España aprueba el proyecto que amplía las restricciones al tabaco, vapeadores y espacios abiertos
El Consejo de Ministros de España aprobó un proyecto que extendería las restricciones del tabaco a vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina. La propuesta también prohíbe fumar y vapear en terrazas hosteleras y numerosos espacios públicos abiertos, aunque todavía debe superar la tramitación parlamentaria.
España avanza hacia un control más amplio del tabaco
El Consejo de Ministros de España ha aprobado el proyecto de reforma de la Ley Antitabaco. Economist & Jurist lo califica como la mayor actualización del marco nacional desde la ley de 2010. La propuesta busca regular las nuevas formas de consumo de nicotina, reforzar la protección de la infancia y extender los espacios sin humo más allá de los recintos cerrados.
Las medidas aún no están en vigor. El proyecto debe pasar por el Congreso de los Diputados y el Senado, donde las enmiendas podrían modificar su contenido. Las restricciones solo serán exigibles después de la aprobación definitiva y de su publicación en el Boletín Oficial del Estado, el BOE.
Las restricciones alcanzarán terrazas y zonas abiertas
Una de las disposiciones con mayor impacto comercial es la prohibición de fumar y vapear en las terrazas de los establecimientos de hostelería. Restaurantes, bares y cafeterías deberán mantener sus zonas exteriores libres de humo de tabaco y aerosoles de cigarrillos electrónicos. La medida pretende reducir la exposición pasiva de clientes y trabajadores, especialmente de niños y otros colectivos vulnerables.
La prohibición también abarcará playas marítimas y fluviales, piscinas públicas, campus universitarios, instalaciones deportivas, recintos culturales al aire libre, marquesinas de transporte público y otros espacios compartidos. Tampoco se podrá fumar o vapear en un perímetro aproximado de 15 metros alrededor de los accesos a colegios, hospitales, centros sanitarios, instalaciones deportivas, edificios administrativos y otros recintos públicos. Algunas comunidades autónomas ya habían promovido iniciativas voluntarias similares, pero el proyecto pretende implantar un criterio común en todo el país. También busca reducir la contaminación causada por las colillas en playas y espacios naturales.
Los nuevos productos de nicotina entran en el mismo marco
La reforma extendería la mayoría de las limitaciones del tabaco convencional a los cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado, bolsas de nicotina y otros productos emergentes. Así se reducirían las diferencias regulatorias entre los cigarrillos y las nuevas categorías de nicotina en materia de consumo, promoción y lugares permitidos. Para fabricantes, distribuidores y minoristas autorizados, la propuesta supone una supervisión más estricta sobre una gama más amplia de productos.
También se reforzarían las normas sobre publicidad, patrocinio y promoción, incluidas las actividades en redes sociales, plataformas digitales y a través de creadores de contenido. El proyecto endurece las condiciones de comercialización del tabaco y los dispositivos relacionados, limita determinadas prácticas promocionales y aumenta el control sobre los puntos de venta autorizados. Asimismo, pretende combatir la venta irregular y mejorar la vigilancia de los nuevos productos con nicotina.
El consumo por menores pasará a ser una infracción
Por primera vez, la ley prohibiría no solo vender o suministrar productos de tabaco y vapeo a menores de 18 años, sino también que estos los consuman. Según Economist & Jurist, la responsabilidad por una infracción cometida por un menor podría recaer en sus padres o representantes legales. Las sanciones por infracciones leves podrían alcanzar los 600 €, aunque la medida se plantea con una finalidad preventiva y educativa.
Las obligaciones definitivas para tabaqueras, proveedores de productos alternativos de nicotina, minoristas y empresas hosteleras dependerán del texto que salga del Parlamento. La orientación del proyecto, sin embargo, es clara: España pretende equiparar la regulación de los cigarrillos y las nuevas formas de nicotina, reducir los lugares donde pueden consumirse y limitar sus canales de promoción digital.