Indonesia produce 423,71 millones de toneladas de carbón ante una demanda global más débil
Indonesia produjo 423,71 millones de toneladas de carbón hasta julio de 2026 mientras el Gobierno ajusta la oferta a la demanda del mercado. El Ministerio de Energía prevé un leve descenso del consumo mundial en cinco años, aunque India y el Sudeste Asiático aún ofrecen oportunidades.
Indonesia modera la producción y busca equilibrar el mercado
Indonesia produjo 423,71 millones de toneladas de carbón hasta julio de 2026, según el Ministerio de Energía y Recursos Minerales. Tempo informó que la producción mensual media de 2026 fue aproximadamente 8 millones de toneladas inferior al promedio de 2025, en línea con una política que concede más importancia a las condiciones del mercado que a la maximización del volumen.
Del carbón producido hasta finales de julio, el 63,82 % se destinó a la exportación, el 26,86 % al consumo interno y el 9,32 % a las existencias nacionales. En 2025 se produjeron 817,48 millones de toneladas, distribuidas en un 63,89 % para exportación, un 30,2 % para el mercado interno y un 5,9 % para inventarios.
El Gobierno fijó un objetivo nacional de alrededor de 600 millones de toneladas en el Plan de Trabajo y Presupuesto de 2026, conocido como RKAB. La cifra está muy por debajo de la producción efectiva de 2025. Tri Winarno, director general de Minerales y Carbón del ministerio, señaló que las decisiones de producción tendrán en cuenta la demanda, las obligaciones de suministro interno, los precios, la logística y la disponibilidad de reservas a largo plazo.
Las energías renovables presionan la perspectiva a cinco años
El Ministerio de Energía de Indonesia espera que la demanda mundial de carbón disminuya ligeramente durante los próximos cinco años conforme se extienda el uso de energías renovables. No obstante, ANTARA informó que el ministerio aún ve potencial de crecimiento en India y el Sudeste Asiático, incluido 2027. China e India seguirían siendo los principales mercados exteriores del carbón indonesio.
La previsión llega después de que las exportaciones indonesias de carbón disminuyeran en volumen y valor durante 2025. Datos de Estadísticas de Indonesia citados por ANTARA muestran que los envíos bajaron desde 405,76 millones de toneladas en 2024 hasta 390,93 millones de toneladas. Los ingresos cayeron un 19,70 % interanual, de 30.490 millones de dólares a 24.480 millones, un retroceso bastante mayor que el registrado por el volumen físico.
India recibió 100,24 millones de toneladas de carbón indonesio en 2025 y China adquirió 81,79 millones. Los envíos a Filipinas alcanzaron 37,70 millones de toneladas, seguidos por Corea del Sur con 28,29 millones y Japón con 27,17 millones. En valor, las ventas sumaron 4.970 millones de dólares a India, 4.580 millones a China, 2.860 millones a Japón, 2.200 millones a Filipinas y 1.840 millones a Corea del Sur.
Los precios y la logística fluvial condicionan a los productores
Tempo informó que el precio de referencia del carbón indonesio promedió unos 111,8 dólares por tonelada entre enero y agosto de 2026. El HBA I para carbón de 5.300 GAR se situó en 79,3 dólares por tonelada; el HBA II, para 4.100 GAR, en 54,2 dólares; y el HBA III, para 3.400 GAR, en 38,3 dólares por tonelada. Tri describió la tendencia general como relativamente estable y con inclinación al alza gracias a la demanda de los mercados principales.
La logística sigue limitando la rapidez con la que la producción puede llegar a las terminales de exportación. La agencia meteorológica indonesia prevé que la estación seca de 2026 dure más de lo habitual. La reducción de las lluvias en algunas regiones podría bajar el nivel de los ríos Barito y Mahakam, dos rutas esenciales para transportar carbón hacia los puertos de exportación.
Un objetivo oficial de producción más bajo y unas perspectivas de demanda a largo plazo menos favorables elevan la importancia de los costes, la calidad del producto y el acceso a transporte fiable. El Ministerio de Energía espera que las empresas mejoren la eficiencia, reduzcan los gastos de producción y refuercen sus prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo. También promueve una mayor transformación interna para conservar más valor añadido en Indonesia mientras aumenta la competencia por la demanda marítima.