Argentina estudia su primera planta de e-metanol: 110.000 toneladas al año con CO2 del bioetanol en Córdoba
GIZ, eab New Energy y SEG Ingeniería iniciaron el estudio de viabilidad de Villa María New Energy, en Córdoba, que combinaría un electrolizador de 200 MW con CO2 biogénico del bioetanol de maíz. La producción prevista ronda las 110.000 toneladas anuales de e-metanol para los mercados químico, marítimo y de aviación. Sería la primera planta de este tipo en el país.
GIZ, eab New Energy y SEG Ingeniería comenzaron a estudiar la viabilidad de Villa María New Energy, un proyecto en la provincia argentina de Córdoba que combinaría energía renovable, hidrógeno renovable y dióxido de carbono biogénico para producir unas 110.000 toneladas anuales de e-metanol, según bioeconomia.info. Si avanza, sería la primera planta de estas características en el país.
La lógica del proyecto arranca en una corriente de subproducto que ya existe. Córdoba concentra la mayor capacidad instalada de bioetanol de maíz de Argentina: sus biorrefinerías procesan cada año casi 2 millones de toneladas de grano y generan, como parte inevitable de la fermentación, grandes volúmenes de dióxido de carbono de alta pureza. Ese CO2 se denomina biogénico porque proviene de cultivos que absorbieron carbono atmosférico durante su crecimiento, y gran parte ya se captura con destino a la carbonatación de bebidas y otros usos industriales. Villa María New Energy lo derivaría a la síntesis de combustible.
Un electrolizador de 200 MW junto a la mayor biorrefinería de maíz del país
La configuración en análisis combina un electrolizador de 200 MW de potencia, con capacidad para producir aproximadamente 20.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable mediante electrólisis del agua alimentada con energía eólica y solar, con el CO2 biogénico disponible en la zona. Juntos permitirían alcanzar una producción cercana a las 110.000 toneladas anuales de metanol verde destinadas a los mercados internacionales químico, marítimo y de aviación.
La elección del emplazamiento no es casual. Villa María se encuentra en el corazón del corredor maicero cordobés, donde se aloja ACABio, la mayor biorrefinería de maíz del país, que genera CO2 biogénico como subproducto inevitable del proceso de fermentación. Esa proximidad resuelve uno de los desafíos más costosos de los proyectos de e-fuels en otras regiones del mundo, donde la captura requiere tecnologías aplicadas a fuentes diluidas como chimeneas industriales o directamente el aire. En Córdoba el gas ya sale concentrado y limpio de las cubas de fermentación.
Una alianza público-privada
Por el lado privado participan eab New Energy GmbH, desarrolladora alemana de proyectos de energías renovables con más de tres décadas de trayectoria, y SEG Ingeniería, firma uruguaya especializada en infraestructura energética con más de 280 MW eólicos y solares adjudicados en Uruguay y Argentina. El respaldo público proviene de la GIZ, la agencia de cooperación internacional del gobierno alemán, que participa a través del H2Uppp, un programa del Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania diseñado para promover la participación del sector privado en el desarrollo de mercados de hidrógeno en el Sur Global.
Javier Ortiz de Zúñiga, director del Portafolio de Energía de GIZ para el Cono Sur, definió al proyecto como “un paso concreto para posicionar a Argentina en la creciente cadena de valor global de los e-fuels” y destacó que el programa busca “reducir los riesgos de esta etapa temprana y habilitar decisiones de inversión informadas”.
Qué debe responder el estudio
El objetivo de esta etapa es generar la información técnica, económica y regulatoria necesaria para determinar si el proyecto resulta viable y financiable. La evaluación abarca:
- la disponibilidad de materias primas, tanto el CO2 biogénico como el agua para la electrólisis;
- el suministro de energía renovable;
- la configuración óptima de la planta;
- la logística de exportación;
- los costos de producción;
- los requisitos de mercado y sostenibilidad que exigen los potenciales compradores internacionales.
Fernando Schaich, director y fundador de SEG Ingeniería, explicó que la firma aporta a la alianza su experiencia en desarrollo de proyectos energéticos en la región. “En Villa María estamos aplicando esa experiencia a las preguntas que definen si un proyecto de e-fuels es financiable: el suministro de CO2 biogénico y de agua, y el offtake internacional para metanol verde y SAF”, señaló, y agregó que trabajar junto a eab New Energy y con el respaldo del H2Uppp “nos entrega los datos y la credibilidad que exige esta etapa temprana”.
La demanda detrás del e-metanol
El metanol convencional se produce a partir de gas natural o carbón, con una huella de carbono elevada. El e-metanol se sintetiza combinando hidrógeno renovable con CO2 capturado, lo que permite obtener un combustible líquido con una intensidad de carbono significativamente menor. Su ventaja práctica es la compatibilidad con infraestructuras de almacenamiento y transporte ya existentes, y puede usarse como insumo petroquímico o como combustible naviero, un segmento donde grandes navieras ya incorporan motores duales capaces de operar con metanol.
La demanda global de e-metanol verde crece impulsada por regulaciones en Europa y Asia sobre emisiones del transporte marítimo, aéreo y la industria química. Eso abre una oportunidad para países con abundancia simultánea de energías renovables y fuentes concentradas de CO2 biogénico, una combinación que Argentina reúne de forma singular en su cinturón agroindustrial. Alexander Kaiser, jefe de proyecto de eab New Energy, subrayó que la compañía aplica en Villa María su trayectoria de más de 30 años en renovables a la producción de hidrógeno verde y metanol verde, “contribuyendo a descarbonizar la aviación, el transporte marítimo y la industria química”.