Camerún abre la campaña de cacao 2026/2027 con mejores precios y mayor capacidad
Camerún inauguró el 6 de agosto de 2026 su campaña de cacao 2026/2027, apoyada por precios internacionales más firmes, una demanda asiática creciente y casi 250.000 toneladas de capacidad local de transformación. El Gobierno también destacó avances en calidad y trazabilidad, aunque reconoció que los productores reciben una parte insuficiente del valor generado.
La nueva campaña comienza con mejores condiciones de mercado
Camerún inauguró oficialmente su campaña de cacao 2026/2027 en Yaundé el 6 de agosto de 2026. El Gobierno señaló como factores favorables la firmeza de los precios, la expansión de la transformación y el mejor acceso a mercados importantes. El ministro de Comercio, Luc Magloire Mbarga Atangana, afirmó que la mayoría de los indicadores del sector eran positivos, aunque la distribución de los ingresos dentro de la cadena del cacao seguía siendo preocupante.
El lanzamiento culminó dos días de debates sobre el futuro de la industria y un foro dedicado a la remuneración de los productores cameruneses. Según News du Camer, sus principales recomendaciones fueron presentadas antes de la apertura formal. El ministro indicó que los precios internacionales del cacao habían evolucionado favorablemente durante los dos meses anteriores y se habían revisado de manera sustancial al alza tras varias campañas marcadas por una fuerte tensión en la oferta mundial.
Las condiciones actuales siguen lejos del periodo en que los precios pagados al productor rozaban los 5.000 o 6.000 francos CFA por kilogramo. No se comunicaron un precio de apertura ni una previsión de producción para 2026/2027. El optimismo oficial se apoya, en cambio, en los movimientos recientes del mercado y en la presencia de más compradores cerca de las zonas productoras.
La demanda asiática y la transformación respaldan las perspectivas
La demanda continúa débil en Europa, pero está creciendo en Asia, afirmó el ministro. Su numerosa población representa una fuente relevante de consumo potencial. La divergencia importa para los proveedores cameruneses: Europa impone nuevos requisitos de cumplimiento, mientras que el crecimiento asiático puede ampliar las opciones comerciales de exportadores y transformadores.
La transformación nacional constituye el segundo motivo principal de confianza. Camerún cuenta con una capacidad industrial estimada en casi 250.000 toneladas, aproximadamente equivalente a toda la producción comercializada en la campaña anterior, según el ministro. La vecina Nigeria dispone de casi 200.000 toneladas adicionales de capacidad instalada cerca de la frontera camerunesa. Estas plantas ofrecen mercados próximos capaces de absorber toda la cosecha comercializada de Camerún y pueden ayudar al país a retener más valor localmente.
La capacidad instalada no determina por sí sola cuánto cacao será procesado. La utilización dependerá de la disponibilidad de grano, la competencia entre compradores y las condiciones operativas. Aun así, la capacidad conjunta de Camerún y la vecina Nigeria amplía la base regional de clientes de los agricultores y puede intensificar la competencia por el suministro durante la nueva campaña.
Calidad, normativa europea e ingresos del productor
El Gobierno también destacó la calidad del grano como ventaja competitiva. Mbarga Atangana sostuvo que el trabajo realizado durante años por las autoridades y los profesionales ha situado al cacao camerunés entre los orígenes buscados por su calidad. Mantener esa reputación será importante a medida que las fábricas locales y los compradores internacionales compitan por materia prima adecuada.
Las autoridades expresaron confianza en el cumplimiento del Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación. Los sistemas nacionales de identificación de productores, geolocalización de parcelas y trazabilidad permitirán satisfacer sus exigencias, dijo el ministro. El objetivo es preservar el acceso a Europa pese a la documentación adicional y los controles de cadena de suministro requeridos a los operadores.
La cuestión pendiente es el reparto de los ingresos. El ministro calificó este indicador como menos favorable y señaló que los productores siguen siendo el eslabón peor remunerado incluso cuando suben los precios. También pidió más transparencia en el mercado interno camerunés. El beneficio real de la campaña 2026/2027 para los agricultores dependerá, por tanto, de que la mayor demanda y la competencia entre transformadores se reflejen en la remuneración en origen.