Los futuros de madera de EE. UU. caen un 13,4% y los aserraderos alemanes siguen presionados
Los futuros de madera estadounidenses bajaron un 13,4% en un mes por la debilidad de la vivienda y los altos tipos hipotecarios. Los aserraderos alemanes afrontan otro problema: troncos todavía caros y una demanda insuficiente para trasladar el coste al producto aserrado.
La debilidad de la vivienda presiona la madera en EE. UU.
Los futuros norteamericanos de madera aserrada han caído con fuerza ante el debilitamiento de la demanda estadounidense para construcción. El contrato de la CME cerró el 27 de agosto de 2026 en 560,50 dólares por 1.000 pies tablares, frente a 647,50 dólares el 27 de julio. La bajada mensual fue de alrededor del 13,4%, incluido un descenso del 1,06% el 27 de agosto, según ms-aktuell.de.
El contrato refleja madera aserrada normalizada de coníferas norteamericanas, no un precio mundial único de la madera. Cada contrato con entrega física comprende 27.500 pies tablares y cotiza en dólares estadounidenses por 1.000 pies tablares. La especie, la calidad, el grado de procesamiento, la región y las condiciones de entrega generan diferencias sustanciales en otros mercados. La cotización de la CME es, por tanto, una señal relevante, pero no un índice directo para los troncos que compran los aserraderos alemanes.
La demanda ayuda a explicar el descenso estadounidense. Las ventas de viviendas unifamiliares nuevas bajaron un 10,5% mensual en julio de 2026, hasta una tasa anualizada de 607.000 unidades, el mínimo desde enero, según datos del Departamento de Comercio de EE. UU. citados por ms-aktuell.de. El tipo medio de las hipotecas a 30 años se situaba en el 6,77%. Las tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos añaden incertidumbre a un mercado estrechamente integrado, aunque los precios también dependen de la demanda, las existencias, la producción y la capacidad de los aserraderos.
Los aserraderos alemanes no trasladan todo el coste
Los aserraderos alemanes sufren una presión opuesta en el mercado de materias primas. La asociación alemana de la industria maderera, HDH, indicó que los precios de los troncos de coníferas habían más que duplicado el nivel base de 2021, mientras la madera aserrada de coníferas apenas superaba su precio de aquel año. Las plantas tienen poco margen para trasladar a sus clientes el mayor coste de compra, aunque la asociación recibe más informes sobre una moderación de los precios de los troncos. Según la Oficina Federal de Estadística, los precios de producción alemanes de la madera y los productos de madera y corcho subieron un 5,8% interanual en mayo de 2026. La madera aserrada de coníferas aumentó un 8,5% y la de frondosas, un 2,9%.
Los indicadores empresariales continúan débiles. El índice del HDH para el conjunto de la industria maderera mejoró desde menos 32,2 puntos en junio hasta menos 19,7 en julio, pero la asociación no considera que exista un cambio de tendencia sostenido. La valoración media de la situación actual de los aserraderos fue de menos 47,9 puntos durante los tres últimos meses encuestados, el peor dato de todos los segmentos. La asociación alemana de aserraderos e industria maderera había señalado que la producción de 2025 cayó al nivel más bajo en diez años y advirtió de que la fabricación de madera para construcción podría disminuir otro 9% a 10% en 2026 si las condiciones no cambian.
Los permisos tardarán en generar pedidos
Los datos de facturación y empleo confirman la presión. Las ventas nominales de la industria maderera alemana cayeron un 7,2% interanual en mayo y un 1,8% entre enero y mayo. La facturación de los aserraderos aumentó un 1,2% en los primeros cinco meses, pero el HDH atribuyó el avance principalmente a los precios y no al volumen; solo en mayo bajó un 8,9% interanual. El número de empresas registradas con al menos 50 empleados disminuyó un 4,0%, hasta una media de 827, y el empleo cayó un 3,4%, hasta 135.069 personas. Una empresa puede salir de la estadística al reducir su plantilla por debajo del umbral, por lo que la caída no implica necesariamente cierres.
Los permisos de construcción alemanes ofrecen una señal temprana, aunque aplazada, de posible alivio. En el primer semestre de 2026 se autorizaron 126.300 viviendas, un 15,1% más interanual. Las viviendas autorizadas en nuevos edificios unifamiliares crecieron un 12,7%, hasta 24.000, y las de bloques multifamiliares aumentaron un 16,9%, hasta 67.000. Sin embargo, la comparación parte de los niveles excepcionalmente bajos de 106.700 en el primer semestre de 2024 y 109.800 en el de 2025. Entre la autorización, el inicio de las obras y el pedido de madera suelen transcurrir meses. Los aserraderos alemanes siguen así expuestos a volúmenes débiles y costes altos, aunque los futuros indiquen un abaratamiento de la madera norteamericana.