El granizo deja más de 5.000 toneladas de manzanas belgas fuera de los supermercados
Más de 5.000 toneladas de manzanas belgas corren el riesgo de quedar sin vender esta campaña porque el granizo dejó marcas en la piel de la fruta. El sabor, el contenido de azúcar y la conservación no se ven afectados, pero la fruta no cumple las exigencias estéticas de los supermercados. La organización de fruticultores belgas critica esos estándares.
Más de 5.000 toneladas de manzanas belgas corren el riesgo de quedar sin vender esta campaña porque el granizo dejó marcas en la piel de la fruta, que así queda fuera de las exigencias estéticas que los supermercados aplican al producto fresco, según la organización de fruticultores del país.
El daño es únicamente superficial. Las piedras de granizo golpearon las manzanas durante el periodo vegetativo y las cicatrices y manchas resultantes siguen siendo visibles en la recolección, pero el sabor, el contenido de azúcar y la aptitud para la conservación no se ven alterados. Lo que sí queda afectado es la categoría comercial: las especificaciones del comercio minorista para manzana fresca se construyen sobre todo en torno al aspecto, y la fruta con defectos de piel sale de la categoría superior al margen de cómo sepa.
El aspecto decide la categoría
La manzana fresca destinada a las cadenas de supermercados se compra con un conjunto estrecho de criterios visuales: coloración, calibre, homogeneidad del lote y ausencia de defectos en la epidermis. Una cicatriz de granizo es un defecto permanente: cicatriza como una zona rugosa y rusetizada, y no se elimina con el calibrado, el lavado ni la conservación. Las líneas de selección apartan esa fruta y, en cuanto cae por debajo de la categoría que acepta la cadena, abandona por completo el canal de fresco.
El granizo es además un riesgo muy localizado. Una sola célula tormentosa puede destruir el valor comercial de la cosecha en un municipio mientras las plantaciones situadas a pocos kilómetros quedan intactas. Por eso estas pérdidas se concentran en un número limitado de explotaciones en lugar de repartirse por el sector, y la protección frente a ellas —las mallas antigranizo— es una inversión que debe estar hecha años antes de la tormenta.
Adónde va el volumen descartado
La fruta que no cumple la especificación del mercado en fresco no desaparece del balance de la campaña, pero se desplaza a canales que pagan mucho menos. Las salidas habituales son:
- transformación industrial: zumo, concentrado, puré y compota;
- canales secundarios de fresco, como líneas de descuento, venta directa en la explotación y ayuda alimentaria;
- fruta sin recolectar, cuando el coste de la recogida supera lo que ese volumen puede generar.
La demanda de la industria transformadora ni es ilimitada ni es generosa. Las líneas de zumo y concentrado compran por peso y grado de azúcar, no por aspecto, y pagan una fracción de lo que el mercado en fresco abona por la fruta de primera categoría. Para una explotación que ha presupuestado la campaña en torno a las ventas en supermercado, desviar varios miles de toneladas a industria no repara la cuenta de ingresos.
La pérdida la asumen los productores
Las cuentas son duras porque el coste del año frutícola se incurre mucho antes de que caiga el granizo. Poda, aclareo, protección del cultivo, mano de obra y manipulación en el almacén ya están pagados cuando la fruta se clasifica. Los precios de industria recuperan solo una parte, de modo que el desfase golpea directamente el margen del productor en una campaña en la que el volumen sí estaba ahí.
Además, 5.000 toneladas son demasiado poco para girar el mercado nacional a favor de los productores: la oferta retirada de los lineales no basta para tensionar el precio de las manzanas que sí cumplen, así que los afectados no obtienen compensación alguna vía un mercado en fresco más firme. El granizo fue local; el precio, no. Ese es el fondo de la queja de la organización de fruticultores: la fruta cumple todo lo que importa para el consumo y suspende en un criterio puramente visual. No se ha publicado un desglose del volumen afectado por variedades, zonas ni por su peso sobre el total de la cosecha belga de manzana.