Brasil eleva un 13,1% su capacidad de molienda de soja y proyecta invertir R$7.650 millones
La capacidad instalada de procesamiento de soja de Brasil alcanzó 86,4 millones de toneladas anuales en 2026, un 13,1% más que en 2025. Inversiones previstas por R$7.650 millones podrían sumar otros 7,4 millones de toneladas en 12 meses.
La capacidad alcanza 86,4 millones de toneladas
La capacidad instalada de Brasil para procesar soja aumentó un 13,1% en un año y alcanzó 86,4 millones de toneladas anuales en 2026, según el estudio anual de la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales, Abiove, publicado el 6 de octubre. Click Petróleo e Gás informó que el aumento equivale a cerca de 10 millones de toneladas frente a los aproximadamente 76,4 millones de toneladas de 2025.
El número de plantas activas pasó de 131 a 148 durante el mismo periodo. Las instalaciones paralizadas disminuyeron de 12 a seis, mientras que el estudio identificó tres plantas en construcción. Las cifras muestran que el crecimiento provino tanto de un mayor número de instalaciones operativas y de la ampliación de la base industrial como de mejoras en las fábricas existentes.
La región Centro-Oeste concentra el 42,9% de la capacidad nacional, en línea con la geografía de la producción de soja. Mato Grosso representa por sí solo el 21,6%, la mayor participación entre los estados brasileños. Situar las plantas cerca de las explotaciones agrícolas puede reducir los recorridos de la soja sin procesar y trasladar más demanda de almacenamiento, energía, transporte y servicios industriales a las zonas productoras.
R$7.650 millones podrían sumar 7,4 millones de toneladas
Abiove ha identificado alrededor de R$7.650 millones en inversiones anunciadas para nuevas fábricas y ampliaciones de plantas existentes. Si los proyectos avanzan durante el horizonte de 12 meses considerado por la asociación, podrían añadir 7,4 millones de toneladas de capacidad anual y acercar el total brasileño a 93,8 millones de toneladas. La estimación de inversiones había sido de unos R$5.760 millones en 2025.
Las futuras incorporaciones no forman parte de la capacidad ya operativa en 2026. La distinción es importante porque la capacidad instalada crece más rápido que la molienda efectiva. Abiove prevé que Brasil procese un récord de 63,5 millones de toneladas de soja en 2026, frente a los 58,5 millones de toneladas proyectados para 2025. La capacidad aumentó así cerca de 10 millones de toneladas, mientras que el procesamiento esperado avanzó unos 5 millones.
La diferencia no equivale automáticamente al mismo volumen de capacidad ociosa. La capacidad nominal anual y la producción real se ven afectadas de distinta manera por las paradas de mantenimiento, la estacionalidad, la disponibilidad regional de soja y el ritmo operativo de cada planta. Aun así, la brecha indica que las empresas están preparando espacio para procesar mucho más grano del que actualmente absorbe la industria.
El biodiésel y los piensos sostienen la demanda
Daniel Furlan Amaral, director de Economía y Asuntos Regulatorios de Abiove, atribuyó el crecimiento superior al 13% al aumento de la demanda de harina y aceite de soja. El aceite de soja sigue siendo la principal materia prima del biodiésel en Brasil, por lo que una mayor demanda de biocombustible eleva la necesidad de aceite vegetal y, a su vez, de molienda. El mismo proceso produce harina para los piensos utilizados por las cadenas brasileñas de aves, porcino y otras proteínas animales.
Una sola materia prima permite así abastecer a los mercados de energía, alimentos, piensos y exportación. Esto refuerza los incentivos económicos para procesar soja dentro de Brasil en lugar de exportar únicamente el grano sin transformar. Los proyectos podrían generar unos 13.400 empleos durante la construcción y expansión de las plantas, según estimaciones vinculadas al estudio, aunque la operación posterior requiere otra dotación laboral. Para productores, operadores e inversores, la cuestión central será si la demanda de harina, aceite y biodiésel crece con suficiente rapidez para absorber la nueva capacidad industrial.