El carbón ruso copa casi el 90% de las importaciones de PCI de India y el 27% del carbón de coque
Entre el 1 y el 25 de septiembre de 2026, las empresas rusas suministraron casi el 90% de las importaciones indias de carbón pulverizado (PCI) y el 27% del carbón de coque marítimo, según cálculos de BigMint recogidos por Kommersant. El precio y la calidad para la mezcla explican el avance. La ampliación de la capacidad siderúrgica india hasta 300 millones de toneladas en 2030 sostiene la demanda de importación, pero la logística limita los embarques.
Los productores rusos aportaron casi el 90% de las importaciones indias de carbón pulverizado (PCI) entre el 1 y el 25 de septiembre de 2026 y el 27% de las importaciones marítimas de carbón de coque del país, informó Kommersant citando cálculos de BigMint basados en datos de llegada de buques.
Las importaciones marítimas indias de carbón de coque crecieron un 11% frente a agosto en ese periodo, hasta 5,9 millones de toneladas. Australia suministró 3,29 millones de toneladas y Rusia, 1,6 millones de toneladas. Las compras de PCI siguieron el camino contrario y cayeron un 34%, hasta unas 590.000 toneladas, de las cuales 530.000 toneladas procedieron de Rusia y el resto de Australia. La cuota cercana al 90% se logró, por tanto, en un segmento en contracción, mientras que el 27% en carbón de coque se alcanzó en un mes de importaciones totales al alza.
Precio y calidad de mezcla detrás del avance
Los datos de Argus citados por Kommersant muestran que Rusia ya era el primer proveedor de PCI a India a principios de 2026, aunque con una cuota de entre el 60% y el 70%. En carbón de coque, los exportadores rusos mantienen el segundo puesto, solo por detrás de los australianos.
«El carbón ruso se ofrece tradicionalmente más barato que el australiano con una calidad comparable», señala Oleg Yemelchenkov, director júnior de calificaciones corporativas de Expert RA. «El contenido de impurezas sistemáticamente bajo y la elevada materia volátil del material ruso complementan bien al carbón nacional indio en la mezcla para altos hornos». Desde el Centro de Índices de Precios indican que el PCI ruso tiene demanda en todos los mercados a los que puede llegar físicamente, por su calidad y por la oferta limitada de PCI en general, incluido el material australiano en el comercio marítimo. El aumento de la cuota en India, añaden, no es un proceso nuevo, sino consecuencia del mayor consumo y de la demanda de importación. Alexánder Kotov, socio de consultoría de NEFT Research, explica que las grandes siderúrgicas indias usan el PCI ruso para mezclarlo con calidades más caras, como las australianas.
La expansión siderúrgica sostiene la demanda
India aumentó su producción de acero un 6% interanual entre enero y agosto de 2026, hasta 115,9 millones de toneladas, según la Asociación Mundial del Acero (WSA).
Argus prevé que la capacidad siderúrgica india pase de 220 millones de toneladas en 2026 a 300 millones de toneladas en 2030, lo que elevará las importaciones de materias primas metalúrgicas. Los compradores diversificarán sus fuentes y reducirán las compras a Australia en favor de Rusia, Estados Unidos y Mozambique. El coste del transporte, precisa Argus, sigue siendo el factor clave para los importadores.
La logística pone techo al crecimiento
Ambos analistas señalan las restricciones de transporte como el principal freno a nuevos avances rusos:
- En la ruta sur, los accesos ferroviarios van por detrás de la capacidad portuaria, según Yemelchenkov.
- La escasez de flota y el alza de los fletes encarecen la entrega.
- Los problemas de carga en la cuenca del mar de Azov y el mar Negro presionarán los embarques hasta final de año.
Según Kotov, el potencial para aumentar los envíos rusos de PCI al mercado indio se mantiene, pero el obstáculo principal son las limitaciones logísticas.
Otros destinos en el radar
Yemelchenkov considera que la geografía más realista para la materia prima metalúrgica rusa es China —el mayor mercado, aunque muy competitivo— junto con Vietnam, donde la ampliación de la producción en altos hornos eleva la necesidad de carbón. También incluye a Corea del Sur y Japón entre los mercados potencialmente interesantes: solventes, pero de volumen limitado y con altas exigencias de calidad y fiabilidad de suministro.