El diésel sube un 12,1 % en Grecia en julio, el tercer mayor aumento mensual de la UE
El precio del diésel en Grecia subió un 12,1 % en julio respecto a junio, el tercer mayor aumento mensual de la Unión Europea, según datos de Eurostat recogidos por sbctv.gr. La media comunitaria fue del 4,3 %, con Polonia en el 13,4 % y Alemania en el 12,7 % por delante de Grecia. Los precios subieron en 17 Estados miembros, mientras que Chipre, Suecia e Irlanda registraron descensos.
El precio del diésel en Grecia subió un 12,1 % en julio frente a junio, el tercer mayor aumento mensual registrado en la Unión Europea, según los datos de Eurostat recogidos por sbctv.gr. El movimiento separa al mercado griego de combustibles del conjunto del bloque, donde el diésel avanzó un 4,3 % en el mismo mes.
Grecia casi triplica la media comunitaria
Solo dos mercados se movieron con más fuerza que Grecia en julio. Polonia registró un alza mensual del 13,4 % en el diésel y Alemania del 12,7 %, lo que sitúa a Grecia en tercer lugar de la clasificación europea. Con una variación del 4,3 % en el conjunto de la UE, el aumento griego es casi el triple de la media, una brecha que apunta a presiones dentro del mercado interno más que a un choque internacional uniforme.
La subida no se limitó al diésel. La gasolina en la UE se encareció una media del 4,7 % en un mes, lo que confirma un alza más amplia en los combustibles líquidos. sbctv.gr señala que la intensidad del movimiento del diésel griego indica que los factores locales de formación de precios y de fiscalidad pesan más sobre los consumidores del país que en otros mercados de la Unión. En una información relacionada, el mismo medio vincula el salto del diésel con el fin de una subvención.
Diecisiete mercados al alza y tres a la baja
Los precios del diésel subieron en 17 Estados miembros en julio, lo que confirma una tendencia alcista amplia en los mercados europeos de carburantes. Los mismos datos incluyen descensos significativos: Chipre registró una caída del 7,9 %, Suecia del 7,4 % e Irlanda del 6,4 %. La distancia entre un alza del 13,4 % en Polonia y una caída del 7,9 % en Chipre en un solo mes subraya que los mercados nacionales traducen condiciones internacionales idénticas en resultados minoristas muy distintos.
Para operadores e importadores de combustible, esa dispersión importa más que la media. Los cargamentos de producto refinado se valoran con las mismas referencias internacionales, pero los impuestos especiales, los tipos de IVA, los calendarios de subvenciones, los márgenes minoristas y la logística interior determinan el precio que llega al surtidor. En un mes en el que parte del bloque se movió en dirección contraria a la mayoría, la media de la UE describe mal cualquier mercado concreto.
El transporte y la logística asumen el coste
Los sectores con alto consumo de diésel, sobre todo el transporte por carretera y la cadena de suministro, absorben la mayor parte del encarecimiento en los países con las subidas más pronunciadas. En Grecia, el alza mensual del 12,1 % afecta a vehículos comerciales, camiones y autobuses además de a los turismos diésel, y se traslada de forma progresiva al coste de mover mercancías.
El efecto sobre los presupuestos de hogares y empresas es indirecto pero relevante: el diésel más caro tiende a trasladarse a los precios finales de bienes y servicios y refuerza las presiones inflacionistas. La brecha entre las cifras griega y europea tiene además una dimensión de competitividad, ya que las actividades intensivas en diésel en Grecia afrontan un salto de costes que la mayoría de sus homólogas comunitarias no ha sufrido.
La respuesta política, en cuestión
Si la tendencia se mantiene, el debate sobre medidas de apoyo selectivas o ajustes en la fiscalidad de los carburantes volverá a la agenda de política económica, informa sbctv.gr. Los impuestos especiales son de los pocos instrumentos disponibles en el ámbito nacional, dado que los costes del crudo y de los productos refinados se fijan en los mercados internacionales.
Los datos de julio establecen además una base alta para los próximos meses. Una variación de esta magnitud implica que las siguientes lecturas de Eurostat se medirán sobre un nivel elevado, de modo que unos precios minoristas estables en agosto supondrían una estabilización y no un alivio para los compradores griegos. Las empresas expuestas a la demanda griega de diésel —transportistas, distribuidores y gestores de flotas— vigilarán si el movimiento de julio fue un ajuste puntual o el inicio de una divergencia sostenida respecto a la media de la UE.