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Las baterías con acceso a la red en España alcanzan 33 GW, por encima de toda la eólica instalada

Los proyectos de almacenamiento con acceso autorizado a la red en España suman 33 GW, una potencia superior a toda la eólica instalada, según EL ESPAÑOL-Invertia. Un borrador de real decreto exigiría a los centros de datos de 1 MW o más respaldar el 80% de su consumo con renovables producidas en la misma hora, convirtiendo el almacenamiento en condición para conectarse. A finales de agosto solo había 260 MW de baterías conectados.

Las baterías con acceso a la red en España alcanzan 33 GW, por encima de toda la eólica instalada

Los proyectos de baterías con acceso autorizado a la red eléctrica en España suman 33 GW, una potencia superior a toda la eólica instalada en el país, según EL ESPAÑOL-Invertia. La cifra da una idea del número de promotores que se están posicionando en un mercado todavía en desarrollo, con la expectativa de que el almacenamiento se convierta en uno de los grandes negocios del sistema eléctrico español en los próximos años.

La regulación refuerza esa expectativa. El borrador de real decreto sobre centros de datos, cuya consulta pública terminó a finales de agosto, vincula el acceso a la red de las instalaciones de 1 MW o más al cumplimiento de determinados requisitos de suministro renovable. El texto plantea que el 80% del consumo eléctrico de un centro de datos esté respaldado por generación renovable producida en la misma hora, además de exigir que las instalaciones de generación sean recientes.

Los permisos van muy por delante de la potencia conectada

La distancia entre la cartera administrativa y las instalaciones operativas sigue siendo el gran desafío del sector. A finales de enero, 24,3 GW de baterías contaban con permisos de acceso a la red, según datos de Red Eléctrica citados por Ignacio López Martín, presidente de Capflex Energía, una ingeniería española especializada en almacenamiento. A finales de agosto, únicamente 260 MW estaban conectados.

La diferencia evidencia que disponer de autorización no garantiza que una batería vaya a construirse. Varios factores siguen condicionando el calendario de los proyectos:

  • la disponibilidad y el coste de la financiación;
  • el suministro de equipos;
  • la tramitación ambiental;
  • la disponibilidad de terrenos y la ejecución de las infraestructuras de conexión.

Los centros de datos emergen como compradores de flexibilidad

Los centros de procesamiento de datos han concentrado el 34,2% de la capacidad de acceso concedida en la red de transporte, con un total de 6.328 MW otorgados, aunque ninguno de ellos ha entrado todavía en servicio, según el mapa sobre el estado de las solicitudes de demanda de REE. En conjunto se han otorgado 18,52 GW de acceso en el sistema, de los cuales 11,05 GW corresponden a instalaciones que aún no han comenzado a operar.

Un centro de datos funciona de manera continua, también durante la noche y en los meses de invierno, cuando la generación fotovoltaica desaparece o se reduce considerablemente. «Para cumplir un requisito de correspondencia horaria, no basta con contratar electricidad solar durante el día: hacen falta recursos capaces de desplazar energía entre horas, como las baterías, y complementar la producción con otras renovables, especialmente la eólica», explica López Martín a EL ESPAÑOL-Invertia.

De aprobarse en estos términos, la regulación «convertiría la hibridación de renovables y almacenamiento en una herramienta para conseguir y conservar los permisos de acceso», en lugar de ser únicamente una decisión económica para mejorar la rentabilidad de los proyectos. Añade que la carrera ya no se limita a las instalaciones renovables y empieza a extenderse a los grandes consumidores de electricidad, que incluso podrían tener que incorporar baterías como condición para obtener sus permisos.

La posible obligación de suministro renovable horario introduce además un comprador con características diferentes a las del mercado mayorista. Los grandes operadores tecnológicos necesitan electricidad constante y pueden tener incentivos para contratar generación renovable y almacenamiento mediante acuerdos de largo plazo. Para los promotores de baterías, eso reduciría la dependencia de los ingresos obtenidos exclusivamente comprando electricidad barata y vendiéndola en las horas de precios elevados, y daría más visibilidad a los ingresos futuros.

Plazos, capacidad de red y sanciones aún abiertos

El borrador establece que las plantas renovables que suministren a los centros de datos deberán haberse puesto en marcha como máximo 18 meses antes del inicio de actividad de la instalación. Para los proyectos tecnológicos que aspiran a operar en 2028, eso implica que parte de la generación y el almacenamiento asociados tendría que estar ya en construcción.

A ello se suma la competencia por la capacidad disponible en la red. El Ministerio anunció el 23 de septiembre consultas sobre la asignación de hasta 11 GW de capacidad en nudos de transición justa, vinculados a instalaciones de carbón y nucleares cerradas. Parte de esa capacidad podría adjudicarse mediante procedimientos de prioridad temporal, lo que abre nuevas oportunidades para el almacenamiento, aunque también plantea el reto de evitar que se acumulen permisos sin construcción, según López Martín.

La propuesta todavía no es definitiva. Las asociaciones renovables APPA y AEE han pedido flexibilizar el requisito horario, y quedan por concretar aspectos esenciales como la medición, la verificación y los periodos transitorios. También están en discusión los recargos sobre peajes y cargos del sistema, que el borrador contempla elevar hasta un 500% en determinados incumplimientos, así como la posible pérdida de permisos tras cinco años de desviaciones reiteradas.

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