La cosecha australiana de cerezas caerá un 15% hasta 18.740 toneladas cortas
El Servicio Exterior Agrícola del USDA prevé una cosecha australiana de cerezas de 18.740 toneladas cortas en 2026/27, un 15% menos que las cerca de 22.050 toneladas cortas de la campaña anterior, por la falta de horas de frío invernal en el este continental. Las exportaciones caerían un 18%, mientras Tasmania conserva la ventana tardía hacia Asia.
La cosecha australiana de cerezas caerá un 15% en la campaña 2026/27 hasta 18.740 toneladas cortas, frente a aproximadamente 22.050 toneladas cortas en 2025/26, después de que un invierno inusualmente templado en el este continental privara a los huertos del frío necesario para un cuajado uniforme. La previsión procede del último informe Stone Fruit Annual del Servicio Exterior Agrícola (FAS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, según informó FreshFruitPortal.
Los volúmenes de exportación se contraerán más que la producción: el FAS proyecta un descenso del 18% para la campaña. La disponibilidad exportable nacional volverá así hacia la media histórica de los últimos cinco años.
Las horas de frío son el factor limitante
El origen del retroceso está en el déficit de horas de frío invernal, es decir, el tiempo que los árboles pasan entre 36 y 54 grados Fahrenheit durante la dormancia, un umbral que determina la brotación uniforme y un cuajado firme. Los cerezos suelen necesitar más de 800 horas de frío, un nivel que los huertos del este continental no alcanzaron este invierno.
Los productores del valle de Goulburn, en Victoria, y del centro-este de Nueva Gales del Sur registraron temperaturas mínimas invernales por encima de la media, lo que redujo directamente la acumulación de frío. El FAS anticipa una floración prolongada y desigual. Los agricultores de ambas zonas recurren cada vez más a tratamientos químicos destinados a favorecer una brotación homogénea, lo que suma costes en una campaña ya marcada por los altos precios del agua transable.
Tasmania es la excepción
Situada más al sur, Tasmania acumuló unidades de frío suficientes pese al patrón general de calentamiento regional, y sus productores absorberán el retroceso mejor que los del continente.
«Tasmania ha tenido un arranque de temporada mucho más favorable», señaló Zeljko Biki, analista agrícola del USDA FAS en Canberra. «La combinación de horas de frío invernal adecuadas, la previsión de lluvias primaverales por debajo de la media y el amplio acceso a agua de riego respalda una perspectiva positiva de producción con potencial de fruta de alta calidad».
Dos ventanas de cosecha, dos resultados de mercado
La cosecha continental se extiende desde finales de octubre hasta enero, con las zonas tempranas de Queensland, Nueva Gales del Sur, Australia Meridional y Victoria abasteciendo el repunte de la demanda interna previo a la Navidad. Con cargas de fruta menores y calibres variables previstos esta campaña, el FAS advierte de que el comercio local afrontará una oferta más ajustada y precios mayoristas más altos.
La cosecha de Tasmania va desde finales de diciembre hasta mediados de febrero. Esa ventana tardía coincide con el pico de compras festivas en Asia y sostiene las promociones del Año Nuevo chino en mercados clave como China, Hong Kong, Vietnam y Singapur. Los exportadores tasmanos mantendrán su posición en fruta de calibre grande y grado premium aun con volúmenes nacionales a la baja.
Costes de flete y precios de exportación
Los elevados fletes, sumados a la escasez de oferta australiana, implican que los importadores asiáticos deben contar con precios de exportación firmes durante toda la campaña 2026/27, según la evaluación del FAS. La temporada llega en un momento de objetivos sectoriales ambiciosos: FreshFruitPortal informó por separado de que la industria cerecera australiana aspira a un crecimiento exportador del 50% para 2030 y de que las exportaciones de cereza de la región de Tasmania alcanzaron un récord de 50 millones de dólares en la campaña 2025/26.
Para los compradores, la consecuencia práctica es un calendario de aprovisionamiento más corto y concentrado. La fruta continental se destinará en su mayor parte a los canales internos durante el pico previo a la Navidad, de modo que Tasmania cargará con una parte desproporcionada del programa exportador en enero y febrero. El calibre será la variable a vigilar: la floración desigual del continente apunta a una mayor dispersión de tamaños, y la fruta pequeña no encaja en el comercio premium asiático. Además, quienes dependan de tratamientos químicos de brotación afrontarán costes por hectárea más altos con una cosecha menor, lo que deja poco margen para descuentos.