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La industria de semillas de Brasil pide acelerar la coordinación sobre OGM con China

La industria brasileña de semillas reclama una coordinación más estrecha entre las aprobaciones de cultivos genéticamente modificados de Brasil y China. Los retrasos en Pekín pueden aplazar lanzamientos porque China es el principal mercado de la soja brasileña.

La industria de semillas de Brasil pide acelerar la coordinación sobre OGM con China

La aprobación china condiciona los lanzamientos en Brasil

La industria brasileña de semillas está pidiendo una mayor coordinación regulatoria con China para los cultivos genéticamente modificados, informó Globo Rural. Una nueva variedad transgénica destinada al mercado brasileño también necesita la aprobación de Pekín porque China es el principal destino de la soja del país. Sin autorización en el mayor mercado comprador, su lanzamiento podría exponer a los exportadores al riesgo de que el grano contenga un rasgo no aprobado por el importador.

La exigencia conecta dos decisiones que, en principio, son independientes. Brasil determina si un producto biotecnológico puede cultivarse dentro del país, mientras China decide si acepta la entrada de materias primas que contengan ese rasgo. Por ello, las empresas de semillas no pueden considerar suficiente la autorización brasileña para un lanzamiento a gran escala cuando la cosecha probablemente terminará en una cadena exportadora orientada a compradores chinos.

La “sincronización” regulatoria que reclama el sector busca reducir la distancia entre ambos procesos. Unas evaluaciones más rápidas o mejor coordinadas darían mayor certeza a los calendarios comerciales de las semilleras. Los agricultores podrían adoptar nuevas variedades sin generar riesgos evitables para acopiadores, procesadores y exportadores.

Los gobiernos abordan la cooperación técnica

El asunto ya forma parte del diálogo bilateral. El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil indicó que las autoridades agrícolas de ambos países se reunieron para tratar la cooperación en biotecnología agrícola. La agenda incluyó evaluaciones de bioseguridad, marcos para organismos genéticamente modificados y oportunidades para aproximar normas técnicas.

Según el ministerio, la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad de Brasil, CTNBio, supervisa 24 normas que abarcan la bioseguridad de plantas, animales y microorganismos, además de la salud humana. Los representantes brasileños plantearon el diálogo técnico y la aproximación gradual como vías para favorecer la innovación, la competitividad y la transferencia tecnológica sin eliminar las evaluaciones de seguridad.

CNN Brasil informó el 17 de abril de 2025 que el Gobierno brasileño negociaba con China un acuerdo para intercambiar información técnica y reducir la burocracia en la aprobación de productos biotecnológicos, entre ellos semillas genéticamente modificadas y alimentos editados genéticamente. Las conversaciones muestran que el cuello de botella afecta a todo el recorrido desde la investigación hasta el uso comercial.

La exposición exportadora eleva el coste de las demoras

El peso de China otorga a su calendario regulatorio una importancia comercial directa en Brasil. Funcionarios chinos citados por el ministerio brasileño describieron al país como un proveedor fiable de soja y maíz y señalaron que ambos mercados habían mantenido un flujo estable de productos agrícolas genéticamente modificados. La compatibilidad normativa es, por tanto, una condición de acceso al mercado y no solo un trámite para las semilleras.

Las aprobaciones desfasadas reparten el problema por toda la cadena. Una empresa puede disponer de autorización brasileña y aplazar las ventas; el agricultor puede tener acceso a una nueva herramienta, pero no utilizarla ampliamente; y los operadores deben impedir que grano con un rasgo no autorizado llegue a cargamentos para China. La segregación y la trazabilidad reducen el riesgo, pero añaden exigencias al almacenamiento, procesamiento y transporte.

Una coordinación más estrecha no exige que ninguno de los dos países renuncie a su propia evaluación de bioseguridad. El objetivo práctico es anticipar el intercambio de información y hacer más previsible la secuencia de las decisiones. Los productores brasileños accederían antes a tecnologías aprobadas, mientras las semilleras y los exportadores reducirían el periodo en que un producto es legal en Brasil pero queda limitado por las reglas de su principal mercado exterior.

Análisis completo del mercado

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