Indonesia evalúa obligar a importadores a comprar sal local ante la caída de precios
Economistas indonesios piden que los importadores compren sal nacional que cumpla los estándares de calidad. La propuesta llega mientras aumentan las importaciones industriales, sube la meta de producción y caen los precios en Brebes.
El aumento de las importaciones coincide con una mayor meta productiva
Indonesia afronta peticiones para convertir la compra de sal nacional conforme a los estándares de calidad en una condición de acceso a las importaciones. El Gobierno busca alcanzar la autosuficiencia nacional en 2027. La propuesta pretende proteger a los salineros frente a la caída de precios sin impedir la entrada de especificaciones industriales que el país todavía no puede producir.
El Ministerio de Asuntos Marinos y Pesca prevé elevar la producción nacional de sal de 2,25 millones de toneladas en 2025 a 2,5 millones de toneladas en 2026, según documentos de planificación citados por Metro TV News y VIVA. Al mismo tiempo, datos de Estadísticas de Indonesia muestran que las importaciones de sal industrial bajo el código HS 25010093 alcanzaron unas 936.000 toneladas entre enero y mayo de 2026, un 13,1 % más interanual. El crecimiento simultáneo de la producción interna y las importaciones ha intensificado la preocupación por la falta de compradores estables para los productores locales.
Los economistas reclaman obligaciones y mayor control
Muhammad Rizal Taufikurahman, director del Centro de Macroeconomía y Finanzas del Institute for Development of Economics and Finance, afirmó que la política de importación debe basarse en un balance preciso de las necesidades industriales. Las compras externas deberían limitarse selectivamente a especificaciones que aún no puedan producirse en el país. Liputan6, Metro TV News y VIVA recogieron su declaración el 29 de julio de 2026.
Rizal pidió vigilar la distribución para impedir que la sal industrial llegue al mercado de consumo. También propuso vincular el acceso a las importaciones con la obligación de adquirir sal local que cumpla los estándares pertinentes. Sin ese mecanismo, el incremento previsto de la producción podría no generar ventas ni mejores ingresos para los salineros. Hardy Hermawan, economista del Praxa Institute, también instó al Gobierno a evitar que la sal industrial importada se filtre al mercado doméstico, incluso mediante mezclas. Según Liputan6, además reclamó un proceso de importación transparente y equitativo, sin trato preferente para operadores concretos.
La salvaguardia anterior fue derogada
El principio de compra local figuraba anteriormente en el Reglamento n.º 66 de 2017 del Ministerio de Asuntos Marinos y Pesca sobre el control de las importaciones de sal. La norma fue derogada mediante el Reglamento n.º 27 de 2022 y, según las fuentes, no se introdujo un mecanismo integral que la sustituyera. Rizal sostiene que la eliminación del reglamento no debería suprimir la obligación de absorber la producción nacional que cumpla los requisitos.
Los economistas quieren incorporar la exigencia a la aplicación del Reglamento Presidencial n.º 17 de 2025 sobre la aceleración del desarrollo nacional de la sal. Una opción planteada por Rizal consiste en condicionar los permisos de importación a las compras locales. La gestión actual también exige coordinación entre ministerios. VIVA informa de que el Ministerio Coordinador de Asuntos Alimentarios debe garantizar balances transparentes de oferta y demanda, mientras que el Ministerio de Comercio supervisa las autorizaciones de importación.
Los productores de Brebes sufren la presión sobre los precios
El debate coincide con un fuerte deterioro de los precios recibidos por los salineros de Brebes. Kompas informó de una caída de 70.000 Rp a 40.000 Rp por saco. Los productores aseguran que las cotizaciones bajan casi a diario, pese a que los almacenes están vacíos. La pérdida de 30.000 Rp por saco muestra la brecha entre el objetivo nacional de aumentar la producción y la seguridad comercial disponible para los productores.
La obligación propuesta no prohibiría las importaciones industriales. Las vincularía a necesidades industriales verificadas, diferencias de calidad y compras de producción nacional conforme a los estándares. Para los productores, la prioridad es asegurar el acceso al mercado a medida que aumenta la oferta. Para compradores industriales e importadores, las cuestiones centrales serán la medición de la calidad, la asignación de los volúmenes de compra y el control de los desvíos hacia el canal doméstico. Esos detalles determinarán si la medida apoya la autosuficiencia en 2027 sin alterar el abastecimiento industrial.