El EU ETS eleva la factura de carbono del transporte marítimo con una cobertura del 70%
Las navieras deberán entregar en 2026 derechos que cubran el 70% de sus emisiones verificadas de 2025. Con los futuros EUA de diciembre de 2026 en una media de 82,36 euros por tonelada en agosto, el carbono gana peso y volatilidad en el coste de cada viaje.
El transporte marítimo profundiza su entrada en el mercado europeo de carbono
Las compañías navieras afrontan una mayor factura de cumplimiento en 2026 a medida que avanza la incorporación gradual del transporte marítimo al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea. Las empresas deberán entregar derechos de emisión de la UE, conocidos como EUA, para cubrir el 70% de sus emisiones verificadas de 2025. La transición culminará después: en 2027 tendrán que cubrir el 100% de las emisiones generadas durante 2026.
El aumento de la cobertura coincide con un mercado de derechos al alza. OT, que cita un análisis de Nikos Tagoulis, analista sénior de Intermodal, informó de que el futuro EUA de diciembre de 2026 registró en agosto una media de 82,36 euros por tonelada. En el momento del análisis cotizaba a 83,30 euros por tonelada, alrededor de un 6,5% por encima de la media de 2026. Cada subida del carbono incrementa el coste de los viajes sujetos al EU ETS.
Los mercados energéticos refuerzan la demanda
El plazo de cumplimiento del 30 de septiembre ya genera demanda adicional de EUA. Las empresas reguladas, entre ellas armadores y operadores, están comprando los derechos necesarios. Según OT, las compañías comerciales participantes han aumentado su exposición a futuros para protegerse frente a nuevas subidas, mientras que los fondos de inversión han reducido sus posiciones alcistas netas durante las últimas semanas.
El gas natural europeo es uno de los principales motores del fortalecimiento del mercado de carbono. Los precios del TTF neerlandés han subido por las tensiones geopolíticas, la pérdida de volúmenes procedentes de Catar, el bajo nivel de las reservas europeas y la competencia de Asia por cargamentos de GNL. Un gas más caro puede hacer más competitiva la generación con carbón. Un mayor uso de centrales más contaminantes elevaría la necesidad de derechos.
La mejora de la actividad industrial europea aporta otra señal positiva para la demanda de EUA. El índice de gestores de compras del sector manufacturero de la eurozona alcanzó en agosto su nivel más alto en más de cuatro años. Los nuevos pedidos aumentaron, las exportaciones se recuperaron y el empleo fabril creció por primera vez en más de tres años.
El carbono se suma al combustible y al flete
Para las navieras, los derechos se convierten en otro componente volátil de los costes operativos junto con el combustible, las tarifas de flete y las tasas portuarias. El gasto adicional podrá trasladarse al precio del transporte cuando los contratos lo permitan, pero la exposición de cada operador dependerá del momento de compra de los EUA y de la eficacia de sus coberturas. El paso del 70% al 100% también eleva el valor de los buques eficientes, las operaciones de menores emisiones y las inversiones de flota que reduzcan las emisiones sujetas al sistema.
La trayectoria de precios a largo plazo depende en parte de las decisiones políticas de Bruselas. La propuesta de la Comisión Europea para el EU ETS después de 2030 contempla una reducción más lenta del límite de emisiones y más derechos disponibles que el marco actual, lo que podría moderar la presión sobre los precios. Una futura conexión entre el EU ETS y el UK ETS británico también podría crear un mercado común mayor y ampliar la reserva de derechos.
Hasta que se definan esas decisiones, los precios de los EUA seguirán ligados a los mercados europeos de gas y electricidad y a la incertidumbre geopolítica. Armadores, fletadores y propietarios de carga afrontan así un coste de carbono que aumenta por el calendario regulatorio y fluctúa con las condiciones energéticas.