La escasez de aceite de palma amenaza exportaciones de jabón de Camerún por 52.900 millones de francos CFA
Camerún exportó 74.208 toneladas de jabón por 52.900 millones de francos CFA en 2025, pero sus fabricantes afrontan una grave escasez de aceite de palma. La disponibilidad nacional cayó por debajo de 10.000 toneladas en 2026, elevando la dependencia de importaciones costosas y el riesgo para los envíos a Nigeria.
El jabón entra entre los diez principales productos exportados
La industria camerunesa del jabón generó 52.900 millones de francos CFA en ingresos por exportación en 2025, frente a 34.200 millones de francos CFA un año antes, según Cameroun Actuel. El volumen aumentó un 31,1%, desde 56.624 toneladas en 2024 hasta 74.208 toneladas. Este desempeño situó al jabón entre los diez mayores productos de exportación del país y reforzó su peso en los ingresos manufactureros y el comercio regional.
Nigeria es el principal mercado exterior. En 2023, el jabón representó el 68% de las exportaciones camerunesas a ese destino, lo que deja a esa ruta comercial especialmente expuesta a cualquier interrupción productiva. El fuerte crecimiento de los envíos contrasta con la persistente escasez de aceite de palma, materia prima esencial para las fábricas de jabón. Sin un suministro suficiente, los productores pueden perder ventas justo cuando el sector gana espacio en el comercio de mercancías de Camerún.
La disponibilidad de aceite cae por debajo de 10.000 toneladas
Los participantes del sector estiman que Camerún tiene un déficit anual de aceite de palma de entre 200.000 y 300.000 toneladas. A finales de 2025, el director general de Opalm, Tarek Daoud, situó el déficit nacional en unas 300.000 toneladas. La falta de materia prima obliga a refinerías y fábricas de jabón a operar con solo una parte de su capacidad y limita su respuesta a la fuerte demanda regional.
La escasez alcanzó un punto crítico en 2026. Durante una reunión celebrada el 2 de junio en el Ministerio de Comercio y presidida por el ministro Luc Magloire Mbarga Atangana, los participantes indicaron que la disponibilidad nacional había caído por debajo de 10.000 toneladas. Camerún prevé por ello nuevas importaciones en el segundo semestre de 2026. La alternativa será costosa porque los precios internacionales del aceite de palma siguen al alza, impulsados en parte por la demanda de biodiésel. Los fabricantes deberán competir por la materia prima importada y gestionar el impacto de los mayores costes sobre sus márgenes y precios de exportación.
La factura importadora crece mientras se preparan nuevas plantas
Los datos oficiales ya reflejan un rápido aumento de la dependencia exterior. Según el Instituto Nacional de Estadística, las importaciones de aceites crudos o refinados subieron de 69.719 toneladas en 2024 a 130.564 toneladas en 2025. Su valor pasó de 49.900 millones a 92.200 millones de francos CFA. El volumen aumentó en 60.845 toneladas, mientras el fuerte incremento del gasto elevó las necesidades de capital circulante de los fabricantes y la factura exterior del país. En 2023, el Gobierno ya había autorizado la importación de 200.000 toneladas de aceite de palma para abastecer a refinerías y fábricas de jabón.
Camerún también busca ampliar la producción nacional, aunque el volumen previsto solo cubrirá una parte de la carencia. En diciembre de 2025, Opalm firmó con el Estado un programa de inversión de 45.000 millones de francos CFA para construir cinco unidades productivas. La empresa aspira a añadir unas 108.000 toneladas anuales, algo más de un tercio del déficit estimado de 300.000 toneladas. En la reunión del 2 de junio, las partes acordaron además crear comités técnicos para mejorar la coordinación de la cadena y reducir el comercio informal de aceite a granel. Hasta que la nueva producción llegue al mercado, las importaciones y una asignación más eficiente del aceite disponible serán esenciales para proteger la fabricación de jabón y las entregas regionales.