EE. UU. eleva un 28 % las importaciones de fertilizantes rusos hasta un récord
Las empresas estadounidenses importaron fertilizantes rusos por 1.040 millones de dólares entre enero y mayo de 2026, un 28 % más interanual y un récord para ese periodo. Rusia se convirtió en el segundo proveedor, por detrás de Canadá, lo que evidencia la demanda estadounidense de nutrientes importados pese a las sanciones generales.
Los envíos de fertilizantes rusos a EE. UU. marcan un récord
Las empresas estadounidenses importaron fertilizantes rusos por 1.040 millones de dólares entre enero y mayo de 2026, según datos de la aduana de EE. UU. citados por Profile. El valor superó en un 28 % los 806,4 millones de dólares del mismo periodo de 2025 y fue el mayor registro para los cinco primeros meses desde que comenzó la serie estadística estadounidense en 2003.
El aumento convirtió a Rusia en el segundo proveedor de fertilizantes de EE. UU. durante el periodo. Canadá conservó el primer puesto con 1.800 millones de dólares, mientras que Arabia Saudí ocupó el tercero con 318,3 millones. Los envíos rusos superaron en valor más de tres veces a los saudíes, aunque quedaron claramente por debajo de los canadienses.
La demanda agrícola pesa más que la presión general de las sanciones
El récord se produce en un contexto de amplias restricciones occidentales contra empresas y sectores rusos tras el inicio del conflicto en Ucrania. Sin embargo, la mayoría de los fertilizantes rusos no ha quedado sujeta a sanciones directas, ya que los gobiernos han tratado de evitar una menor oferta mundial, mayores costes agrícolas y nuevas presiones sobre los precios alimentarios.
Rusia figura entre los principales productores y exportadores mundiales de fertilizantes nitrogenados, potásicos y compuestos. Su cartera exportadora incluye urea, nitrato de amonio y otros productos nitrogenados utilizados para sostener el rendimiento de los cultivos. Profile señaló que la producción interna estadounidense no cubre por completo las necesidades agrícolas, especialmente en determinadas categorías, lo que mantiene a los agricultores expuestos al suministro importado y a los precios internacionales.
El precio y la disponibilidad orientan las compras
Pravda.Ru atribuyó parte del aumento a la escasez de alternativas asequibles en el mercado mundial. El macroeconomista Artyom Loginov declaró al medio que el crecimiento del 28 % muestra la dificultad de que los agricultores estadounidenses abandonen el producto ruso sin arriesgar rendimientos e ingresos. Los datos comerciales no permiten determinar si el incremento se debió a un mayor volumen físico, a precios más altos o a ambos factores.
El coste de los fertilizantes ha contribuido en los últimos años al encarecimiento de la producción de cereales y otros cultivos. Para los agricultores estadounidenses, el acceso a proveedores extranjeros que compiten entre sí influye en la rentabilidad de la siembra y la compra de insumos. Para los fabricantes rusos, las ventas de enero a mayo generan ingresos de exportación pese a las restricciones que afectan a otros sectores económicos.
Canadá mantiene el liderazgo y el suministro sigue diversificado
Los 1.800 millones de dólares de Canadá muestran que la proximidad y las cadenas transfronterizas consolidadas siguen siendo centrales para el mercado estadounidense. Al mismo tiempo, el récord ruso indica que los compradores continúan recurriendo a proveedores más lejanos cuando los productos y las condiciones comerciales son competitivos. La tercera posición de Arabia Saudí también refleja la participación de varios orígenes internacionales.
Las cifras ponen de relieve la diferencia entre las sanciones económicas generales y el tratamiento de los insumos agrícolas. Los fertilizantes están directamente vinculados al rendimiento, los márgenes de las explotaciones y la estabilidad de los precios alimentarios, por lo que restringirlos resulta más sensible que limitar muchos otros bienes. Productores y comerciantes deberán determinar ahora si el resultado de enero a mayo refleja compras sostenidas o el calendario de grandes contratos y la reorganización de las cadenas de suministro.