Brasil amplía el etanol de maíz ante la menor demanda china de grano
Brasil busca nuevas salidas internas para el maíz mientras China aumenta su producción y reduce las importaciones. Las nuevas plantas de etanol de Mato Grosso amplían la capacidad de procesamiento, pero el crecimiento de las existencias de combustible obliga a desarrollar más mercados.
La autosuficiencia china cambia las perspectivas del maíz brasileño
Los productores brasileños de maíz buscan demanda adicional dentro del país mientras China incrementa su propia cosecha y reduce las compras externas. Canal Rural informó que las importaciones chinas de maíz bajaron de 2 millones de toneladas en las últimas temporadas. Este cambio reduce la posibilidad de que el país siga siendo un destino estable para la creciente oferta de Brasil.
China cultiva actualmente unos 44 millones de hectáreas de maíz y produce cerca de 307 millones de toneladas, con un rendimiento medio de 6.500 kilogramos por hectárea. Su consumo se estima en alrededor de 325 millones de toneladas. Aunque existe una brecha entre producción y demanda, Marcos Araújo, director de Agrinvest Commodities, dijo a Canal Rural que los proveedores brasileños no deberían considerarla una oportunidad exportadora permanente.
Un nuevo aumento de los rendimientos podría reducir o eliminar ese déficit. China autorizó en 2023 el cultivo y consumo de más de 70 nuevas variedades de maíz genéticamente modificado. Araújo calculó que una mejora de 2.000 kilogramos por hectárea elevaría la producción china en 88 millones de toneladas anuales y modificaría sustancialmente su necesidad de grano importado.
Mato Grosso incorpora capacidad de procesamiento
La transformación del mercado chino aumenta la importancia de procesar el maíz dentro de Brasil. El etanol de maíz es la principal alternativa en Mato Grosso, el mayor estado productor del cereal y uno de los centros de industrialización agrícola del país. Según Canal Rural, nuevas plantas de etanol comenzaron a operar allí este año y otra unidad está prevista en Rondonópolis para el próximo año.
Brasil produciría aproximadamente 41.000 millones de litros de etanol en la campaña actual. La caña de azúcar aportará 30.000 millones y el maíz, 11.000 millones. Canal Rural señala que Mato Grosso produce alrededor del 62% del maíz brasileño y cerca del 25% del etanol nacional, lo que proporciona a las plantas locales una amplia oferta de materia prima cercana.
Para los agricultores, la nueva capacidad crea un comprador menos expuesto a las decisiones chinas de importación. Para las empresas de etanol, la abundancia de maíz permite continuar la expansión. También traslada parte de la cadena de valor desde la exportación del grano sin procesar hacia la venta de un combustible elaborado. Sin embargo, la rentabilidad dependerá de encontrar demanda suficiente para el volumen adicional.
Las existencias de combustible añaden otro riesgo
El aumento de la producción no elimina los riesgos comerciales. Brasil cerraría la campaña con existencias remanentes de aproximadamente 4.000 millones de litros de etanol. Esto indica que la oferta podría crecer más rápido que el consumo y condicionar tanto el ritmo como la ubicación de las nuevas inversiones.
La mayor parte del etanol brasileño todavía se consume dentro del país. Wellington Andrade, director ejecutivo del Sindicato de Industrias de Bioenergía de Mato Grosso, prevé exportaciones cercanas a 1.500 millones de litros esta campaña. Corea del Sur recibiría aproximadamente 770 millones de litros, Estados Unidos 253 millones y Países Bajos 221 millones.
El transporte marítimo y la aviación ofrecen posibles salidas
La industria también estudia el transporte marítimo y el combustible sostenible de aviación como futuras fuentes de demanda. Canal Rural informó que el etanol brasileño elaborado con maíz de segunda cosecha fue reconocido por una organización internacional del sector marítimo como una molécula eficiente para descarbonizar el transporte naval. Su uso a mayor escala todavía requiere nuevas autorizaciones.
Andrade señaló que algunos buques ya disponen de depósitos para combustibles fósiles y tanques de metanol, por lo que utilizar etanol podría exigir pocas modificaciones. Estimó que sustituir con etanol el 10% del combustible del transporte marítimo generaría una demanda anual de 50.000 millones de litros. Es un mercado potencial, no un volumen contratado, pero muestra la magnitud de la demanda necesaria para absorber la expansión brasileña.
El sector brasileño del maíz está sustituyendo un riesgo de concentración por otro. La menor dependencia de las compras chinas favorece la inversión en procesamiento interno, pero el crecimiento del etanol exige más consumo nacional y destinos de exportación diversificados. El éxito de las nuevas plantas de Mato Grosso dependerá de que la demanda de combustible avance con suficiente rapidez para evitar una mayor acumulación de existencias.