Los daños alcanzan el 22,5 % de las tierras agrícolas del sur del Líbano
Más de 56.000 hectáreas, equivalentes a cerca del 22,5 % de las tierras agrícolas del sur del Líbano, han sufrido daños. El Gobierno prepara permisos de acceso, ayuda monetaria y un proyecto de 40 millones de dólares con el Banco Mundial, mientras busca ampliar las exportaciones agrícolas.
Más de 56.000 hectáreas afectadas
Los daños en el sector agrícola del sur del Líbano alcanzan cerca del 22,5 % de la superficie cultivable total de la región, más de 56.000 hectáreas, según el ministro de Agricultura, Nizar Hani. De acuerdo con An-Nahar, Hani presentó la evaluación al presidente Joseph Aoun durante una reunión en el palacio de Baabda centrada en la asistencia a los agricultores y la recuperación de la producción regional.
La extensión afectada plantea riesgos para la producción agrícola, el empleo rural y los ingresos familiares. Las tierras y las instalaciones agrícolas han sufrido daños directos, mientras que las condiciones de seguridad han impedido que algunos productores accedan a sus campos y huertos. El impacto se suma a los elevados costes de producción, transporte y envasado que ya soporta la agricultura libanesa.
Los olivicultores necesitan acceder a sus campos
Una parte central de la respuesta inmediata es recuperar el acceso a los olivares. Hani indicó que las autoridades trabajan con el Ejército libanés para conseguir los permisos que permitan a los agricultores llegar a sus tierras y recoger las cosechas. La medida resulta especialmente importante para quienes no han podido entrar en sus explotaciones debido a la inseguridad y a los daños generalizados en los distritos meridionales.
Las demoras pueden convertir los daños físicos en pérdidas comerciales adicionales: productos aptos para la recolección quedan en el campo y se interrumpe el flujo de caja de los agricultores. El ministerio también busca una primera ayuda monetaria de entre 6 millones y 7 millones de dólares para los afectados. El apoyo pretende facilitar la reanudación de las operaciones, rehabilitar las tierras y proteger las próximas campañas, aunque el ministro no detalló cuándo se distribuirán los fondos.
Las exportaciones ofrecen salida a una cosecha prometedora
El Gobierno trabaja al mismo tiempo en la comercialización de la producción agrícola libanesa, en particular de manzanas y uvas, durante una campaña que Hani calificó de prometedora. El ministerio quiere facilitar las ventas tanto en el mercado nacional como en el exterior para que los productores coloquen sus cosechas y limiten nuevas pérdidas. La tarea cobra relevancia cuando los daños y los mayores costes logísticos presionan los márgenes.
El Líbano exporta actualmente cerca de 2.000 toneladas diarias de productos agrícolas tras la apertura del mercado saudí y la habilitación de la ruta terrestre hacia los países del Golfo, señaló Hani. El ministerio busca elevar esos volúmenes y llegar a más mercados exteriores. El acceso al Golfo ayuda a absorber la oferta estacional, pero su valor comercial dependerá de los costes de transporte, envasado y producción, además de la continuidad del acceso a los mercados.
Un proyecto de recuperación de 40 millones de dólares
Para la respuesta a más largo plazo, el Ministerio de Agricultura desarrolla con el Banco Mundial un proyecto valorado en unos 40 millones de dólares. La iniciativa pretende respaldar al sector agrícola y contribuir a afrontar las pérdidas en el sur del Líbano. Junto con la primera ayuda monetaria propuesta, combinaría el alivio inmediato con la rehabilitación de tierras y capacidad productiva.
El reto público va más allá de indemnizar los daños visibles. Los productores necesitan acceso seguro a la tierra, infraestructuras operativas, financiación para la siguiente campaña y mercados capaces de absorber su producción. Las medidas tratadas con el presidente Aoun abordan esos frentes, pero el informe de An-Nahar no especifica un calendario de ejecución, los criterios de elegibilidad ni cómo se repartirían los fondos entre los agricultores afectados.