El gas barato de Estados Unidos frena la reactivación federal del carbón
La generación eléctrica con carbón en Estados Unidos cayó un 10 % en el primer semestre, mientras la producción récord redujo el coste del gas natural. Las medidas federales conservaron capacidad de carbón, pero no evitaron que las eléctricas recurrieran al combustible más barato.
El gas amplía su ventaja en la generación estadounidense
La generación eléctrica con carbón en Estados Unidos cayó un 10 % durante los primeros seis meses del año, mientras la abundancia de gas natural reforzaba la posición de este combustible en el mercado eléctrico. Forbes señala que el gas sigue siendo, con amplia diferencia, la principal fuente de electricidad del país. La Administración de Información Energética prevé que continúe ganando terreno hasta 2027, mientras el carbón retrocede.
El cambio se ha producido pese al aumento mundial del precio del petróleo. Las interrupciones intermitentes del tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz contribuyeron a elevar la cotización media del crudo hasta 84 dólares por barril hasta julio, frente a 65 dólares el año pasado. En Estados Unidos, sin embargo, la mejora de la rentabilidad petrolera estimuló la perforación y generó más gas asociado, sobre todo en la cuenca Pérmica del oeste de Texas y Nuevo México.
Los operadores del Pérmico consultados por la Reserva Federal de Dallas situaron su umbral de rentabilidad petrolera ligeramente por encima de 60 dólares por barril. Con el crudo negociándose unos 20 dólares por encima, aumentó la perforación y la producción de gas de la cuenca creció un 6 % interanual. El yacimiento Haynesville de Luisiana elevó su producción un 9 %, ampliando todavía más la oferta interna.
La producción y los inventarios rebajan las previsiones de precios
La producción total de gas natural de Estados Unidos se encamina hacia un récord de 122.500 millones de pies cúbicos diarios, el segundo máximo anual consecutivo. Los inventarios también apuntan al nivel previo al invierno más alto desde 2016. Esta combinación mantiene contenidos los precios internos del gas, aunque la tensión geopolítica sostenga los del crudo.
En sus perspectivas de agosto, la EIA redujo su previsión para Henry Hub durante el trimestre actual a 2,87 dólares por millón de unidades térmicas británicas, 50 centavos menos que un mes antes. La agencia espera que la referencia permanezca por debajo de 3 dólares hasta noviembre. Su estimación para 2027 bajó de casi 4,60 dólares en enero a 3,31 dólares.
Estos precios determinan directamente el despacho de las centrales. Cuando el gas se abarata frente al carbón, las eléctricas pueden elevar la producción de sus instalaciones de gas sin esperar cambios en la política energética de largo plazo. El resultado es un menor consumo de carbón y una acumulación de inventarios en las centrales.
El apoyo federal conserva capacidad, pero no crea demanda
El descenso continúa pese a una amplia campaña federal en favor del carbón. En los últimos 18 meses, el Departamento del Interior abrió 13,1 millones de acres al arrendamiento para extraer carbón y redujo la tasa de regalías. El Departamento de Energía invocó la Ley de Producción para la Defensa y afirma que sus medidas salvaron o respaldaron 45 centrales de carbón con 40 gigavatios de capacidad. Varias órdenes de emergencia también obligaron a mantener plantas operativas después de las fechas previstas para su cierre.
La política ambiental avanzó en la misma dirección. La Agencia de Protección Ambiental revocó la determinación de peligro, retiró la norma sobre mercurio de 2024 y preparó la derogación completa de los límites de carbono para centrales eléctricas. Por separado, 11 fiscales generales estatales demandaron a BlackRock, State Street y Vanguard en el Distrito Este de Texas, alegando que utilizaron sus participaciones para limitar la producción de carbón.
El consumo del combustible sigue debilitándose. La EIA calcula que las centrales estadounidenses quemarán 38 millones de toneladas menos de carbón este año, una caída del 9 %, seguida de otro descenso en 2027. Los inventarios en las centrales alcanzaron 126 millones de toneladas en mayo, y las eléctricas apenas recurrieron a esas reservas durante el verano.
La intervención federal puede aplazar cierres y conservar capacidad de generación, pero no elimina la ventaja de costes operativos creada por la abundancia de gas. La escasez de nuevas turbinas de gas y el futuro crecimiento de las exportaciones de gas natural licuado podrían acabar ajustando el mercado. Por ahora, el aumento de la producción en Texas y Luisiana limita la demanda de carbón con más fuerza de la que puede contrarrestar la política federal.