← Volver a noticias

La cosecha de sorgo de Brasil sube a 7,5 millones de toneladas con la apertura de China y cuatro plantas de etanol procesando el grano

La producción brasileña de sorgo pasó de unos 6 millones a cerca de 7,5 millones de toneladas, según datos de Abramilho difundidos por Click Petróleo e Gás. La apertura del mercado chino llevó las exportaciones por encima de las 250.000 toneladas en lo que va del año, frente a un récord de 180.000 toneladas en todo 2024, mientras cuatro plantas de etanol ya procesan el cereal junto con el maíz.

La cosecha de sorgo de Brasil sube a 7,5 millones de toneladas con la apertura de China y cuatro plantas de etanol procesando el grano

La producción brasileña de sorgo pasó de aproximadamente 6 millones de toneladas a cerca de 7,5 millones de toneladas, según Daniel Rosa, director de la Asociación Brasileña de Productores de Maíz y Sorgo (Abramilho), en cifras difundidas por Click Petróleo e Gás. El avance coincide con dos nuevas fuentes de demanda para un cereal destinado durante años casi exclusivamente a la alimentación animal: las plantas de etanol del interior y, por primera vez, el mercado importador chino.

Goiás lidera la producción con aproximadamente 2 millones de toneladas, seguido de Minas Gerais con cerca de 1,4 millones, de acuerdo con los números presentados por la asociación. La expansión también alcanza áreas nuevas: Rosa señala un crecimiento del 110 % de la producción en Maranhão.

El argumento agronómico de la expansión

Parte del movimiento responde a las características del cultivo. El sorgo tolera mejor que el maíz el déficit hídrico y puede ocupar áreas de segunda cosecha cuando el atraso de la cosecha de soja reduce la ventana considerada segura para sembrar maíz. Rosa describió una siembra escalonada: maíz en las primeras áreas y sorgo cuando el calendario avanza. Identificó a Matopiba y a partes de Mato Grosso do Sul como regiones con margen para ampliar ese uso, incluso en siembras más tardías.

Las contrapartidas son explícitas. El sorgo puede demandar menos fertilizantes y no es atacado por la chicharrita del maíz, plaga que exige un control específico en los maizales. En cambio, presenta menor productividad y históricamente recibe un precio inferior, lo que obliga al productor a comparar costo, rendimiento esperado, cotización y riesgo climático. Rosa también rechazó la idea de que la rusticidad de la planta permita prescindir del manejo adecuado: la falta de fertilización puede reducir la productividad y llevar al cultivo a consumir nutrientes del suelo, con posibles efectos sobre la siembra siguiente.

China abre el canal exportador

La apertura del mercado chino modificó las posibilidades de comercialización externa del sorgo brasileño, que históricamente tuvo en la alimentación animal su principal destino. Antes de ese cambio, el país había exportado cerca de 180.000 toneladas en 2024, entonces un récord, con ventas destacadas a Sudáfrica.

Abramilho participó en una misión en la que técnicos chinos recorrieron cultivos y unidades de procesamiento en Minas Gerais y Goiás. Tras esa etapa avanzó el protocolo que permitió la entrada del cereal brasileño en ese mercado. “China es el principal importador de sorgo del mundo. Ellos producen allí, pero todavía dependen del sorgo internacional”, afirmó Rosa.

Al momento de sus declaraciones, las exportaciones brasileñas ya superaban las 250.000 toneladas en el acumulado del año. Rosa citó además una proyección de la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (Anec) según la cual los embarques podrían llegar a 1 millón de toneladas en septiembre, presentada como estimación y no como resultado consolidado. Vinculó la suma de demanda externa e industrial a un cambio en las negociaciones internas: en esa cosecha hubo casos en que productores vendieron sorgo por encima del precio del maíz, comportamiento poco habitual en el mercado brasileño.

Cuatro plantas de etanol y una adaptación barata

La industria de biocombustibles aportó la segunda corriente de demanda. Rosa afirmó que se mapearon cuatro plantas procesando maíz y sorgo, en Balsas (Maranhão), Luís Eduardo Magalhães (Bahía), Ulianópolis (Pará) y Sidrolândia (Mato Grosso do Sul).

El uso del cereal se ve favorecido por la posibilidad de adaptar estructuras ya preparadas para el maíz. “Toda planta de etanol de maíz es una potencial planta de etanol de sorgo. Los ajustes que hay que hacer en la planta industrial para operar con sorgo son pequeños”, explicó. El procesamiento también genera DDG, coproducto empleado en alimentación animal, aunque los resultados industriales difieren entre ambos granos: según su evaluación, el sorgo genera más DDG, mientras el maíz produce más aceite y mayor volumen de etanol.

La alimentación animal sigue siendo un mercado relevante. El sorgo se utiliza en dietas de aves, cerdos y bovinos y puede sustituir parte del maíz, siempre que la formulación contemple las diferencias nutricionales. “El maíz va a tener la soja como fuente de proteína y el maíz como fuente energética, y el sorgo está ahí en el medio. Tiene un poco más de proteína, pero es menos energético”, señaló Rosa.

Potencial productivo y logística

Abramilho ve espacio de crecimiento tanto por área como por productividad. Rosa citó una proyección de Embrapa según la cual Brasil podría llegar a 15 millones de toneladas de sorgo entre 2030 y 2035, prácticamente el doble de los 7,5 millones mencionados para el período analizado.

Otra consecuencia aparece en la logística. Rosa afirmó que buena parte de las exportaciones pasa por el Puerto de Santos, pero la necesidad de mantener el sorgo separado de otros granos ya estimulaba la búsqueda de alternativas, entre ellas el Puerto de Tubarão, en Espírito Santo.

Análisis completo del mercado

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.