Los cerveceros belgas cuestionan la nueva advertencia sanitaria sobre el alcohol
Bélgica prevé sustituir «El abuso de alcohol perjudica la salud» por «El alcohol perjudica la salud» en la publicidad. Cerveceros y empresas hosteleras rechazan el cambio y otras restricciones previstas para promocionar bebidas alcohólicas.
Bélgica prepara una advertencia más estricta
El Gobierno belga prevé obligar a incluir en la publicidad la advertencia «El alcohol perjudica la salud», eliminando la palabra «abuso» del mensaje vigente. El cambio forma parte de un paquete más amplio de medidas sanitarias aprobado por el Consejo de Ministros federal en marzo, según informó Le Monde.
El paquete también contempla prohibir los anuncios de bebidas alcohólicas en medios donde los menores representen al menos el 30 % de la audiencia y suspender la distribución gratuita de alcohol. Las medidas afectarán a la forma en que cerveceras, otros fabricantes de bebidas, empresas hosteleras y agencias publicitarias diseñan y difunden sus campañas en Bélgica.
Los cerveceros reivindican la diferencia
La Federación de Cerveceros Belgas impugnó la nueva redacción mediante una carta abierta publicada el 26 de agosto. Su director, Krishan Maugdal, sostuvo que eliminar «abuso» borra la diferencia entre consumo excesivo y responsable, además de estigmatizar injustamente a todo el sector. La federación ilustró la campaña con un grupo de amigos bebiendo cerveza en la terraza de una cafetería para destacar el papel social que atribuye al producto.
La industria cuenta con apoyos dentro de la propia mayoría gobernante. Axel Ronse, de la Nueva Alianza Flamenca, el partido del primer ministro Bart De Wever, y el diputado liberal Benoît Piedboeuf, del Movimiento Reformador, firmaron la carta. Piedboeuf criticó una política sanitaria que, a su juicio, dicta cómo deben actuar los ciudadanos y defendió el consumo de cerveza como parte de la cultura belga.
Los intereses comerciales son relevantes para un sector que ya afronta una demanda interna más débil. Las cifras de la Federación de Cerveceros Belgas citadas por Le Monde sitúan el empleo directo en casi 7.000 puestos y la aportación del sector en el 1 % del producto interior bruto del país. El consumo de cerveza cayó un 3,2 % en 2025, aumentando la presión sobre productores y hosteleros antes de que entren en vigor las normas publicitarias.
Los riesgos sanitarios sustentan la medida
El gabinete del ministro de Salud, Frank Vandenbroucke, impulsor del plan, afirmó que el alcohol eleva el riesgo de cánceres graves y puede provocar una fuerte dependencia. Sostiene que los consumidores siguen siendo libres de decidir cuánto beben, pero que las autoridades deben informar correctamente a adultos y jóvenes. El alcohol está relacionado con casi 10.000 muertes anuales en Bélgica y constituye la segunda causa de mortalidad evitable después del tabaco, según datos recogidos por Le Monde.
El especialista en adicciones Thomas Orban, asesor del Gobierno para el plan, rechazó que la nueva frase estigmatice a quienes beben con moderación. Describió la adicción como una enfermedad cerebral crónica y señaló que la genética representa entre el 50 % y el 60 % de la vulnerabilidad. También citó una estimación según la cual el 80 % de las ventas de alcohol se concentra en el 20 % de los consumidores.
Consecuencias para la publicidad
El efecto inmediato para las empresas dependerá de la aplicación y supervisión de las reglas. La advertencia modificará el mensaje de todos los anuncios afectados, mientras que el umbral del 30 % podría excluir por completo determinados medios de los planes publicitarios del alcohol. Cerveceras y empresas hosteleras podrían tener que revisar textos, datos de audiencia y prácticas promocionales.
La disputa política continúa aunque el paquete ya fue aprobado a escala federal. La industria presiona para introducir cambios antes de su entrada en vigor, mientras los asesores sanitarios consideran que la nueva frase reconoce correctamente que el riesgo está vinculado al propio alcohol y no solo al abuso. El desenlace determinará hasta dónde puede Bélgica endurecer la comunicación sobre bebidas alcohólicas sin eliminar el acceso legal a la publicidad de un sector con una presencia económica y cultural considerable.