El déficit de maíz de Brasil podría alcanzar 7,2 millones de toneladas por la demanda de etanol
Datagro prevé que el déficit brasileño de maíz aumente a 7,2 millones de toneladas en 2026/27, con 32,49 millones de toneladas destinadas al etanol. La producción crecería menos que la demanda, reduciendo las existencias y sosteniendo potencialmente los precios al productor.
Las plantas de etanol elevan el consumo
El déficit del mercado brasileño de maíz podría pasar de 2,7 millones de toneladas en la campaña anterior a 7,2 millones de toneladas en 2026/27, impulsado por el mayor consumo de la industria del etanol. Reuters informó que, según Datagro, el sector utilizará 32,49 millones de toneladas de maíz, más de un 14 % por encima del año anterior.
La previsión refleja la creciente influencia del etanol de maíz en el balance cerealero de Brasil. Gabriel Bastos, analista de Datagro, señaló que el déficit proyectado responde principalmente a la demanda adicional de las plantas de etanol. El país cuenta actualmente con 33 instalaciones operativas. Su número debería más que duplicarse durante los próximos seis años al incluir las fábricas en construcción y los proyectos previstos.
La demanda avanza más que la producción
Datagro mantuvo su previsión preliminar de producción para 2026/27 en 147,5 millones de toneladas, un aumento del 1,5 % frente a la campaña anterior. La demanda total, en cambio, crecería un 4,5 %, hasta 154,7 millones de toneladas. La mayor parte de la cosecha no se recogerá hasta 2027, por lo que la superficie sembrada, los rendimientos y el clima todavía pueden modificar el resultado.
La alimentación animal seguirá siendo el principal uso interno, con unos 64,2 millones de toneladas, casi un 4 % más interanual. Otros 32,49 millones de toneladas se destinarán al etanol. La estimación total de Datagro también incluye semillas, consumo humano y otros usos industriales. La diferencia entre el crecimiento de la oferta y el consumo puede intensificar la competencia entre productores de combustible, cadenas ganaderas y exportadores.
Las exportaciones se mantienen y caen las existencias
Las exportaciones brasileñas de maíz permanecerían estables en 45 millones de toneladas en 2026/27. En los últimos años, Brasil ha figurado como segundo exportador mundial, detrás de Estados Unidos, y como tercer productor después de Estados Unidos y China. Mantener los embarques mientras crece el consumo interno exigirá seguir utilizando inventarios si la producción no supera la previsión actual.
Datagro calcula que las existencias finales, medidas al 31 de enero, disminuirán a 8,9 millones de toneladas en 2026/27, frente a los 16,1 millones registrados en 2024/25. La consultora indicó que Brasil ya ha reducido sus reservas de maíz durante los últimos años. Un colchón menor aumentaría la sensibilidad de los precios internos ante problemas de cosecha, cambios en la producción de etanol o una demanda exportadora inesperada.
El ajuste podría mejorar los precios
Flávio França Júnior, responsable de granos de Datagro, afirmó que un mercado más ajustado podría mejorar los precios pagados a los agricultores. Ese apoyo llegaría cuando los productores afrontan márgenes más estrechos y un crédito más escaso y caro. Algunas empresas agrícolas han solicitado procesos judiciales de reestructuración, mientras que el posible impacto de El Niño añade incertidumbre.
La perspectiva tiene efectos distintos para cada eslabón. Los precios más altos mejorarían los ingresos de los agricultores, pero aumentarían los costes de los ganaderos y las plantas de etanol. Los exportadores también podrían encontrar más competencia por el grano disponible. El balance dependerá de si la producción consigue crecer por encima del 1,5 % previsto mientras siguen expandiéndose la capacidad de etanol y el consumo de pienso.