La mejora de márgenes impulsa la recuperación del algodón brasileño, pero persisten límites
Brasil podría recuperar superficie algodonera en 2026/27 gracias al alza de precios y a mejores márgenes. Agroconsult estima cerca de 2,2 millones de hectáreas, un avance aproximado del 7%, mientras Abrapa proyecta un crecimiento del 8% al 10%, condicionado por el crédito y la ventana de siembra.
Las previsiones apuntan a una recuperación del área
La industria algodonera de Brasil se prepara para una posible recuperación de la superficie sembrada en la campaña 2026/27, después de que el aumento de los precios mejorara los márgenes del cultivo. Agroconsult estima actualmente un área cercana a 2,2 millones de hectáreas, alrededor de un 7% más, mientras la Asociación Brasileña de Productores de Algodón, Abrapa, proyecta un crecimiento del 8% al 10%, según Notícias Agrícolas.
La expansión no está garantizada. Los costos de producción, el acceso al crédito, la competencia con el maíz, la ventana disponible tras la cosecha de soja y el clima determinarán cuánto podrá sembrarse. El consejero delegado de Agroconsult, André Pessoa, dijo durante el Congreso Brasileño del Algodón en Belo Horizonte, Minas Gerais, que la superficie podría volver a un nivel similar al de dos campañas atrás. La consultora prevé un crecimiento cercano al 8,5% en Mato Grosso, que volvería a superar 1,5 millones de hectáreas, además de un avance en Bahía.
Los precios elevan el margen, pero no cubren el costo total
Pessoa señaló que la mejora no provino de una reducción sustancial de los costos. El encarecimiento de los fertilizantes, especialmente los fosfatados, neutralizó parte del alivio que podría haber convertido 2026/27 en una campaña de menores gastos. El cambio llegó por el alza reciente del algodón, que mejoró la relación de intercambio para el productor frente al primer semestre y la campaña anterior. Agroconsult considera que Brasil sigue siendo competitivo en costos directos frente a grandes rivales internacionales y espera una buena rentabilidad, aunque inferior a sus mejores niveles históricos.
Los datos del Instituto Mato-grossense de Economía Agropecuaria, Imea, muestran que el margen de seguridad sigue siendo estrecho. El precio medio ponderado negociado hasta agosto para el algodón 2026/27 fue de R$ 129,67 por arroba. Superó el punto de equilibrio del costo operativo efectivo, de R$ 120,06, y el del costo operativo total, de R$ 128,20, pero quedó R$ 17,80 por debajo del costo total medio estimado en R$ 147,47 por arroba. El analista de Itaú BBA Francisco Queiroz dijo que, con los precios observados en abril, el banco estimaba un margen agrícola cercano al 25%. Tras la recuperación de las cotizaciones, superó el 30%.
El algodón compite con el maíz por tierra y capacidad
En Mato Grosso, el algodón suele sembrarse como segundo cultivo y compite directamente con el maíz por el periodo posterior a la soja. Un estudio anterior de Imea y la cámara técnica de costos CPA-MT situó el EBITDA del sistema soja más algodón en R$ 4.273,64 por hectárea, un 258,61% por encima del sistema soja más maíz. Queiroz también considera que la combinación soja-algodón ofrece actualmente una mayor remuneración, aunque la rotación, las condiciones del suelo, el clima y la infraestructura de cada explotación siguen influyendo en la decisión.
El presidente de Abrapa, Gustavo Piccoli, afirmó que los productores tradicionales ya cuentan con inversiones en maquinaria, equipos y desmotado que favorecen la continuidad y una posible ampliación. Sin embargo, el área final dependerá de la evolución de la soja y de la ventana real para el segundo cultivo. El directivo de Syngenta Leandro Bessa también percibe más disposición a crecer, pero la infraestructura especializada y el alto nivel tecnológico del algodón limitan la velocidad. BASF presenta una visión más conservadora: su gerente de desarrollo de mercado, Dyogo Fonseca, espera que el área se mantenga en lugar de aumentar. Las distintas previsiones muestran que los precios han reforzado la intención de siembra, pero la financiación, la capacidad operativa y las condiciones agrícolas decidirán cuánto se materializa.