Brasil aclara las reglas para vender medicamentos mediante plataformas digitales
Anvisa aclaró que las farmacias autorizadas podrán contratar plataformas digitales para la logística y la entrega de medicamentos, pero estas no podrán venderlos por cuenta propia. El modelo aún depende de una regulación específica sobre dispensación, integridad del producto y trazabilidad.
Las plataformas actuarán como socias de las farmacias
Brasil abrió una vía regulada para que las farmacias autorizadas utilicen plataformas digitales en la logística y entrega de medicamentos al consumidor. La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, Anvisa, aclaró que Shopee, Mercado Livre, Rappi, Submarino, iFood y Americanas no podrán vender medicamentos de forma independiente. Solo podrán participar como socias de farmacias que dispongan de las licencias necesarias.
Según Meio & Mensagem, Anvisa formalizó la aclaración mediante una rectificación publicada en el Diario Oficial el lunes 10, después de que las entidades farmacéuticas solicitaran una posición técnica sobre los límites de la venta digital. La petición siguió a la retirada de medidas preventivas que prohibían la venta y publicidad de medicamentos en plataformas de comercio electrónico que no pertenecían a farmacias.
La rectificación cita la Ley n.º 15.357, del 20 de marzo de 2026. La norma permite que las farmacias debidamente autorizadas contraten canales digitales y plataformas de comercio electrónico para realizar tareas de logística y entrega. Sin embargo, la comercialización a través de estos canales seguirá condicionada a una regulación específica que Anvisa todavía debe publicar.
Las farmacias amplían su alcance y mantienen la responsabilidad
La Ley n.º 15.357 también autorizó la instalación de farmacias en las áreas de venta de los supermercados, siempre que cuenten con un espacio físico delimitado y cumplan las exigencias legales, sanitarias y técnicas. Para la Asociación Brasileña de Farmacias y Droguerías, Abrafarma, la rectificación confirma que la retirada de las restricciones preventivas no concede a las plataformas una autorización irrestricta para vender medicamentos.
El director ejecutivo de Abrafarma, Sergio Mena Barreto, afirmó que el sector no se opone al desarrollo de los canales digitales, pero exige reglas transparentes y el mantenimiento de los requisitos aplicables a la dispensación. La diferencia tiene consecuencias comerciales: la farmacia conserva la responsabilidad por la venta regulada, mientras la plataforma aporta acceso a consumidores, tecnología y capacidad de entrega.
Roberto Kanter, economista y profesor de programas MBA de FGV, explicó a Meio & Mensagem que la cobertura física fue durante mucho tiempo una ventaja competitiva central de las cadenas farmacéuticas. La incorporación de las plataformas añade la cobertura digital y puede favorecer a cadenas regionales y farmacias independientes que no pueden asumir la elevada inversión de una operación tecnológica y logística propia. Rodrigo Catani, responsable de Gouvêa Consulting, señaló que las plataformas ofrecen acceso a miles de consumidores, complementan la logística existente y pueden reducir el coste de adquisición de clientes.
La entrega y los datos del cliente siguen pendientes
Los medicamentos también interesan a las plataformas por la recurrencia de compra y por un valor medio de pedido relevante, mientras compiten por ser la puerta de entrada de las compras del consumidor. Una mayor frecuencia genera más datos de comportamiento y posibilidades de personalización. Para las farmacias, surge una tensión: cuando el pedido empieza en una plataforma y no en su propia aplicación, parte de la relación con el cliente y de los datos queda intermediada por el marketplace.
El reto operativo inmediato es preservar la integridad del producto. Catani advirtió que la temperatura, el tiempo de transporte, la manipulación, la exposición y la rotura del embalaje pueden afectar la calidad, mientras muchos sistemas de última milla fueron diseñados para alimentos, productos minoristas o paquetes. Plataformas y farmacias podrían necesitar nuevos procedimientos para cumplir la normativa farmacéutica y garantizar la trazabilidad. La futura regulación de Anvisa determinará cómo se reparte la responsabilidad y hasta dónde pueden intervenir las plataformas sin convertirse en vendedores de medicamentos sin licencia.