Los fabricantes rusos lideran el creciente mercado de fármacos para adelgazar
Los laboratorios rusos han ocupado el espacio dejado por las marcas occidentales de semaglutida y tirzepatida. La oferta para tratar la obesidad y la diabetes crece con rapidez, pero el coste de la terapia apenas ha bajado.
Los productos locales sustituyen a las marcas occidentales
Los fabricantes farmacéuticos rusos han tomado el control del creciente mercado de medicamentos basados en semaglutida y tirzepatida tras la retirada de importantes marcas occidentales. Antes de 2023, los productos más conocidos de esta clase en Rusia eran Ozempic y Wegovy, medicamentos con semaglutida de Novo Nordisk, y Mounjaro, el fármaco con tirzepatida de Eli Lilly. La demanda se mantuvo después de su salida y abrió espacio para alternativas rusas.
Promomed se ha convertido en uno de los principales proveedores con Quinsenta, Velgia y Tirzetta. Geropharm compite con Sejaro. El mercado queda así articulado en torno a dos grandes actores nacionales, mientras que la ampliación del catálogo permite a más pacientes acceder a terapias para la diabetes tipo 2 y, en determinados productos, para la obesidad.
La semaglutida actúa sobre los receptores GLP-1 para regular el apetito, la saciedad y la glucosa en sangre. La tirzepatida es un agonista dual de los receptores GLP-1 y GIP, por lo que interviene de forma más amplia en el control del peso y el metabolismo de los carbohidratos. La demanda sostenida de estos mecanismos ha convertido el segmento en una fuente relevante de ingresos farmacéuticos.
Las ventas se disparan sin una gran bajada de precios
Según Forbes, las ventas de semaglutida en farmacias rusas alcanzaron 29.200 millones de rublos en 2025. GxP News informó de que las ventas conjuntas de semaglutida y tirzepatida sumaron alrededor de 17.000 millones de rublos en el primer trimestre de 2026. Las cifras reflejan tanto la sustitución de las marcas retiradas como el aumento de pacientes que utilizan alternativas rusas.
Los resultados de Promomed muestran el peso comercial del segmento. Los ingresos de su división de endocrinología alcanzaron 4.800 millones de rublos en el primer semestre de 2025, un 118 % más interanual, y 8.000 millones en nueve meses, con un crecimiento del 157 %. La edición de Vladimir de MK situó los ingresos de todo 2025 en 21.600 millones de rublos, un 163 % más. La empresa vincula directamente ese resultado con sus productos basados en semaglutida y tirzepatida.
La entrada de más proveedores no ha abaratado sustancialmente el tratamiento. Un envase de Tirzetta para cuatro aplicaciones semanales cuesta unos 4.500 rublos en la dosis de 2,5 mg y hasta 17.000 rublos en la de 15 mg. Sejaro cuesta entre 4.100 y 14.600 rublos por envase. El tratamiento anual se estima en unos 54.000 y 49.000 rublos, respectivamente, con dosis iniciales, y puede alcanzar 204.000 y 175.000 rublos con dosis altas. RTVI ha señalado que las empresas contemplan el espacio dejado por las marcas extranjeras principalmente como una oportunidad comercial.
La calidad y la promoción, bajo escrutinio
La expansión aumenta la atención sobre la fabricación y la calidad de los dispositivos de inyección. Tirzetta utiliza producción por contrato repartida entre varias plantas, lo que refuerza la importancia de controlar toda la cadena, desde el principio activo hasta el envasado. Las quejas por fallos en los dosificadores y agujas deformadas o rotas no demuestran por ahora un defecto sistémico, pero exigen respuestas de fabricantes, farmacias y Roszdravnadzor. Ante una posible anomalía, se recomienda conservar el envase, el número de lote y el dispositivo y notificar el caso por los canales de farmacovigilancia.
La promoción plantea otro frente regulatorio. Los productos de Promomed han aparecido en contenidos públicos con figuras del espectáculo, incluido un vídeo promocional con Sergey Shnurov. El artículo 24 de la ley rusa de publicidad prohíbe anunciar medicamentos sujetos a receta al público general. Corresponde al Servicio Federal Antimonopolio determinar si cada material es información o publicidad. El crecimiento futuro dependerá así de la demanda, pero también de la transparencia industrial, la fiabilidad de los dispositivos, una comunicación conforme a la ley y la capacidad de la competencia para reducir el coste del tratamiento.