La reforma del impuesto al tabaco en Georgia recibe críticas del sector por el cigarrillo local barato
La Alianza para el Control del Tabaco de Georgia sostiene que la reforma fiscal vigente desde el 1 de enero de 2026 produjo el efecto contrario y llenó el mercado de cigarrillos locales baratos. La recaudación por tabaco subió 9 % nominal, hasta 750,4 millones de lari, pero cayó 1,3 % en términos reales, mientras las ventas crecieron 5 %, hasta 184,2 millones de cajetillas. La alianza pide eliminar los privilegios fiscales y fijar un impuesto mínimo por cajetilla.
La Alianza para el Control del Tabaco de Georgia pidió al gobierno revisar las normas de tributación del tabaco, al considerar que la reforma vigente desde el 1 de enero de 2026 produjo el resultado opuesto al buscado. Según una declaración difundida por primetime.ge, la alianza afirma que el Estado concedió a los fabricantes locales de cigarrillos grandes beneficios fiscales y redujo parte de su impuesto especial, lo que generó un marcado desequilibrio en el mercado.
Los objetivos declarados de la reforma eran aumentar los ingresos del presupuesto y reducir el consumo encareciendo los cigarrillos. La alianza señala que los datos de los primeros siete meses apuntan en sentido contrario: el mercado se llenó de cigarrillos barátos de producción local y, cuando las marcas importadas se encarecieron, los fumadores no dejaron el hábito, sino que pasaron de forma mecánica a la alternativa local más económica. La organización describe el resultado como un doble golpe, al presupuesto estatal y a la salud pública.
Alza nominal, caída real
La recaudación por tabaco creció 9 % en términos nominales, hasta 750,4 millones de lari, pero al descontar el aumento general de los precios los ingresos reales bajaron 1,3 %, indica la alianza. La divergencia entre volúmenes y recaudación es aún más clara en la producción local.
- Las ventas de cigarrillos de fabricación local aumentaron 26 %.
- Los ingresos presupuestarios procedentes de esos cigarrillos cayeron 8 %.
- El Estado obtiene así bastante menos por cada cajetilla vendida, mientras determinadas empresas se enriquecen.
Los cigarrillos se volvieron más asequibles
Las ventas totales de cigarrillos crecieron 5 % en 2026, hasta 184,2 millones de cajetillas, según la alianza. El salario medio aumentó más rápido que el precio del tabaco, un 9 %, de modo que un sueldo mensual permite comprar hoy más cajetillas que antes.
Eso invierte el mecanismo central del control del tabaco, que depende de que los cigarrillos sean caros y de difícil acceso. La alianza constata que el producto siguió siendo accesible incluso para los grupos más vulnerables y pobres, y advierte que, si la dinámica continúa, el país perderá aún más dinero.
Propuestas presentadas al gobierno
La alianza reclama revisar el código tributario conforme a los estándares de la Organización Mundial de la Salud y la experiencia europea, y plantea tres pasos basados en las recomendaciones de la OMS:
- Suprimir de inmediato los privilegios fiscales de los fabricantes locales.
- Elevar el impuesto especial fijo o específico hasta un nivel en el que el impuesto mínimo por cajetilla encarezca automáticamente cualquier cigarrillo.
- Incorporar en la ley un mecanismo de aumento automático que suba el impuesto cada año por encima de la inflación, para que la mejora salarial no facilite la compra de tabaco.
Referencias británica y europea
La alianza presenta el sistema británico como respuesta directa a la situación creada en Georgia en 2026, cuando el alza de los salarios superó el encarecimiento de los cigarrillos. La ley británica establece que el impuesto al tabaco sube cada año de forma automática según la inflación más 2 %, por lo que los cigarrillos se encarecen más rápido que otros productos o que los ingresos de los hogares y su asequibilidad disminuye año tras año pese a las subidas de sueldo.
En la Unión Europea la tributación del cigarrillo combina dos componentes: un impuesto específico fijo por cajetilla y otro ad valorem, calculado como porcentaje del precio. La alianza identifica el impuesto especial mínimo como el principal mecanismo de protección: la UE fija un suelo por debajo del cual el gravamen de una cajetilla no puede caer, por ejemplo 3 euros, sea cual sea el precio del cigarrillo. Según la declaración, ese método elimina por completo del mercado el fenómeno del cigarrillo barato, porque ninguna exención permite al fabricante bajar el precio.
Para productores e importadores, la consecuencia práctica del esquema georgiano actual es una brecha de precios más amplia entre marcas locales y extranjeras, con los volúmenes siguiendo esa brecha. Cualquiera de los pasos propuestos por la alianza, sea la retirada de los beneficios locales, un suelo específico más alto o una regla de indexación, estrecharía esa distancia y reordenaría la posición competitiva de ambos grupos.