El consumo de patatas fritas en España alcanza 78.463 toneladas
España consumió 78.463 toneladas de patatas fritas entre junio de 2025 y mayo de 2026, un 2,4% más interanual. Las ventas alcanzaron €731,11 millones y la categoría aportó el 24,9% del valor del mercado nacional de aperitivos.
El consumo supera las 78.000 toneladas
Los consumidores españoles compraron 78.463 toneladas de patatas fritas entre junio de 2025 y mayo de 2026, según datos de Circana recogidos por la Asociación de Snacks y publicados por Libertad Digital. El volumen aumentó un 2,4% frente al periodo anterior comparable, lo que confirma el peso de la categoría en el mercado español de frutos secos, semillas y otros aperitivos salados.
Las ventas de patatas fritas crecieron un 3% durante el último año móvil, hasta €731,11 millones. La categoría representó el 24,9% del valor total del mercado de aperitivos y el 26,7% de su volumen. La mayor cuota en volumen refleja su carácter de producto de consumo masivo, mientras que la cuota algo menor en valor indica un importe medio por unidad de volumen inferior al conjunto del mercado.
Demanda dentro y fuera del hogar
Los datos independientes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación muestran que los hogares españoles consumieron 54.145 toneladas de patatas fritas en 2025 y destinaron €456,5 millones a esta categoría. El consumo doméstico medio fue de 1,16 kilogramos por persona, prácticamente sin cambios respecto al año anterior. El gasto también permaneció estable en €9,74 por habitante.
La demanda se extiende más allá de las compras minoristas. Las patatas fritas y otros productos salados fueron la principal categoría de aperitivos fuera del hogar en el último informe de consumo alimentario del Ministerio, con 0,79 kilogramos por persona. El número de consumiciones fuera del hogar aumentó un 3,6%, pero el volumen medido en kilogramos o litros solo avanzó un 1,4%. La diferencia indica que el crecimiento procede más de nuevas ocasiones de consumo que de porciones mayores.
El Ministerio identifica, no obstante, una caída a largo plazo del consumo general de aperitivos, con la excepción de los frutos secos. El panorama para los fabricantes es mixto: los últimos datos anuales son positivos, pero la competencia por cada ocasión de consumo sigue siendo elevada en el conjunto del lineal.
La innovación refuerza la posición competitiva
Carmen Rico, secretaria general de la Asociación de Snacks, explicó a EFE Agro que las patatas fritas mantienen una estrecha relación con la arraigada cultura española del aperitivo y se consumen tanto dentro como fuera del hogar. También destacó los cambios en sabores, texturas, formatos, procesos de elaboración y tamaños de ración con los que la industria se adapta a distintas preferencias y momentos.
El desarrollo de productos, incluidas las alternativas horneadas, puede ayudar a los fabricantes a responder a la demanda de una oferta más variada. La asociación también afirma que promueve un consumo responsable dentro de una dieta variada y equilibrada, una cuestión relevante para el posicionamiento de productos y formatos de ración.
La restauración aporta otro canal de demanda
La restauración ofrece una salida adicional para procesadores y proveedores. Foster’s Hollywood vende en España más de 2,6 millones de raciones anuales de una propuesta de patatas con queso fundido, bacon y salsa ranchera. La cadena sirve más de 3.000 toneladas de patatas fritas cada año. Las cifras muestran la escala que puede generar un solo operador, aunque corresponden a un segmento de productos de patata distinto del de las patatas fritas envasadas.
La categoría española forma parte de una industria internacional mucho mayor. Fortune Business Insights valoró el mercado mundial de patatas fritas en $60.290 millones en 2025, equivalentes a unos €51.653 millones. El estudio vincula su desarrollo global con el aumento del consumo de aperitivos, la diversificación de la oferta y los productos adaptados a distintas preferencias, incluidas las opciones horneadas. Para productores y minoristas españoles, el crecimiento interno y una cuota cercana a una cuarta parte del valor del mercado proporcionan una base sólida. Sin embargo, la estabilidad del consumo doméstico por habitante eleva la importancia de la innovación y de las ocasiones fuera del hogar para generar ventas adicionales.