Indonesia estudia subsidiar la soja tras alcanzar 13.700 rupias por kilogramo
Indonesia estudia un subsidio u otra intervención después de que la soja importada superara los precios oficiales de referencia. El país necesita unos 2,7 millones de toneladas al año y cubre más del 90 % de esa demanda con importaciones.
La soja importada supera los precios de referencia
Indonesia estudia un subsidio al precio de la soja para los fabricantes de tofu y tempeh después de que el valor de los granos secos importados superara los niveles oficiales de referencia. El ministro de Comercio, Budi Santoso, dijo que el Gobierno coordinaba medidas entre varios ministerios para mantener asequibles los alimentos derivados de la soja y proteger a los pequeños procesadores.
Los datos del Sistema de Seguimiento de Mercados y Necesidades Básicas del Ministerio de Comercio y del panel de precios de la Agencia Nacional de Alimentos situaron el promedio nacional de la soja seca importada entre 13.600 y 13.700 rupias por kilogramo a comienzos de octubre de 2026. Okezone e iNews señalaron que la cifra superaba el precio de venta de referencia establecido por el Reglamento n.º 12 de 2024 de la Agencia Nacional de Alimentos.
Aumenta la brecha de costes para los procesadores
La regulación fija un precio máximo de referencia de 12.000 rupias por kilogramo para los fabricantes de tofu y tempeh y de 11.500 rupias por kilogramo en el nivel importador. El promedio de comienzos de octubre superaba así en 1.600-1.700 rupias la referencia para procesadores y en 2.100-2.200 rupias la aplicada a los importadores.
Otros datos citados por ambos medios situaron el precio de mercado de la materia prima de soja en unas 13.200 rupias por kilogramo. Según iNews, Santoso afirmó el 6 de octubre de 2026 que el valor había subido desde 12.000 rupias por kilogramo. El Gobierno ya había contactado con el Ministerio Coordinador de Asuntos Alimentarios y pretendía celebrar con rapidez una reunión interministerial.
La dependencia importadora eleva la exposición
Indonesia necesita unos 2,7 millones de toneladas de soja al año, según los datos del balance alimentario de la Agencia Nacional de Alimentos citados por iNews. Más del 90 % de esa cantidad se cubre con importaciones, lo que expone las cadenas nacionales de tofu y tempeh al coste y la disponibilidad del grano extranjero.
iNews relacionó el encarecimiento interno con la dependencia del suministro exterior, los conflictos geopolíticos mundiales, la fortaleza del dólar estadounidense y la subida del petróleo. Estos factores pueden elevar tanto el coste en rupias de la soja importada como el gasto en transporte marítimo internacional. Para importadores y procesadores, la presión puede recorrer toda la cadena aunque exista suficiente mercancía física.
El diseño del subsidio y las reservas siguen en estudio
Santoso indicó que el Gobierno evaluaba recuperar un sistema anterior que compensaba la diferencia de precios de productos importados. La decisión final de la dirección del gabinete seguía pendiente y la respuesta podría adoptar la forma de un subsidio u otra intervención. Las fuentes no precisaron cuantía, presupuesto, requisitos ni fecha de aplicación.
El Gobierno también vigila la disponibilidad física mediante la Reserva Gubernamental de Soja gestionada por la empresa alimentaria estatal Perum Bulog. Para los fabricantes de tofu y tempeh, la cuestión inmediata es si la actuación oficial reducirá la brecha entre los costes actuales y la referencia de 12.000 rupias. Para los importadores, el efecto dependerá de cómo se calcule la diferencia subvencionable y se vincule la ayuda con los volúmenes importados. Los consumidores siguen expuestos porque la asequibilidad del tofu y el tempeh dependerá de que los procesadores absorban el coste, reciban apoyo o trasladen la subida al precio minorista.