España eleva a más de 17.000 millones la inversión en redes eléctricas y activa el mercado de capacidad
El Ministerio para la Transición Ecológica elevará a más de 17.000 millones de euros la inversión prevista en la red de transporte hasta 2030, un 30% por encima de los 13.600 millones iniciales y un 144% más que la planificación vigente. El nuevo diseño suma 6.706 kilómetros de líneas y 193 subestaciones, y se acompañará de un mercado de capacidad avalado por Bruselas en mayo y valorado en unos 9.000 millones en diez años.
España elevará a más de 17.000 millones de euros la inversión prevista en la red de transporte eléctrico hasta 2030, alrededor de un 30% por encima de los 13.600 millones contemplados en el borrador inicial y un 144% más que la planificación actualmente vigente, según informó el miércoles el Ministerio para la Transición Ecológica y recogió El Correo.
El departamento vincula el incremento principalmente al crecimiento de la demanda eléctrica y a las nuevas solicitudes de conexión de industria, vivienda, transporte y proyectos renovables. La nueva planificación sigue en tramitación e incorporará las modificaciones planteadas durante el periodo de audiencia pública, en el que el Ministerio recibió 2.566 alegaciones.
La demanda adelanta a la generación en la cola de conexión
La composición de las peticiones marca un cambio respecto al ciclo anterior de planificación. La demanda concentra el 41% de las propuestas recibidas, por delante de la generación, con el 40%, y del almacenamiento, con el 19%. La vicepresidenta y titular del ramo, Sara Aagesen, explicó que en la anterior planificación las solicitudes de acceso se centraban básicamente en generación renovable, mientras que «ahora hay muchísimo apetito por electrificar: electrificar puertos, electrificar industrias, nuevas industrias que quieren posicionarse en España», según El Correo.
La capacidad disponible se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella para la electrificación de la economía española. El aumento de las peticiones de conexión de industrias y grandes consumidores, junto con el despliegue de renovables y las nuevas demandas ligadas a la electrificación, presiona unas infraestructuras que en numerosos puntos están ya próximas a su límite.
Qué añade la nueva planificación
Tras incorporar las alegaciones, el plan crece en todas las categorías de activos de transporte:
- Las posiciones de la red de transporte destinadas a nuevas demandas en las redes de distribución aumentan un 52%, hasta 300.
- Las destinadas a consumo directo en transporte crecen un 12%, hasta 162.
- Las posiciones para ejes ferroviarios y electrificación de puertos suben un 75%, hasta 59.
- El diseño contempla 193 subestaciones, un 17% más que en la propuesta inicial.
- Se prevén 6.706 kilómetros de nuevas líneas, un 11% más.
- Se repotenciarán 8.164 kilómetros de redes existentes, un 6% más.
El mercado de capacidad, camino del BOE
La ampliación de las redes irá acompañada de la puesta en marcha de un mercado de capacidad para garantizar que haya energía disponible para cubrir la demanda en situaciones críticas, como el apagón que sufrió España en abril de 2025. Aagesen anunció que su creación se publicará próximamente en el BOE.
El mecanismo llega tras años de reivindicación de las eléctricas y después de que la Comisión Europea aprobara en mayo el esquema español conforme a las reglas comunitarias de ayudas de Estado. Bruselas estimó entonces su valor en unos 9.000 millones de euros durante diez años, unos 900 millones anuales, con el coste soportado principalmente por la comercialización eléctrica y mayor incidencia en los periodos de más estrés del sistema. El mercado estará abierto a instalaciones de generación y almacenamiento y también a consumidores y agregadores de demanda, que percibirán una remuneración por mantener capacidad disponible para inyectar electricidad en la red o reducir su consumo cuando lo solicite el operador del sistema.
Subastas tecnológicamente neutras y pay-as-bid
La adjudicación se realizará mediante subastas tecnológicamente neutras en las que se competirá por potencia firme y precio. El sistema será pay-as-bid, de modo que cada adjudicatario recibirá el precio que haya ofertado. Las instalaciones de generación deberán cumplir, entre otros requisitos, un límite de emisiones de 550 gramos de CO₂ por kilovatio hora y no podrán percibir retribución regulada. Los proyectos futuros que quieran participar deberán corresponder a renovables, almacenamiento o demanda, lo que abre una vía de ingresos de largo plazo para esos activos. Se prevén tres modalidades de subasta: una principal, una de ajuste anual y una transitoria. La principal permitirá contratar capacidad hasta cinco años antes de la fecha de prestación del servicio y podrá ofrecer contratos de hasta 15 años para nuevas inversiones, mientras que las instalaciones existentes tendrán con carácter general contratos de un año y las nuevas demandas podrán acceder a periodos de entre uno y diez años.