Un grupo surcoreano planea una planta de anacardo de $5 millones en Camboya
Un inversor surcoreano proyecta en la provincia camboyana de Kampong Thom una planta capaz de procesar unas 20 toneladas diarias de anacardo. La iniciativa de $5 millones se ejecutaría entre septiembre de 2026 y 2029, mientras las fábricas existentes afrontan escasez y encarecimiento de la materia prima.
El proyecto surcoreano apuesta por el procesamiento local
Un inversor surcoreano planea construir una planta procesadora de anacardo por $5 millones en la provincia camboyana de Kampong Thom. Según Kenh14, la instalación tendrá capacidad para procesar unas 20 toneladas diarias y su desarrollo está previsto entre septiembre de 2026 y 2029.
El proyecto es una colaboración entre el Consejo para el Desarrollo Agrícola y Rural de Camboya, CARD, y la Corporación Coreana para el Desarrollo de Recursos Agroindustriales, KOAA. El presidente de CARD, Ouk Rabun, y el presidente de KOAA, Lee Sang Mu, analizaron la iniciativa en una reunión celebrada el 22 de abril.
El plan no se limita a construir la fábrica. También incluye formación de trabajadores en manejo poscosecha, secado, almacenamiento, procesamiento y comercialización. Sus objetivos declarados son elevar la calidad, mejorar las capacidades laborales y reforzar la competitividad internacional del sector camboyano del anacardo.
Las fábricas existentes tienen dificultades para abastecerse
La nueva capacidad entrará en una industria que ya posee una infraestructura procesadora considerable, aunque no siempre puede mantenerla operativa. Uon Silot, presidente de la Asociación del Anacardo de Camboya, indicó que el país cuenta con unas 50 plantas, pero solo unas pocas trabajan a una escala relativamente grande.
Unas seis fábricas medianas pueden procesar entre 7.000 y 14.000 toneladas anuales cada una. Sin embargo, muchas funcionan únicamente durante unos tres meses y después paran al quedarse sin materia prima. Algunas empresas incluso han abandonado el procesamiento para comprar y almacenar anacardo crudo destinado a la reventa.
El abastecimiento y la rentabilidad operativa serán, por tanto, decisivos para el proyecto surcoreano. Una planta de 20 toneladas diarias necesita entregas constantes, mientras las fábricas actuales ya compiten por la cosecha disponible. La capacitación y un mejor almacenamiento pueden reducir las pérdidas poscosecha, pero no resolverán por sí solos la escasez estacional ni los elevados costes de compra.
La menor oferta eleva el precio del anacardo crudo
El precio del anacardo crudo en Camboya superó los 7.000 rieles por kilogramo, unos $1,70, en abril de 2026. El nivel fue muy superior a los 4.000-5.000 rieles, equivalentes a $0,98-1,22, registrados en 2025. Silot afirmó que el precio actual seguía favoreciendo a los agricultores frente a los cerca de 4.500 rieles por kilogramo, o $1,10, pagados por el anacardo fresco.
El aumento se vinculó con la caída de la producción camboyana por el cambio climático y con una oferta mundial más ajustada, después de que algunos países africanos restringieran las exportaciones para impulsar su procesamiento interno. Los precios altos benefician a los productores, pero reducen los márgenes industriales y dificultan el funcionamiento durante todo el año.
Un informe de 2024 estimó que Camboya tenía más de 580.000 hectáreas de anacardo y un potencial anual superior a 816.000 toneladas, lo que situaba al país entre los tres mayores productores mundiales. En 2025 exportó cerca de 1 millón de toneladas de anacardo crudo por $1.500 millones, un 27% más que en 2024. Ese flujo ofrece margen para añadir valor localmente, pero las perspectivas de la nueva fábrica dependerán de que asegure materia prima a precios que permitan competir en el exterior.