Los incendios amenazan la producción argelina de higo seco de Beni Maouche
Los incendios forestales que afectan desde hace tres días a las zonas montañosas de Béjaïa y Sétif amenazan la producción del conocido higo seco de Beni Maouche. Aún no se ha informado de la superficie dañada ni de las posibles pérdidas de cosecha.
El fuego alcanza una zona clave para el higo
Los incendios forestales que arden desde hace tres días en las áreas montañosas de Béjaïa y Sétif amenazan la producción del higo seco de Beni Maouche, uno de los productos agrícolas más conocidos de la región. El fuego ha afectado a la zona de origen de esta especialidad, por lo que cualquier daño a los árboles o a la fruta ya recolectada podría reducir su disponibilidad.
No hay cifras sobre la superficie de plantaciones afectada, el volumen de fruta en riesgo o la proporción de la cosecha que podría perderse. Tampoco existe una evaluación confirmada de los daños en árboles, instalaciones de secado, almacenes o carreteras rurales. Estas carencias impiden calcular todavía el impacto final sobre la producción.
El riesgo inmediato va más allá de la fruta expuesta a las llamas. Los incendios persistentes en terreno montañoso pueden restringir el acceso a las plantaciones y dificultar la recolección, el secado y el acopio. Aunque los árboles sigan intactos, los problemas en las carreteras o la interrupción del trabajo agrícola pueden retrasar el paso del higo por las primeras etapas de la cadena de suministro.
Las pérdidas de cosecha siguen sin cuantificarse
Las consecuencias dependerán de la ubicación del fuego respecto a las plantaciones comerciales y de la rapidez con la que pueda ser controlado. Los daños en higos ya recolectados afectarían directamente a la campaña actual. Si el fuego destruye árboles maduros, el efecto podría prolongarse, porque la capacidad productiva de una plantación no puede recuperarse con la misma rapidez que las existencias de producto terminado.
Productores y procesadores necesitan determinar cuántas explotaciones han resultado afectadas y si las instalaciones de secado y almacenamiento siguen operativas. Los comerciantes también deben conocer el volumen de fruta comercializable que todavía puede recogerse. Sin estos datos, es prematuro anticipar una reducción de la oferta o presión sobre los precios.
El episodio pone de manifiesto el riesgo de concentrar un producto estrechamente vinculado a una zona montañosa concreta. Un desastre localizado puede afectar al mismo tiempo a agricultores, trabajadores temporales, recolectores y procesadores. Una evaluación fiable requerirá inspecciones cuando sea posible acceder al terreno y cálculos separados de la fruta perdida, los árboles dañados y la infraestructura afectada. Hasta entonces, la cosecha de higo seco de Beni Maouche sigue amenazada, pero se desconoce la magnitud de la posible pérdida.