India aprueba el plan Gobardhan por 23.731 crore de rupias para producir Bio-CNG con estiércol y rastrojo
El gobierno central de India aprobó el plan Gobardhan con una dotación de 23.731 crore de rupias, unos 2.800 millones de dólares, para producir Bio-CNG a partir de estiércol bovino y residuos de cosecha. La prensa india lo presenta como el siguiente paso tras la gasolina E20, aunque el biometano depurado es químicamente el mismo metano que ya se vende como GNC. El cuello de botella es la logística de la materia prima.
Qué se ha aprobado
El gobierno central de India aprobó el plan Gobardhan con una dotación de 23.731 crore de rupias — unos 237.000 millones de rupias, cerca de 2.800 millones de dólares — para convertir residuos de cosecha y estiércol bovino en Bio-CNG. Los análisis publicados en la prensa india presentan la decisión como la continuación de la gasolina E20, la mezcla con 20 por ciento de etanol que ya se despacha en las estaciones de servicio, y plantean si el gas natural comprimido será el próximo combustible en llevar mezcla.
La comparación sirve para encuadrar el tema, pero falla en la química. El etanol es una molécula distinta de la gasolina, y por eso el E20 abrió el debate sobre compatibilidad de motores y consumo en vehículos antiguos. El Bio-CNG es biometano depurado: una vez retirados el dióxido de carbono y las impurezas, queda el mismo metano que constituye el grueso del GNC fósil. El vehículo no necesita modificación alguna y la especificación del combustible en el surtidor no cambia.
Del estiércol y el rastrojo al metano de calidad de red
La ruta de producción es la digestión anaerobia. El estiércol y los residuos de cosecha — el parali, el rastrojo de arroz y trigo que se quema masivamente tras la siega en el norte de India — entran en digestores sellados, donde las bacterias descomponen la materia orgánica sin oxígeno. El biogás crudo resultante es una mezcla de metano y dióxido de carbono, con trazas de sulfuro de hidrógeno y vapor de agua. Una etapa de depuración elimina el dióxido de carbono y los contaminantes, y deja un gas rico en metano que puede comprimirse y venderse como Bio-CNG o inyectarse en una red urbana de gas.
El proceso deja un segundo producto: el digestato, comercializable como fertilizante orgánico o enmienda del suelo. Para la economía de la planta esto pesa, porque una instalación que solo cobra por el gas trabaja con un margen bastante más estrecho que otra que vende gas y fertilizante.
Qué cambia para la cadena del GNC
Para las distribuidoras urbanas de gas, el biometano de producción nacional es una molécula que no hay que importar. India cubre parte de su demanda de gas con GNL importado, y los volúmenes inyectados desde plantas de Bio-CNG lo desplazan en el margen circulando por gasoductos, compresores y estaciones ya existentes. No hace falta nueva infraestructura de despacho ni una nueva flota de vehículos.
En el lado agrícola, el plan pone precio a dos materiales que hoy tienen valor escaso o negativo. La quema de rastrojo es un problema estacional de calidad del aire en el norte del país y el estiércol se trata como residuo en la mayoría de las pequeñas explotaciones. Una vía de venta remunerada cambia el cálculo de la eliminación, siempre que la recolección llegue de verdad a la puerta de la finca.
Ahí está la parte difícil. La materia prima es voluminosa, húmeda y está dispersa en millones de explotaciones, y el coste de transporte sube deprisa con el radio de acopio. Las plantas necesitan suministro durante todo el año, mientras que el residuo de cosecha llega en picos estacionales muy marcados. Los digestores también exigen calidad constante de alimentación para sostener el rendimiento en gas.
Cuestiones abiertas
- Cómo se reparten los 23.731 crore de rupias entre apoyo a la inversión, apoyo operativo y acuerdos de compra.
- Si el precio del biometano inyectado en las redes urbanas será fijo o indexado a alguna referencia.
- Cómo se organiza el acopio de materia prima: mediante cooperativas, contratistas o compra directa de las plantas.
- Con qué rapidez la capacidad aprobada se traduce en plantas puestas en marcha y operando.
Mientras eso no se resuelva, la cifra aprobada es una declaración de intenciones y no una previsión de volumen. La tecnología está probada y el combustible es intercambiable con el que ya queman los vehículos a GNC; la restricción está en la logística, no en la combustión.