y 3 puntos porcentuales sin un aumento equivalente de la plantilla. El resultado dependerá ahora de transformar esas mejoras industriales en marcas fiables, distribución profesional y servicios consistentes.