La industria alemana de la bicicleta factura un 7% menos y el comercio sufre la mayor caída
La industria alemana de la bicicleta facturó 25.200 millones de euros en 2025, un 7% menos, y redujo su empleo cerca de un 3%, hasta 74.300 personas. El comercio minorista perdió un 10% de sus ingresos ante el exceso de existencias, los descuentos y la debilidad del consumo posterior a la pandemia.
El ajuste pospandemia alcanza al empleo
La industria alemana de la bicicleta siguió contrayéndose en 2025. El exceso de inventario, la bajada de los precios y la debilidad del consumo prolongaron el ajuste posterior al auge de ventas durante la pandemia. Según la asociación sectorial Zukunft Fahrrad, los ingresos disminuyeron alrededor de un 7%, hasta 25.200 millones de euros, y el empleo cayó aproximadamente un 3%, hasta 74.300 personas.
Los datos proceden de un estudio sobre la economía alemana de la bicicleta elaborado por T3 Transportation Think Tank para Zukunft Fahrrad. El análisis comprende las actividades centrales de fabricación, comercio y servicios. VISION mobility informó de que tanto la facturación como el empleo directo retrocedieron por segundo año consecutivo, aunque siguieron por encima de los niveles anteriores a la pandemia.
El empleo directo bajó de 76.700 a 74.300 personas. La fabricación redujo su plantilla un 5% y el comercio, un 3%. Si se suman los puestos directos, indirectos e inducidos por el consumo de los trabajadores, la economía de la bicicleta sostiene más de 198.000 empleos, según VISION mobility.
La mayor caída se concentra en el comercio
La evolución fue desigual entre segmentos. La facturación de los fabricantes cayó un 2%, mientras que la del comercio de bicicletas retrocedió un 10%. Verbraucherschutzforum Berlin señaló que, partiendo de 25.200 millones de euros y de una caída cercana al 7%, la cifra comparable del año anterior habría sido de unos 27.100 millones de euros. La diferencia ronda los 1.900 millones de euros, aunque es una estimación basada en datos redondeados.
La demanda se mantuvo estable en 2025, según VISION mobility, pero esa estabilidad no sostuvo los ingresos. Las empresas afrontaron mayores costes vinculados a las alteraciones geopolíticas, precios de mercado a la baja e inventarios acumulados durante el auge de la pandemia. Los distribuidores recurrieron a fuertes descuentos, especialmente en las bicicletas eléctricas, que ya generan el 80% de los ingresos del sector.
Esta combinación presiona los márgenes y la liquidez incluso cuando el volumen de unidades vendidas conserva cierta resistencia. Los comercios deben seguir pagando personal, locales, financiación de existencias y logística mientras venden a precios inferiores. El aumento de los ingresos de los talleres amortiguó parte del golpe y creció el negocio de bicicletas usadas reacondicionadas. En cambio, el arrendamiento de bicicletas de empresa registró una caída de facturación del 10%.
La insolvencia y la competencia china elevan el riesgo
Las dificultades también han alcanzado a grandes participantes. VISION mobility presentó como nueva señal de alarma la insolvencia del grupo ciclista Accell, propietario de marcas como Haibike, Winora y Ghost. Actualmente se busca un inversor para el grupo.
El director gerente de Zukunft Fahrrad, Wasilis von Rauch, también advirtió de una mayor presión competitiva de China. En su opinión, los aranceles estadounidenses llevan a los proveedores chinos a orientar más exportaciones hacia Europa, como ocurre en la industria del automóvil. Von Rauch pidió una vigilancia más eficaz del mercado y un refuerzo de las aduanas. Afirmó que los subsidios encubiertos, la manipulación cambiaria y las ofertas por debajo del coste de producción presionan los precios. Estas acusaciones reflejan la posición de la asociación.
Para los fabricantes y distribuidores alemanes, una mayor oferta a bajo precio podría prolongar la liquidación de inventarios y retrasar la recuperación de los márgenes. Los pequeños comercios son especialmente vulnerables porque disponen de menos capacidad para mantener descuentos prolongados o financiar productos de lenta rotación. Los datos sectoriales no permiten determinar cuántas empresas concretas están en peligro financiero.
La infraestructura condiciona la demanda
A largo plazo, el mercado conserva una demanda considerable de bicicletas, modelos eléctricos y servicios relacionados. Sin embargo, Zukunft Fahrrad sostiene que la falta de infraestructura ciclista segura limita el uso, sobre todo entre mujeres, niños, jóvenes, personas mayores y usuarios con movilidad reducida. Su valoración se apoya en el estudio “Movilidad en Alemania”, encargado por el Ministerio Federal de Transporte.
Von Rauch instó a las autoridades federales, regionales y municipales a mantener la inversión en infraestructura pese a la presión presupuestaria. Fabricantes, comercios y proveedores de servicios deben gestionar ahora el retorno del mercado a condiciones normales tras el auge pandémico. La demanda estable ofrece una base, pero la caída del 10% en la facturación comercial muestra que los precios, el inventario y los márgenes, no solo el número de bicicletas vendidas, decidirán qué empresas superan el ajuste con mayor fortaleza.