Las exportaciones de tilapia de Vietnam crecen un 55% y Brasil absorbe la mitad
Vietnam exportó tilapia por 80 millones de dólares en los primeros siete meses de 2026, un 55% más interanual, según datos de VASEP publicados por Người Đưa Tin. Brasil aportó la mitad del valor, mientras Estados Unidos retrocedió y Japón abrió una vía para productos de mayor valor destinados a sushi y sashimi.
Brasil impulsa un aumento exportador del 55%
Vietnam exportó tilapia por 80 millones de dólares en los primeros siete meses de 2026, un 55% más que en el mismo periodo de 2025. Los datos proceden de la Asociación Vietnamita de Exportadores y Productores de Productos del Mar, VASEP, y fueron publicados por Người Đưa Tin. El resultado sitúa a la tilapia entre los segmentos de mayor crecimiento de la oferta pesquera vietnamita, aunque la expansión está muy concentrada en un solo destino.
Los envíos a Brasil alcanzaron 40 millones de dólares, un incremento interanual del 20.065%, y representaron el 50% del valor total exportado. Solo en julio, las ventas a ese país sumaron 5 millones de dólares, un 6.272% más que un año antes. Las cifras apuntan a una recuperación de la demanda brasileña tras anteriores fluctuaciones y convierten al mercado en el principal responsable del crecimiento.
Estados Unidos se contrae y los mercados menores divergen
El desempeño fue notablemente más débil en Estados Unidos. Las exportaciones vietnamitas de tilapia disminuyeron un 42%, hasta 18 millones de dólares, durante los primeros siete meses y aportaron el 23% del total. En julio alcanzaron 2 millones de dólares, con una caída interanual del 70%. VASEP considera que los descensos de algunos mercados pueden ser coyunturales y cíclicos: las fuertes importaciones de meses anteriores elevaron los inventarios y redujeron la necesidad de nuevas compras.
Arabia Saudí continuó siendo un destino menor, aunque creciente en el conjunto del periodo. Las ventas aumentaron un 24%, hasta 5 millones de dólares, y supusieron el 6% del total. Sin embargo, en julio bajaron un 38%, hasta 1 millón de dólares. La diferencia entre los datos mensuales y acumulados refleja una demanda irregular y obliga a procesadores y comerciantes a gestionar pedidos e inventarios entre varios destinos.
Japón abre una vía para productos de mayor valor
Japón ofreció otra señal positiva. Las exportaciones vietnamitas de tilapia aumentaron un 61%, hasta 1,6 millones de dólares, en los primeros siete meses. En julio sumaron 137.000 dólares, un 175% más interanual. Los proveedores vietnamitas han comenzado a atender el segmento japonés de sushi y sashimi, lo que abre oportunidades para filetes prémium y otros productos procesados de mayor valor, más allá del crecimiento basado únicamente en volumen.
Según la información sectorial, la tilapia vietnamita se cría en sistemas de recirculación de agua dulce y en agua salobre, con controles sobre la calidad del agua y las condiciones productivas. Su carne firme, dulzor natural, escasez de espinas finas y ausencia de olor a lodo la hacen apta para filetes, sushi, sashimi y alimentos preparados. Estas características pueden diversificar la oferta de los procesadores, aunque la estructura exportadora sigue expuesta a cambios bruscos en mercados individuales.
La diversificación será la próxima prueba
La tilapia continúa muy por debajo del negocio exportador de camarón de Vietnam. Las ventas de camarón se acercaron a 2.800 millones de dólares en los primeros siete meses de 2026, un 13,5% más, y alcanzaron 452 millones de dólares en julio. Aun así, el crecimiento más rápido de la tilapia aporta otra categoría a las empresas pesqueras ante la presión arancelaria y la competencia de oferta en Estados Unidos, además de la demanda desigual en destinos tradicionales.
Mantener el ritmo dependerá de la capacidad de convertir el salto de Brasil en pedidos estables, recuperar ventas en Estados Unidos y desarrollar Japón y otros mercados nuevos. VASEP identifica margen de expansión para filetes de calidad, productos de sushi y sashimi y alimentos procesados de preparación rápida. Para productores y procesadores, la prioridad comercial no es solo elevar el volumen, sino ampliar los destinos y vender productos capaces de sostener los márgenes.