Los compradores de cacao de Ghana advierten que los atrasos de 348 millones de dólares de Cocobod amenazan la campaña 2026/27
Las compañías compradoras de cacao autorizadas en Ghana afirman que el Ghana Cocoa Board les adeuda cerca de 348 millones de dólares de la campaña anterior. Un grupo del sector advierte que sus miembros podrían no poder financiar las compras a los agricultores cuando abra la temporada 2026/27 si el organismo no salda antes la deuda.
Las compañías compradoras de cacao autorizadas en Ghana han advertido de que los pagos pendientes del Ghana Cocoa Board (Cocobod) pueden alterar el arranque de la campaña 2026/27. Un grupo sectorial que representa a los compradores cifra la deuda en cerca de 348 millones de dólares y sostiene que sus miembros no podrán financiar las compras a los agricultores si el organismo no liquida el importe antes de que abra la temporada.
El problema es de capital circulante, no de cosecha. Ghana sigue siendo uno de los mayores orígenes cacaoteros del mundo y sus granos son la materia prima de moliendas y fabricantes de chocolate en Europa, América del Norte y Asia. Lo que describen los compradores es una ruptura en la cadena de pagos que lleva el dinero desde el organismo hasta las empresas que recogen el grano en las aldeas.
Cómo funciona la cadena de pagos
El mercado interno ghanés opera a través de las compañías compradoras autorizadas, conocidas en el comercio como LBC. Compran el grano a los agricultores al precio fijado en finca, lo concentran en almacenes de distrito y lo entregan a la Cocoa Marketing Company, filial de Cocobod que controla las ventas de exportación. El dinero circula en sentido inverso: Cocobod paga a las LBC y estas financian con ese efectivo la siguiente ronda de compras y atienden las líneas bancarias que sostienen su actividad.
Cuando el pago del organismo se detiene, las compradoras no pueden absorberlo solas. La mayoría trabaja con deuda y con márgenes estrechos fijados por la estructura regulada de precios, de modo que una cuenta por cobrar impagada de una campaña se convierte en un problema de financiación en la siguiente.
Riesgos en el primer eslabón
El agricultor vende al contado contra entrega. La compañía que llega al almacén sin fondos pierde el grano frente a un competidor, a un intermediario sin licencia o a compradores del otro lado de las fronteras de Ghana, donde los precios pueden resultar más atractivos. Una capacidad de compra débil al inicio de la campaña suele traducirse en llegadas oficiales lentas a los puertos, la cifra que exportadores, procesadores y operadores de futuros vigilan con más atención en las primeras semanas.
La advertencia tiene además una dimensión competitiva. Si los bancos responden a los atrasos recortando líneas de crédito, las LBC más pequeñas son las primeras en quedar fuera y la compra se concentra en las mayores compañías, con balances más sólidos y acceso a financiación exterior.
Lo que vigila el sector
- Si Cocobod liquida los cerca de 348 millones de dólares antes de que empiecen las compras de 2026/27.
- El precio en finca anunciado para la nueva campaña, que determina los márgenes de las LBC y el incentivo de los agricultores para vender por canales oficiales.
- Si los bancos mantienen las líneas de crédito estacionales a las compradoras.
- El ritmo de las entregas clasificadas y precintadas en las primeras semanas de la temporada.
Según lo difundido, el aviso del grupo sectorial no detalla cómo se acumularon los atrasos, a qué empresas se les debe más ni cuándo prevé pagar Cocobod, y tampoco se precisó la posición del organismo sobre la cifra. Mientras no se aclaren esos puntos, los compradores planifican una campaña que puede abrir con menos capacidad de compra de lo habitual, y las contrapartes del resto de la cadena —exportadores, moliendas e importadores con contratos ghaneses— deben incorporar a sus precios la posibilidad de volúmenes retrasados o menores al inicio de la temporada.