Camerún eleva sus importaciones de pescado y leche en polvo pese al plan de sustitución
Camerún gastó 264.100 millones de francos CFA en importaciones de pescado y leche en polvo en 2025, un 31,4% más que en 2024. La producción nacional apenas creció y sigue muy por debajo de los objetivos oficiales para 2026.
El pescado impulsa un aumento del 31,4% en la factura
Camerún importó más pescado y leche en polvo en 2025 pese a ejecutar un programa gubernamental para ampliar la oferta nacional y reducir la dependencia de productos extranjeros. Los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística, recogidos por Business in Cameroon, sitúan el coste conjunto de ambas categorías en 264.100 millones de francos CFA, un 31,4% más que los 201.000 millones de francos CFA de 2024.
Las importaciones de pescado y crustáceos aumentaron un 29%, desde 207.408 hasta 267.601 toneladas. Su valor creció todavía más, un 37,8%, hasta 231.300 millones de francos CFA. Casi todo el volumen correspondió a pescado de mar congelado: 267.259 toneladas valoradas en 230.900 millones de francos CFA.
El valor medio de importación del pescado subió un 6,8%, desde 809 francos CFA por kilogramo en 2024 hasta unos 864 francos CFA. La combinación de mayores cantidades y un valor medio más alto hizo que el gasto creciera más deprisa que el volumen importado.
La leche en polvo o concentrada mostró una evolución de precios distinta. El volumen aumentó un 8%, de 16.555 a 17.880 toneladas, pero su valor cayó un 1,2%, hasta 32.800 millones de francos CFA. El valor medio de importación bajó alrededor de un 8,5%, hasta 1.832 francos CFA por kilogramo, lo que limitó el coste del volumen adicional.
La producción nacional queda lejos de las metas de 2026
El crecimiento de las compras coincidió con la aplicación del Plan Integrado de Sustitución de Importaciones Agropecuarias y Pesqueras 2024-2026, conocido como Piisah. Según el balance de 2025 del Ministerio de Ganadería, Pesca e Industrias Animales, Camerún produjo unas 249.083 toneladas de pescado y 183.286 toneladas de leche. Frente a las cifras ministeriales de 2024, los aumentos fueron de apenas un 1,2% y un 1,5%, respectivamente.
El Gobierno pretende alcanzar 602.500 toneladas de pescado y 351.900 toneladas de leche en 2026. La producción de 2025 solo representó el 41,3% del objetivo pesquero y el 52,1% de la meta láctea, con déficits de 353.417 y 168.614 toneladas. Cumplir los objetivos en un año exigiría incrementos cercanos al 142% en pescado y al 92% en leche, muy superiores a las tasas registradas.
Las estadísticas no determinan por qué la producción crece lentamente. Business in Cameroon señala como posibles limitaciones el coste de los piensos, el acceso a alevines y ganado reproductor, la financiación, las instalaciones frigoríficas, la logística y el tiempo necesario para que los proyectos públicos generen oferta comercializable.
Los compromisos presupuestarios aún no crean capacidad física
Los datos de ejecución muestran una brecha entre los compromisos administrativos y el trabajo sobre el terreno. Piisah registró en 2025 una tasa de compromiso del 87%, pero una ejecución física del 30,18%, según el balance ministerial. El componente lácteo alcanzó el 40,56%. Un compromiso presupuestario no implica necesariamente que los fondos se hayan desembolsado o que los proyectos estén terminados.
Para 2026, el informe consignó 12.500 millones de francos CFA, con un 76,93% comprometido. La ejecución física seguía en cero en las seis entidades implicadas cuando se realizó la evaluación. En agosto de 2026, el ministerio y Cameroon SME Bank anunciaron otros 6.500 millones de francos CFA para los sectores bovino, lácteo y pesquero. Su efecto dependerá de la rapidez con que el dinero llegue a los beneficiarios y se convierta en mayor oferta.
Las cifras más recientes ofrecen una señal contraria, aunque todavía incompleta. Según el Comité Nacional Económico y Financiero, la factura de pescado y crustáceos cayó un 35,5% interanual en el primer trimestre de 2026, hasta 26.800 millones de francos CFA. Sin datos comparables de volumen y producción, tres meses de menor gasto no demuestran que la sustitución de importaciones esté funcionando. El avance requerirá mayor producción nacional, una reducción sostenida de los volúmenes importados y una ejecución física más sólida de los proyectos.