Un programa respaldado por IFAD apoya a 3.256 mujeres en las cadenas de arroz y yuca de Kogi
El Programa de Desarrollo de Cadenas de Valor del Gobierno de Nigeria e IFAD ha apoyado a 3.256 mujeres vinculadas al arroz y la yuca en el estado de Kogi. El acceso a insumos, equipos, formación y mercados impulsa sus negocios, aunque persisten limitaciones de tierra, crédito, almacenamiento y energía.
Del cultivo de subsistencia al agronegocio
El Programa de Desarrollo de Cadenas de Valor del Gobierno Federal de Nigeria y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola ha apoyado a 3.256 mujeres que trabajan en las cadenas del arroz y la yuca en el estado de Kogi, según BusinessDay. La asistencia incluye insumos agrícolas, activos productivos y conexiones comerciales para elevar los ingresos rurales y mejorar la seguridad alimentaria.
El programa opera actualmente en cinco de las 21 áreas de gobierno local de Kogi: Ajaokuta, Ibaji, Kabba-Bunu, Lokoja y Olamaboro. Stella Adejoh, coordinadora estatal de FGN/IFAD-VCDP, señaló que las participantes están pasando de la agricultura de subsistencia a la producción, el procesamiento, la concentración de oferta, la comercialización y la distribución.
La iniciativa forma parte del programa de cadenas de valor asistido por FGN/IFAD, aplicado en nueve estados nigerianos y dirigido a hogares rurales dedicados al arroz y la yuca. Las autoridades de Kogi presentaron los resultados durante un acto por el Año Internacional de la Mujer Agricultora 2026.
Mayor atención al procesamiento y la calidad
En la cadena arrocera, las mujeres han adoptado mejores técnicas de precocción, molienda, envasado y desarrollo de marca para elevar la calidad y los ingresos. En el caso de la yuca, producen garri, harina de alta calidad y fufu sin olor para mercados más amplios. Estas actividades retienen más valor que la venta de cultivos sin transformar y pueden reducir las pérdidas posteriores a la cosecha.
BusinessDay informó que las beneficiarias recibieron equipos de procesamiento que reducen el trabajo manual y están ampliando sus actividades desde la pequeña producción hacia la concentración y distribución. Joy Yusuf, presidenta de la Red de Grupos de Mujeres Agricultoras, también citó plantas de procesamiento, centros de acopio y triciclos entre los apoyos recibidos.
Los Centros de Aprendizaje para el Empoderamiento ofrecen además formación en agronegocios, educación financiera, nutrición y emprendimiento. Las mujeres utilizan herramientas digitales para consultar mercados y pronósticos meteorológicos, y aplican prácticas climáticamente inteligentes como el manejo del suelo y el agua, los huertos domésticos y la diversificación de cultivos.
La expansión depende de las finanzas y la infraestructura
A pesar de los avances, siguen siendo limitados el acceso a la tierra, la financiación asequible, los servicios de extensión, la mecanización, el almacenamiento y la energía fiable. Estas carencias pueden frenar el crecimiento productivo e impedir que las procesadoras utilicen los equipos de forma constante o cumplan las exigencias de calidad y volumen de los grandes compradores.
Los participantes pidieron a las instituciones financieras préstamos flexibles y al sector privado contratos de compra y alianzas comerciales más sólidos con empresas dirigidas por mujeres. George Bello Ogirima, director gerente del Proyecto de Desarrollo Agrícola de Kogi, afirmó que las mujeres aportan cerca del 65 % del trabajo agrícola en Nigeria y reclamó mejores marcas y canales comerciales para competir en supermercados urbanos y mercados de exportación.
Una demanda estable será decisiva para que los equipos, la formación y la capacidad de acopio generen ingresos duraderos. Unas marcas más sólidas pueden facilitar la entrada del arroz y los productos de yuca procesados en el comercio formal, pero los proveedores también deberán garantizar calidad uniforme, almacenamiento y energía.
Las autoridades buscan llegar a las 21 áreas locales
El comisionado de Agricultura y Seguridad Alimentaria de Kogi, Timothy Ojomah, pidió a las participantes capacitadas que formen a mujeres de las otras 16 áreas de gobierno local. Otros actores también reclamaron ampliar el modelo desde las cinco áreas actuales hasta las 21, junto con financiación, infraestructura y políticas que respondan a las necesidades de las mujeres.
El modelo de formación de formadoras podría difundir conocimientos productivos y de procesamiento a un coste relativamente bajo. Sin embargo, su impacto en el suministro regional de alimentos y los ingresos familiares dependerá de que la expansión venga acompañada de tierra, capital circulante, maquinaria, almacenes, energía y compradores fiables.
El Ministerio de Agricultura y Seguridad Alimentaria de Kogi prometió mantener el apoyo a las inversiones y conocimientos creados mediante VCDP. El acto también premió a productoras, procesadoras y comercializadoras de arroz y yuca, y Rafat Onize Ahmed fue elegida campeona general de agronegocios.