El carbón europeo cae por debajo de $135 por tonelada ante el descenso del gas
El carbón europeo bajó de $135 por tonelada siguiendo el retroceso del gas. Los mercados divergieron en otras regiones: China subió a $146, Sudáfrica cayó a $121 e Indonesia elevó sus importaciones por la menor producción.
El carbón europeo sigue al gas a la baja
Las cotizaciones europeas del carbón bajaron durante la semana de $135 por tonelada, siguiendo el descenso del gas natural. Los contratos de gas y petróleo cayeron con fuerza al inicio de la sesión ante las expectativas de una reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán y una posible reapertura del estrecho de Ormuz, según el informe de mercado publicado por finance.rambler.ru.
El gas TTF perdió un 5% semanal, hasta $881,22 por 1.000 metros cúbicos, con una caída de $47,55. Los almacenamientos subterráneos de la Unión Europea estaban al 70,1%, 1,4 puntos porcentuales más que el 16 de septiembre de 2026, pero 11,3 puntos por debajo del 81,4% registrado un año antes. El gas más barato mejoró la competitividad de la generación a gas y redujo el apoyo para el carbón.
Aun así, los márgenes de las centrales alemanas de carbón aumentaron gracias al encarecimiento de la electricidad y a la menor generación renovable. Los diferenciales del carbón subieron de €49,00 a €61,48 por MWh, mientras la electricidad avanzó desde casi €177,00 hasta €190,00 por MWh. Las plantas de gas pasaron de una pérdida de €17,38 a un margen positivo de €5,86 por MWh. La cuota renovable bajó del 67% a algo menos del 60%, mientras la participación de los combustibles fósiles aumentó algo más del 7%.
Las restricciones de oferta dividen los precios asiáticos
El carbón sudafricano de grado 6.000 retrocedió desde máximos de tres años hasta $121 por tonelada y puso fin a tres semanas de subidas. La actividad en India se ralentizó por las festividades y los productores de hierro esponja abandonaron el mercado de importación. Los vendedores ofrecían carbón sudafricano estándar con descuentos apreciables frente al índice API4.
En China, el precio al contado del carbón 5.500 NAR en el puerto de Qinhuangdao subió a $146 por tonelada. La producción de las principales regiones mineras se mantuvo estable, pero limitada por las restricciones de capacidad, las inspecciones de seguridad previas a las festividades del 1 al 7 de octubre y los mantenimientos programados. El calor en algunas regiones y la menor generación hidroeléctrica también respaldaron el consumo. Las existencias en nueve grandes puertos alcanzaron 24,53 millones de toneladas, 0,70 millones más que el 16 de septiembre, mientras las de seis grandes centrales costeras aumentaron 0,11 millones, hasta 14,33 millones.
El carbón indonesio 5.900 GAR se mantuvo en $114 por tonelada, mientras el material 4.200 GAR bajó a $75,5. La firme demanda interna y el bajo nivel del agua en Kalimantan limitaron la oferta inmediata. Indonesia, el mayor exportador mundial de carbón, importó 10,13 millones de toneladas de carbón térmico en los primeros 8,5 meses de 2026, un aumento interanual de 5,64 millones de toneladas, o del 125%. El volumen ya superó los 8,59 millones de toneladas importados durante todo el año anterior.
Australia y Rusia afrontan riesgos de demanda
El carbón australiano de alto poder calorífico de grado 6.000 se mantuvo en $144 por tonelada por el interés en operaciones ligadas a índices, mientras el material de poder calorífico medio se abarató. El índice australiano de carbón coquizable duro HCC cayó a $275 por tonelada debido al débil interés comprador de China e India. La Comisión Independiente de Planificación de Nueva Gales del Sur aplazó hasta el 30 de septiembre su decisión sobre la ampliación de Hunter Valley Operations, que comprende dos minas de carbón térmico orientadas a la exportación.
El Gobierno ruso aprobó, por su parte, un programa de desarrollo del sector carbonífero hasta 2050. El escenario objetivo eleva la producción de 443,0 millones de toneladas en 2024 a 530,1 millones en 2030 y 662,0 millones en 2050, mientras las exportaciones pasan de 197,6 millones a 350,1 millones de toneladas. El escenario de estrés reduce la producción a 318,9 millones y las exportaciones a 100,5 millones de toneladas en 2050. La amplitud de las previsiones muestra que la demanda mundial, los precios, las sanciones y la capacidad ferroviaria hacia el este determinarán si la oferta rusa prevista llega a Asia.