El financiamiento y la desconfianza frenan el mercado mexicano de autos usados
México vende alrededor de 4,2 vehículos usados por cada automóvil nuevo comercializado en agencias, una señal de fuerte demanda de movilidad. Un estudio de The CIU concluye que el financiamiento limitado, los precios y la desconfianza hacia los vendedores tradicionales impiden concretar muchas compras.
Los vehículos usados dominan las operaciones
El mercado mexicano de autos usados crece apoyado en una demanda sólida, pero la asequibilidad, el financiamiento y la confianza siguen limitando las operaciones formales. Un estudio de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), elaborado con información pública del INEGI y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), además de datos internos de Kavak, identifica esos tres factores como las principales barreras entre la intención de compra y el cierre de una venta.
Las estimaciones de la AMDA citadas en el estudio indican que se venden 4,2 vehículos usados por cada automóvil nuevo comercializado en agencias. A partir de esa relación, el informe calcula que en mayo de 2026 se vendieron 333.955 unidades usadas dentro de un mercado combinado de 413.468 vehículos nuevos y usados. La diferencia convierte al mercado secundario en un canal central de acceso al automóvil en México, no en un segmento marginal del negocio.
El parque de vehículos particulares también ha crecido con fuerza. Los datos administrativos del INEGI utilizados en el informe muestran que pasó de 27 millones de unidades en 2016 a 40,6 millones hacia 2026, un aumento de 13,6 millones. Aun así, la propiedad presenta una marcada brecha por ingresos: el 40,3 % de los mexicanos tiene auto propio, pero la proporción alcanza el 98,8 % en los hogares de mayores ingresos y baja al 18,7 % en los de menores recursos.
El crédito y los precios contienen la demanda
Entre los compradores potenciales encuestados por The CIU, el 65 % consideró extremadamente importante contar con financiamiento. Los precios más accesibles fueron el principal detonante posible de una compra, mencionados por el 55,1 %; el 27,8 % señaló el acceso al financiamiento y el 24,9 %, los planes de pago cómodos. Los resultados muestran que existe demanda, pero muchos hogares no pueden transformarla en una operación inmediata bajo las condiciones actuales.
Entre quienes no tienen automóvil, el 48,8 % mencionó los ingresos insuficientes como motivo principal y el 26,8 % dijo no necesitar un vehículo. Otro 23,4 % señaló la dificultad para reunir el enganche, el 15,6 % los costos de mantenimiento y el 14,1 % la falta de opciones adecuadas de financiamiento. Las restricciones van así más allá del precio e incluyen el pago inicial, la carga mensual del crédito y los gastos continuos de propiedad.
Los datos internos de Kavak, presentados por separado en el estudio, ilustran cómo el crédito sostiene a los clientes jóvenes del canal formal. Los compradores de 25 a 40 años representan el 58,9 % de sus clientes y el plazo promedio de financiamiento es de 61 meses. En una encuesta de The CIU entre usuarios de Kavak, el 28,6 % afirmó que no habría podido comprar un automóvil bajo ninguna otra condición del mercado. El informe precisa que se trata de la percepción de los encuestados, no de una estimación independiente del efecto de Kavak sobre todo el mercado.
El estado del vehículo limita la confianza
El temor a fallas ocultas también dificulta la formalización de las ventas. The CIU encontró que el 56 % de los consumidores encuestados considera poco o nada confiable comprar un automóvil usado en lotes o establecimientos tradicionales. Entre quienes compraron en un lote, el 67 % encontró después fallas o problemas ocultos, frente al 43 % de quienes realizaron la operación con particulares.
La garantía escrita fue la principal medida para generar confianza, elegida por el 57 % de los participantes. Le siguieron la seguridad de la transacción, con el 24,5 %; el historial del vehículo, con el 24,1 %; y la inspección certificada, con el 21,3 %. Para concesionarios y plataformas digitales, la documentación y la calidad verificable del automóvil son prioridades comerciales comparables al financiamiento.
El inventario también influye en la conversión: el 67,2 % de los compradores potenciales considera extremadamente o muy importante disponer de variedad, mientras que el 82 % valora la disponibilidad inmediata del vehículo. Kavak señaló que la variedad fue el principal motivo de compra para el 35,7 % de sus usuarios, seguida por el financiamiento accesible, con el 28,6 %, y la confianza en el proceso, con el 21,4 %. Las plataformas que integren inventario, inspección, garantía y crédito de largo plazo podrán captar demanda que hoy permanece en canales informales.